La vicepresidenta primera de la Organización Médica Colegial (OMC), la Dra. M.ª Isabel Moya, participó el pasado viernes tanto en la inauguración como en la mesa redonda “La profesión médica del futuro” celebrada en el marco de las 100 Jornadas Estatales de Estudiantes de Medicina, organizadas por el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM).
La inauguración del acto se celebró en el Ministerio de Sanidad y contó con la participación de la presidenta del CEEM, Teresa Serrano, además de las coordinadoras de esta jornada, Ana Presa y Laura Cortés; el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos y Decanas de Facultades de Medicina (Cndfme), Antonio Compañ; y la vicepresidenta primera de la Organización Médica Colegial (OMC), la Dra. María Isabel Moya.
Durante su intervención, la Dra. Moya felicitó al CEEM por alcanzar esta edición histórica de sus jornadas, que definió “como un reflejo del compromiso del estudiantado con su profesión”.
“Es una cifra histórica que significa algo más que alcanzar una cifra redonda. Significa que durante décadas generaciones de estudiantes de Medicina han demostrado compromiso, la necesidad de participar, de debatir, de cuestionar y pensar sobre la profesión que han elegido”, afirmó.
La vicepresidenta primera de la OMC destacó el papel del CEEM poque “la Medicina no solo está en las aulas o en los hospitales. También se construye en espacios como este, donde los futuros médicos reflexionan sobre qué profesión quieren ejercer y qué sistema sanitario quieren ayudar a construir”, señaló.
En este sentido, recordó que la OMC considera estratégica su relación con el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina. “La relación con el CEEM no es una relación circunstancial, sino una relación estratégica. Los estudiantes sois el futuro de la profesión y ya sois parte de ella”, aseguró. Asimismo, puso en valor la presencia de los estudiantes en el Foro de la Profesión Médica, espacio que reúne a las principales organizaciones del ámbito sanitario.
“A veces se piensa que los estudiantes deben esperar su turno para participar en los debates profesionales. Yo creo justo lo contrario. Una profesión madura es aquella que escucha activamente a sus estudiantes, porque en vuestras preguntas, inquietudes y mirada crítica muchas veces se encuentran las claves de los cambios que necesitamos”, dijo.
Mesa redonda: ‘El futuro de la profesión médica’
Durante la mesa redonda, centrada en el futuro de la profesión médica, la vicepresidenta primera de la OMC, Mª Isabel Moya; participó junto de nuevo el presidente de la Conferencia Nacional de Decanos y Decanas de Facultades de Medicina (Cndfme), Antonio Compañ; el secretario general de la Conferencia Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Víctor Pedrera, la presidenta de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (Facme), Cristina Avendaño; y la presidenta del CEEM, Teresa Serrano.
En este espacio la Dra. Moya explicó que “hablar de planificación médica no es simplemente hablar de cuántos médicos necesitamos o de cuántas plazas universitarias se ofertan. Es decidir qué sistema sanitario queremos tener y en qué condiciones queremos ejercer la Medicina”.
Y en cuanto a la planificación expuso que “nos damos cuenta de que faltan médicos cuando ya faltan. Nos damos cuenta de que hay especialidades tensionadas cuando el problema ya es crítico”, para lo que después afirmó que formar un médico requiere una planificación a largo plazo.
Asimismo, en el debate, la Dra. Moya también destacó también la importancia de la unidad de la profesión para afrontar los retos del sistema sanitario. “La profesión médica tiene instrumentos de influencia muy importantes: las organizaciones profesionales, el conocimiento experto y la legitimidad social”, afirmó.
En este sentido, recordó que la Medicina sigue siendo una de las profesiones con mayor confianza social porque «cuando la profesión habla con rigor, con unidad y pensando en el interés del paciente, su voz tiene un peso real en las decisiones públicas”.
Es por ello que manifestó que “cuando hablamos de la profesión médica del futuro, en realidad estamos hablando de algo muy sencillo: de si ser médico dentro de veinte o treinta años seguirá siendo una profesión que merezca la pena ejercer y que la sociedad quiera conservar”.



