Campaña medicina rural

Sábado, 3 Diciembre 2022

Más de la mitad de los pacientes con prótesis de cadera o rodilla sufren trombosis venosa

30/09/2008

La mayoría de afectados por una trombosis venosa la han desarrollado en un hospital, debido a que durante las intervenciones quirúrgicas las venas pueden verse dañadas o disminuir su flujo sanguíneo

Madrid, 1 de octubre de 2008 (redacción)

Más de la mitad de los pacientes operados por una prótesis de cadera o rodilla sufren tromboembolismo venoso tras la intervención, entre un 40 y un 60 por ciento, según destacó el miembro del Servicio de Cirugía del Hospital Universitario de las Nieves de Granada, Juan Ignacio Arcelus, que aseguró que el número de afectados en España por estas complicaciones puede ascender a más de 17.000 pacientes al año.

Durante su participación en el seminario 'Trombosis: en busca del tratamiento ideal', que se ha celebrado este fin de semana en Córdoba, Arcelus reconoció que "la mayoría de afectados por una trombosis venosa la han desarrollado en un hospital", debido a que durante las intervenciones quirúrgicas las venas pueden verse dañadas o disminuir su flujo sanguíneo que pueden derivar en hipercoagulabilidad.

Es más, según este experto, uno de cada diez fallecidos en un hospital padecen una embolia pulmonar derivada de este tromboembolismo. A pesar de que no siempre sea ésta la causa de tal fallecimiento, lo que si destacó el doctor Arcelus fue la "letalidad" de las embolias pulmonares, ya que el 65 por ciento de los fallecimientos mueren en la primera hora desde que se produce.

A pesar de esto, los expertos participantes en este encuentro reconocieron la posibilidad de prevenir las enfermedades tromboembólicas en caso de que se puedan detectar los factores de riesgo. Los más comunes, son la inmovilización postquirúrgica, el cáncer, la obesidad o algún otro episodio tromboembólico venoso previo.

En este sentido, los avances en los últimos años se han centrado en desarrollar un anticoagulante que "actúe con precisión sobre los coágulos y no interaccione con otros medicamentos o alimentos", explicó el miembro del Servicio de Cardiología del Hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona), Antonio Martínez-Rubio.

De hecho, este experto advirtió de que existen antoicoagulantes tradicionales, como los antivitamínicos K, que, a su juicio, "tienen los días contados" ya que requieren una monitorización frecuente y porque están apareciendo "otros fármacos que son más eficaces y ofrecen más seguridad y tolerabilidad".