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Sábado, 4 Febrero 2023

La vacunación es la “piedra angular” de cualquier política de prevención antigripal

29/09/2010

A pesar de los inconvenientes que puedan tener la vacunas antigripales, siguen siendo la mejor estrategia preventiva frente a esta enfermedad y deben considerarse como un instrumento imprescindible de Salud Pública

Madrid, 30 de septiembre 2010 (medicosypacientes.com)

En la mesa de debate que celebra hoy en Madrid, a partir de las 11 horas, la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) sobre la vacunación contra la gripe –y de la que se informa en la edición de hoy de “Médicos y Pacientes”-, se va a insistir de forma muy especial en la necesidad de vacunación de los profesionales sanitarios.

A este respecto cabe recordar las recomendaciones que en su día hizo José Maria Arteagoitia Axpe, jefe de Servicio de Vigilancia de la Salud y Vacunas, de la Dirección de Salud Pública del Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, quien considera a los profesionales sanitarios como un “colectivo estratégico” que se debe incluir “sistemáticamente” en las campañas de vacunación antigripal.

En su opinión, los profesionales sanitarios “pueden actuar como fuente de transmisión de la enfermedad a personas con alto riesgo de padecer complicaciones” y recuerda que “la vacunación de los profesionales sanitarios se asocia con una considerable reducción de mortalidad entre los pacientes a su cuidado”.

Con relación a este punto especifica que, aunque la vacunación antigripal se recomienda a todo el personal sanitario, “debe considerarse de forma prioritaria la vacunación de personal perteneciente a las Unidades de Trasplantados e inmunodeprimidos, Unidades de Cuidados Intensivos, Urgencias, Anestesia y Reanimación”.

Por consiguiente, expone que la vacuna frente a la gripe no se considera de aplicación sistemática, sino que se recomienda a grupos de riesgo que tienen una alta probabilidad de sufrir enfermedad grave, hospitalización e incluso muerte si padecen una gripe severa: personas mayores de 60 o 65 años, población adulta o infantil con patologías crónicas, personas potencialmente transmisoras de la gripe a enfermos o personas de riesgo, mujeres embarazadas, etc.

Tal como resume el Dr. Arteagoitia, “a pesar de los inconvenientes que pueden tener la vacunas antigripales -protección baja si la vacuna no está bien ajustada, necesidad de vacunación anual debido a los cambios antigénicos del virus, etc.-, la vacunación antigripal constituye hoy en día la ‘piedra angular’ de cualquier política de prevención antigripal y es un instrumento imprescindible de Salud Pública”.