La integración de la inmunización en la Atención Primaria, la cobertura sanitaria universal, los presupuestos nacionales en salud y los sistemas de información sanitaria han sido los principales ejes abordados en la 158ª sesión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para examinar la Agenda de Inmunización 2030, que ha contado con la participación de 36 Estados Miembros y 11 actores no estatales.
En esta sesión, ante la disminución de la financiación nacional e internacional en inmunización, también se han reorientado las actividades de la Agenda de Inmunización 2030 (IA2030, por sus siglas en inglés). Los Estados Miembros han solicitado, a su vez, la reposición del Fondo de Contingencia para Emergencias para responder a las 36 emergencias mundiales, que incluye campañas de vacunación y vigilancia de enfermedades.
El Consejo Ejecutivo tiene como objetivo garantizar que todos los niños sin dosis y con inmunización insuficiente puedan acceder a ellas dentro de la IA2030. Asimismo, ha destacado la necesidad de que la vacunación abarque «todo el ciclo de la vida», para garantizar «que las personas de todas las edades reciban las vacunas que necesitan».
En esta revisión intermedia de la IA2030, se ha reconocido que la arquitectura sanitaria mundial y el panorama de financiación han cambiado significativamente desde 2020.
DESINFORMACIÓN Y MIEDO A VACUNARSE
La preocupación por la desinformación y la reticencia a vacunarse han sido temas destacados durante esta reunión, por lo que quieren fortalecer la comunicación de riesgos y la participación comunitaria, para generar confianza y mantener la demanda de vacunas. Los delegados han pedido, de igual forma, mejores datos subnacionales y desagregados, e invertir en los sistemas digitales de inmunización y mecanismos para el seguimiento de los avances.
Por otro lado, los Estados Miembros han destacado que para la armonización de la Estrategia Internacional para la Inmunización 2030 es necesario el fortalecimiento de los planes nacionales, de la financiación nacional y garantizar las vías de sostenibilidad para alcanzar los objetivos de inmunización a largo plazo.
De cara al futuro, los Estados Miembros han recalcado que la imnunización precisa un enfoque «más preciso y una acción contundente por parte de la OMS y sus asociados, como Gavi, UNICEF, el Fondo Mundial y la sociedad civil».
En esta sesión también se ha debatido sobre la Estrategia para el Fin de la Tuberculosis y la Estrategia para la Erradicación de la Polio, y han subrayado la importancia de mantener el compromiso y la financiación de estas enfermedades. Así, han prorrogado la Estrategia de Erradicación de la Poliomielitis hasta 2029 y la integración de los recursos antipoliomielíticos en sistemas de salud más amplios para lograr resiliencia a largo plazo.
Los Estados Miembros también han celebrado los avances en la interrupción de la transmisión del poliovirus salvaje fuera de las zonas limitadas Afganistán y Pakistán y han incidido en la importancia de llegar a las poblaciones móviles y sin dosis.
En cuanto a la Estrategia para el Fin de la Tuberculosis, han pedido «una mayor integración de los servicios de tuberculosis en la atención primaria de salud, un acceso equitativo a diagnósticos y tratamientos, y la innovación, incluyendo nuevas vacunas contra la tuberculosis para adolescentes y adultos».
La revisión intermedia de la Iniciativa para la Inmunización 2030 será debatida por todos los Estados Miembros en la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud, en mayo de 2026.



