Campaña medicina rural

Sábado, 28 Enero 2023

La intervención psicológica aumenta las posibilidades de éxito en los tratamientos de reproducción asistida

03/10/2012
El Grupo de Interés de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad, edita el “Manual de Intervención Psicológica en Reproducción Asistida”, un texto que explica la necesidad de ofrecer atención integral a las pacientes por la duración y el estrés que generan puesto que algunas terapias de orientación psicosocial podrían mejorar la eficacia de las técnicas de reproducción asistida.
 
Madrid, 2 de octubre de 2012 (medicosypacientes.com)
 
El Grupo de Interés de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad, edita el “Manual de Intervención Psicológica en Reproducción Asistida”, un texto que explica la necesidad de ofrecer atención integral a las pacientes por la duración y el estrés que generan puesto que algunas terapias de orientación psicosocial podrían mejorar la eficacia de las técnicas de reproducción asistida.
 
La Dra. Montserrat Roca, Psicóloga especialista en reproducción del Hospital Quirón de Barcelona y Coordinadora del Grupo de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad, afirma que “la intervención psicológica aumenta las posibilidades de éxito de los tratamientos, ya que ayuda a disminuir el impacto emocional, baja la ansiedad y la depresión. Con la intervención psicológica se ayuda a los pacientes a adaptarse al tratamiento, reduciendo el número de abandonos. Y por otra parte, al reducir la ansiedad se puede hacer más incidencia en los estilos de vida: hábitos saludables como el ejercicio físico, pérdida de peso, etc, que sabemos que ayudara a aumentar las probabilidades”. 
 
Existen diversos factores que influyen en el desarrollo de trastornos psicoemocionales durante los Tratamientos de Reproducción Asistida (TRA). La Dra. Vicenta Giménez, Jefa de Sección de la Unidad de Psicología en Reproducción Asistida del Grupo Hospitalario Quirón (San Sebastián y Pamplona), explica que “es importante entender que las parejas pasarán por fases de ilusión y esperanza al inicio de cada ciclo de tratamiento; por etapas de incertidumbre durante los quince días de espera, y por fases de enorme tristeza si el tratamiento es fallido. Además, hay que tener en cuenta los rasgos de personalidad de cada mujer, cómo se enfrenta a los problemas, su capacidad de resiliencia o superación ante la adversidad y el nivel de apoyo que percibe de su pareja y su ámbito familiar, social y laboral”. Otros de los factores determinantes para el desarrollo de crisis emocionales, según la Dra. Giménez, son: “la duración de la infertilidad y el número de tratamientos o ciclos, ya que tras cada fracaso, sobre todo a partir del segundo y tercer tratamiento de fecundación in vitro, se incrementa la probabilidad de sufrir ansiedad y depresión. Asimismo, las mujeres que padecen síndrome de ovario poliquístico o esterilidad de origen desconocido, tienen más probabilidades de sufrir trastornos emocionales”.
 
Existen emociones que hay que controlar para poder seguir adelante
 
El Manual apunta que el 76,8% de pacientes que abandonan los tratamientos, lo hacen por presiones psicológicas, siendo el momento de mayor abandono tras el tercer ciclo de FIV (Fecundación in Vitro). Un proceso de diagnóstico largo y la sucesión de tratamientos de reproducción asistida, así como la reiteración de ciclos de tratamiento provocan más desequilibrios psicológicos.
 
La Dra. Roca explica que “un determinante de la carga psicológica es el número de tratamientos previos. Es precisamente en estos pacientes donde debemos de ofrecer nuestra ayuda, para hacerles entender que es imprescindible no abandonar el tratamiento por causas emocionales (estrés, depresión, desesperanza ante el fracaso repetido, etc). También la esterilidad de origen desconocido genera mucha incertidumbre y ansiedad, principalmente entre las mujeres“.
 
Las personas que desean tener un hijo y optan por tratamientos de reproducción asistida necesitan saber que, tras cada intento, existen emociones que hay que saber controlar para poder seguir adelante1. La Dra. Giménez explica que para evitar que se desarrollen trastornos emocionales durante el tratamiento “uno de los objetivos fundamentales es valorar el nivel de expectativas que la mujer deposita, tanto en el tratamiento (a corto plazo) como en la maternidad en sí (a largo plazo), con el objetivo de poder trabajar sobre expectativas reales. Es fundamental trabajar las ideas y los pensamientos irracionales, así como elaborar proyectos personales y de pareja que no estén focalizados sólo en el área de la maternidad o en la consecución de un hijo. Hay que entrenarles en estrategias de afrontamiento adecuadas para situaciones estresantes y los tratamientos lo son a muchos niveles: personales, de pareja, familiares, sociales, laborales, a corto plazo y a largo plazo. La intervención psicológica es prevenir problemas emocionales y promocionar la salud, ya que el objetivo es tener un hijo sano y no, perder la salud en el intento.”
 
Diez expertos colaboran en el Manual 
 
Las doctoras Roca y Giménez destacan el aporte del Grupo de Interés de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad en la búsqueda de ampliar el espectro de tratamiento de los TRA, y señalan que este grupo “se encarga de investigar y aumentar el conocimiento sobre todas aquellas cuestiones relacionadas con el campo de la infertilidad y los tratamientos médicos; en relación a su cuestionamiento, así como a sus perjuicios emocionales, del ámbito social y económicos de las personas afectadas”. En el libro han participado diez expertos en reproducción asistida y psicología.