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Lunes, 5 Diciembre 2022

La elevada presión promocional de las cervezas, al borde de la ilegalidad

07/07/2008

Un informe de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) advierte de la utilización no en pocos casos de argumentos de salud y nutricionales prohibidos por la normativa europea, asociados, principalmente, a las cervezas y al vino, sin mención de marcas, en los que se aprovecha para posicionar esta bebida como “refresco nutritivo” e, incluso, “dietético”, minimizando su carácter alcohólico

Madrid, 4 de julio (Redacción)

Las sucesivas encuestas del Plan Nacional sobre Drogas han dejado constancia suficiente de que la cerveza es la bebida más consumida por los jóvenes tanto a diario como en fines de semana, a ello puede contribuir, si duda, su promoción, que según un reciente estudio de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC), podría estar bordeando la legalidad.

Máxime si se tiene en cuenta que es la bebida alcohólica que más invierte en televisión, “el medio más cercano a los jóvenes y con mayor influencia sobre ellos”.

De tal forma que el estudio cuestiona algunas de sus prácticas publicitarias como el emplazamiento del producto en las series televisivas, lo que podría considerarse publicidad encubierta.

Tampoco es permisible su publicidad en los recintos deportivos, lugares en los que, como se recuerda, está prohibida la venta y consumo de ésta y otras bebidas alcohólicas. Asimismo, es rechazable la publicidad exterior en vallas, fachadas, etc., teniéndose en cuenta que en la mayoría de las CC.AA. está prohibido el consumo de alcohol en la vía pública.

Argumentos de salud
y nutricionales prohibidos

La AUC se refiere también a la utilización no en pocos casos de argumentos de salud y nutricionales prohibidos por la normativa europea, asociados, principalmente, a las cervezas y al vino.

En el caso de la cerveza, se recurre a publirreportajes en prensa, radio y televisión sobre el producto, sin mención de marcas, en los que se aprovecha para posicionar la cerveza como “refresco nutritivo” e, incluso, dietético, minimizando su carácter alcohólico y “mezclando interesadamente las propiedades de las versiones ‘clásica’, ‘light’, ‘mixer’, ‘sin’, ‘0’0’, o sus posibles comparaciones”, tal como se explica en el estudio de esta Asociación de Comunicadores.

El informe también se detiene en otro aspecto como la intensa actividad de patrocinio deportivo y musical por parte de este tipo de bebidas, con la influencia que con ello se ejerce en los jóvenes, lo que, según el trabajo, “contraviene el espíritu de la legislación y bordea la prohibición de la publicidad indirecta”.

Incumplimiento de las restricciones

Por otra parte, el 62,5 por ciento de los anuncios publicados en diarios y revistas incumple las restricciones del código de autorregulación publicitaria de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) y de la Asociación de Cerveceros de España, según los resultados del estudio.

Concretamente, de los 4.800 anuncios de bebidas alcohólicas publicados en diarios y revistas que analiza el estudio, 3.000 no indican la graduación de la bebida, 600 asocian el consumo de la bebida con el éxito social o sexual y 190 están ubicados en las portadas o contraportadas de las publicaciones, una práctica que prohíben expresamente los códigos de autorregulación citados.

Las conclusiones del estudio ponen de relieve algunas prácticas de "dudosa legalidad", especialmente en televisión y en la publicidad exterior de vallas y marquesinas, "evidenciando la ineficacia" de los acuerdos de buenas prácticas vigentes. "Primero porque no incluyen a los productores de vino; segundo porque no se adhieren a ellos todas las marcas de bebidas con alcohol y tercero porque son incumplidos sistemáticamente por los fabricantes que sí han suscrito estos acuerdos", sentenció la principal responsable del estudio, Ángeles Pérez.

"Una buena opción para minorar la presión publicitaria que ejerce esta industria sobre los jóvenes sería la de "extender las limitaciones legales televisivas al resto de medios con el fin de evitar que se asocie el consumo de bebidas como el vino o la cerveza a la obtención de propiedades terapéuticas, estimulantes o sedantes", concluye esta experta.