Campaña medicina rural

Lunes, 5 Diciembre 2022

La comunicación debe empezar por “una escucha con apertura mental”

21/06/2011

Los médicos no perciben cuál es el tiempo real que han dejado a sus pacientes para expresar sus preocupaciones y hacer preguntas; siempre creen haberles dejado mucho más tiempo. Así lo expresa el doctor en Comunicación, Enrique Sueiro, quien participó recientemente en el Congreso de Responsables de Comunicación de Colegios de Médicos y en este sentido reclama mayor protagonismo para la escucha

Madrid, 22 de junio 2011 (medicosypacientes.com)

Descripción de la imagen

Enrique Sueiro junto a la presidenta del Colegio de
Médicos de Navarra, Mª Teresa Fortún, en el congreso
de Comunicación celebrado en Pamplona

“He experimentado lo difícil que resulta conversar sin interrumpir”, expone Enrique Sueiro, doctor en Comunicación Biomédica de la Universidad de Navarra y consultor de comunicación, en un artículo publicado en Diario de Navarra. Sueiro ha participado en el último Congreso Nacional de Responsables de Comunicación de Colegios de Médicos, celebrado recientemente en el Colegio de Médicos de Navarra, y por ello insiste en la importancia que la escucha tiene para los profesionales médicos.

Nos explica cómo James L. Hallenbeck analizó 74 cintas de conversaciones de médicos con sus pacientes y los sorprendentes descubrimientos que hizo tras analizarlas. Sólo al 23 % de esos pacientes se les permitió describir completamente sus preocupaciones. “El promedio de tiempo que pudieron hablar antes de la primera interrupción apenas alcanzaba los 18 segundos”, recuerda Sueiro.

Cita también otro trabajo según el cual “la duración media de las conversaciones era de 16,5 minutos, de los cuales los enfermos utilizaron 8 segundos para formular preguntas”. Estos trabajos ponen de manifiesto también cómo la percepción de los médicos es muy diferente de la realidad que ellos mismos perciben: “los médicos creían –dice- haber empleado una media de 9 minutos ofreciendo información, cuando ese tiempo se limitó a 40 segundos”.

Sin embargo también hay excepciones, y en este sentido nos recuerda, como ejemplo, al Dr. Eduard Ortiz de Landázuri quien decía que “en el borde de la cama nace el diálogo y la confianza, tan esencial para un buen diagnóstico”. Por ello decía y practicaba que “a las tres de la madrugada se puede salvar una vida y a las nueve, quizás, sólo certificar una defunción”.

Por ello reclama “repensar la comunicación para que empiece por una escucha con apertura mental”.

Saber comunicar salud

En su artículo, Enrique Sueiro llama también la atención sobre un hecho que se observa a diario en los medios de comunicación: “suelen destacar más lo negativo de las relaciones personales (rupturas), corporativas (pleitos) y mundiales (guerras), mientras que ese criterio selectivo casi siempre lleva a resaltar lo exitoso de la medicina”. Es decir, los medios de comunicación no aplican con la medicina el mismo criterio que con otros acontecimientos y ven la misma como una fuente permanente de buenas noticias sean estas fundadas o no. Es por ello que “esta selección acrecienta el peligro de difuminar el contexto que permite conocer realidades complejas”, alerta.

En consecuencia considera que sería beneficioso informar también de los fracasos en medicina por la importancia que tiene el “saber qué no funciona” y porque, en definitiva, “una sociedad que valora el esfuerzo y no sólo el éxito me parece más humana y su ciencia, probablemente, más auténtica”.