Más de 150 profesionales de la atención primaria y hospitalaria, de enfermería, psicología, farmacia y de otras profesiones sanitarias han participado en las Jornadas Pediátricas 2026 del Colegio de Médicos (COMCADIZ), que se han clausurado el 11 de abril.
Como balance de esta edición, la coordinadora, Carmen Fidalgo, destacó que “el Colegio de Médicos sigue apostando y tiene un compromiso firme con la formación continuada, tanto de los colegiados como de la ciudadanía. Este año, como reza el lema ‘Los primeros pasos para una vida saludable’, las Jornadas han estado encaminadas a la prevención, la promoción y la educación en salud, siempre desde un punto de vista práctico”.
La sesión del viernes de estas Jornadas abordó en primer lugar el manejo de la anafilaxia en pediatría, una reacción de hipersensibilidad sistémica grave de inicio rápido y potencialmente mortal, cuya prevalencia en España está en aumento. Paula Martín-Mora, jefa del servicio de Pediatría del Hospital Punta Europa de Algeciras, consideró como medidas clave para optimizar su manejo y reducir la morbimortalidad asociada que la anafilaxia sea considerada como “un problema de salud pública” y que “se implementen programas que promuevan su reconocimiento y abordaje precoz, así como el uso de nuevas tecnologías y de las nuevas formas de administración de la adrenalina” junto a la importancia que adquiere la formación continuada.
Alfonso Lechuga, endocrinólogo pediátrico del Hospital Puerta del Mar, fue muy claro al referirse a la importancia que la prevención adquiere en endocrinología: “La detección precoz es fundamental”, subrayó. Sobre la hiperplasia suprarrenal congénita, afirmó que “la confirmación genética es clave ya que define el diagnóstico, el pronóstico y la necesidad de tratamiento”.
“Un consumo excesivo, pasivo y altamente estimulante de pantallas —en especial, redes sociales— se asocia con dificultades en la atención, el aprendizaje y la regulación emocional, especialmente en cerebros aún en desarrollo”, afirmó Julio Rodríguez, biólogo y doctor en Medicina Molecular. “El desplazamiento de actividades como jugar, la interacción social directa o la lectura -reseñó- se relaciona con peor calidad del sueño, menor rendimiento cognitivo y mayor vulnerabilidad a problemas de salud mental”, explicó para indicar que “no se trata de condenar la tecnología, sino de gestionarla estableciendo límites claros —sobre todo de edad, favoreciendo un uso activo y acompañado, y promoviendo una alfabetización digital compatible con el desarrollo cognitivo y emocional”.
A continuación, las jornadas dedicaron un capítulo ya clásico a las novedades que presenta el calendario de inmunizaciones de este año. El director del Plan Estratégico de Vacunaciones en Andalucía, responsable de ANDAVAC, David Moreno, señaló que “llevamos tres años administrando el nirsevimab a todos los lactantes y está siendo un éxito en la prevención frente a la bronquiolitis. Hemos visto muchos menos procesos desde que estamos usando este medicamento. En septiembre u octubre comenzaremos la próxima campaña y los padres y las madres no pueden dudar en ponérselo a sus hijos cuando los pediatras se lo ofrezcan. Es un medicamento muy seguro que ha venido a cambiar la pediatría completamente”.
Las Jornadas Pediátricas del COMCADIZ contaron en su reanudación este sábado con una primera intervención a cargo de Gabriel García, psicólogo sanitario, quien resaltó que “hay que dar especial importancia a las dificultades específicas del aprendizaje, ya que la sintomatología que aparece siempre es académica pero repercute de manera intensa tanto en el desarrollo de esta etapa del niño como en el resto de su vida adulta posterior. Tenemos una constancia clara de que representan un alto porcentaje del fracaso escolar y afecta al autoconcepto de la persona y a su autoestima”.
La ecografía pulmonar se ha convertido en una herramienta clave en la práctica diaria del pediatra, ya que permite una evaluación rápida, segura y a pie de cama de múltiples patologías respiratorias sin necesidad de recurrir a radiación. De esta prueba diagnóstica, la coordinadora del grupo de ecografía de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Susana Viver, destacó su “alta sensibilidad para detectar procesos como la neumonía, el derrame pleural o las atelectasias, junto con su facilidad de uso y repetibilidad, además de mejorar la toma de decisiones clínicas, agilizar el diagnóstico y el seguimiento, y reducir la necesidad de pruebas más invasivas o costosas. En el día a día del pediatra, esto se traduce en una atención más eficiente, precisa y centrada en el niño”, incidió.
La dermatología supone entre el 15 y el 20% de las consultas de atención primaria, tanto de adultos como de niños, y muchas enfermedades pediátricas se manifiestan inicialmente como lesiones dermatológicas. Sobre estos datos, José Carlos Armario, dermatólogo del Hospital de Puerto Real, recordó la importancia de que haya una formación continuada y una relación estrecha entre pediatras y dermatólogos, que llamemos la atención sobre los síntomas y signos que aparecen en la piel, de saber reconocer los más frecuentes para que puedan ser tratados o preparados para su derivación desde la pediatría de primaria y compartida en su evolución por su complejidad con la pediatría hospitalaria”.
Para finalizar estas Jornadas, Nicolás Olea, catedrático emérito de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, fue rotundo al afirmar que “hemos cambiado de forma radical el medio ambiente en que se desenvuelve la vida con la incorporación de cientos de miles de compuestos químicos que envuelven el día a día de cualquier persona. Las fases de mayor exposición a esos contaminantes son el embrión, el feto, la niñez, la primera infancia y la adolescencia. Por eso tenemos que dar recomendaciones muy serias sobre cómo evitar esa exposición, que no se da de forma muy clara y evidente sino que ocurre imperceptiblemente en el día a día, dentro de nuestros hogares, y los pediatras, los padres y las madres deben saberlo”.



