El médico malagueño Dr. Jesús Saldaña, que viajaba en el tren Iryo con destino a Madrid que descarriló en Adamuz (Córdoba) el pasado domingo 18 de enero, ha fallecido a los 30 años de edad.
Así lo ha confirmado su familia, tras dos días de intensa búsqueda ya que no lograban localizarlo en ninguno de los centros sanitarios donde están siendo atendidos los heridos del fatal accidente. Desde el Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga), la Junta Directiva expresa su más profundo dolor y traslada su más sincero pésame a sus familiares, amigos y compañeros de profesión.
El fallecimiento del joven ha dejado consternadas a la medicina malagueña y madrileña. Nacido en Málaga en 1995, finalizó la carrera de Medicina en la Universidad de Málaga en el año 2019. Un año después se dio de alta en el Colegio de Médicos de Málaga, donde tan sólo estuvo colegiado tres meses (de junio a septiembre) pues se dio de baja para trasladarse a Madrid, ciudad en la que desempeñó su carrera profesional como especialista en Cardiología en el Hospital La Paz, de la capital.
Desde pequeño sabía que le gustaban las ciencias pero finalmente se decantó por Medicina, carrera que también estudió su hermana mayor, la Dra. Natalia Saldaña, especialista en Pediatría que ejerce en el Hospital Materno Infantil de Málaga.
La mejor nota en Selectividad en el año 2013
En el año 2013 el joven Jesús Saldaña fue noticia en la prensa local por haber conseguido la nota más alta de la provincia de Málaga en Selectividad (13,81). Fue entonces cuando se decantó definitivamente por estudiar Medicina en la Universidad de Málaga. Poco después visitó la sede del Colegio de Médicos con sus padres, Francisco Saldaña y Conchi García (fotografía), invitado por la revista Málaga con el fin de hacerle una entrevista. Durante el transcurso de la misma, sus padres relataron que su hija siempre había sido el modelo a seguir para su hermano Jesús y no podían ocultar el orgullo que sentían por él, que ya en Secundaria obtuvo el premio al mejor expediente académico otorgado por el Ayuntamiento de Málaga y mejor expediente por Bachillerato, este último compartido por más alumnos. Para conseguir sus objetivos académicos, la rutina de Jesús adolescente se basaba en disciplina, constancia y estudio diario. “Me siento en la mesa, cojo el libro y estudio. Además, hago los apuntes a ordenador”, explicaba entonces a la revista Málaga del Colegio de Médicos.



