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Lunes, 5 Diciembre 2022

El Instituto de Obesidad señala que enfermedades de adultos como la hipertensión o la diabetes tipo 2 comienzan a darse entre menores con sobrepeso

02/04/2012

Los problemas derivados de la obesidad y el sobrepeso han ido ganando en importancia durante los últimos años, hasta el punto de convertirse en una de las mayores preocupaciones para las sociedades modernas y sus sistemas sanitarios. Los estilos de vida, asociados a un creciente sedentarismo y a una alimentación inadecuada desde los primeros años de vida no han hecho sino empeorar el panorama. No obstante, el problema va más allá de una mera cuestión estética, detectándose cada vez con mayor frecuencia casos de dolencias de adultos entre la población infantil, según informa en Instituto de Obesidad

Madrid, 3 de abril de 2012 (medicosypacientes.com)

Los problemas derivados de la obesidad y el sobrepeso han ido ganando en importancia durante los últimos años, hasta el punto de convertirse en una de las mayores preocupaciones para las sociedades modernas y sus sistemas sanitarios. Los estilos de vida, asociados a un creciente sedentarismo y a una alimentación inadecuada desde los primeros años de vida no han hecho sino empeorar el panorama. No obstante, el problema va más allá de una mera cuestión estética, detectándose cada vez con mayor frecuencia casos de dolencias de adultos entre la población infantil, según informa en Instituto de Obesidad

La hipertensión, la diabetes tipo 2 o el colesterol son enfermedades que comienzan a darse entre menores con exceso de peso. Una situación especialmente preocupante en nuestro país donde, según datos del último estudio de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO), casi cinco de cada diez niños padecen este problema. O lo que es lo mismo, cerca de la mitad de los niños españoles de entre 4 y 11 años sufre de obesidad; en concreto, el 44,5% de los menores tiene exceso de peso. Un porcentaje que sitúa a España como uno de los países europeos con mayor población infantil obesa, sólo superado por Italia y Chipre. 

Asimismo, el sobrepeso, según dicho informe, incide de un modo más elevado entre la población infantil masculina, incrementándose su prevalencia en aquellos niños que no desayudan o que comen fuera de casa. Así, el 26,7% de los niños son obesos frente al 25,7% de las niñas. Además, el análisis sostiene que existen otros factores que intervienen en la proliferación de la enfermedad, como llevar una vida sedentaria o la falta de sueño.

En este contexto, el Instituto de Obesidad quiere insistir en la necesidad de adoptar hábitos saludables desde edades tempranas, tanto en alimentación como en lo que a una adecuada actividad física se refiere. Así, las frutas, verduras, hortalizas, productos lácteos, pan, aceite de oliva, cereales y agua son la base de una dieta equilibrada, y deben ingerirse a diario. Además, los pescados blancos y azules, las legumbres, los huevos, carnes, embutidos y frutos secos deben consumirse varias veces por semana.

Reducir el consumo de televisión y el número de horas dedicadas al ordenador y a los videojuegos, primando por contraposición la actividad física es otro pilar fundamental para disminuir las cifras apuntadas de obesidad infantil. No en vano, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija en al menos 150 minutos el tiempo semanal que se debe dedicar a la práctica de una actividad física moderada o intensa.