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Sábado, 4 Febrero 2023

El doctor Manuel Montero, vicepresidente del Colegio de Médicos de Córdoba, reflexiona sobre las mejoras organizativas sanitarias a propósito de una estancia en el Reino Unido

27/01/2012

El Dr. Manuel Montero Pérez-Barquero, vicepresidente primero del Colegio de Médicos de Córdoba, reflexiona en este artículo sobre las mejoras organizativas en el sistema sanitario británico y de la eficaz coordinación entre Atención Primaria y Especializada, a raíz de su reciente estancia en Reino Unido

"Reflexiones a propósito de una estancia en el Reino Unido"

Durante mi reciente estancia en el hospital Universitario de Norwich,  en Inglaterra, donde estuve trabajando en su departamento de Cardiología desarrollando actividad asistencial y un proyecto de investigación, tuve la oportunidad de conocer el funcionamiento  del sistema sanitario británico.

He quedado impresionado por la buena organización hospitalaria, que está basada en los profesionales. Pude observar la excelente coordinación entre General Practice (GP) y Cardiología, y así un cardiólogo podía responder a varias llamadas procedentes de GP. En una ocasión acompañé a un cardiólogo a la zona de las ambulancias para recibir a una paciente con sospecha de un infarto agudo de miocardio, que fue inmediatamente trasladada de forma directa a la sala de cateterismo, para realizar una angiografía coronaria. También tuve la oportunidad de visitar un magnífico centro, “Thorpewood Medical Group” de General Practice, en donde me ratificaron la buena coordinación con el Hospital.

Estaba asombrado al observar cómo todos los médicos interactuaban con sus pacientes, a los que les informaban con mucha calma y detalladamente, y lo más sorprendente, que los pacientes parecían entender todas las explicaciones, tanto es así que en varias ocasiones les oí plantear preguntas muy interesantes. Pienso que los pacientes allí tienen mayor educación sanitaria que en nuestro país.

Todos los viernes por la tarde me complacía asistir a una reunión, en donde a través de teleconferencia con el hospital Papworth, discutíamos  casos complejos e interesantes. He quedado encantado por que las discusiones eran muy tranquilas, con un gran respeto entre los profesionales y con excelentes opiniones. En ocasiones, ese mismo día, se celebraban reuniones sobre temas organizativos del departamento en el que participaban los diferentes profesionales del equipo. Igualmente podía constatar cómo los temas eran discutidos de manera apropiada y profesionalmente.

Recuerdo cuando se inició la reforma de Atención Primaria en España, hace treinta años, que fue importada del sistema sanitario británico. En este momento, a pesar de los años transcurridos, aún tenemos pendiente una eficaz coordinación entre Atención Primaria y el Sistema Hospitalario. Pienso que un aspecto muy importante para la mejora de esta coordinación estaría en el fomento del respeto entre los diferentes profesionales.

Quiero dejar claro que en nuestro país existen ejemplos de una excelente coordinación entre Atención Primaria y el Hospital, pero lo deseable y el objetivo es que este hecho se produzca de forma general. Igualmente me gustaría dejar constancia de que en nuestro país, existen excelentes profesionales que tratan con gran respeto a sus compañeros, a otros profesionales y, además se comunican e interactúan inmejorablemente con los pacientes. Pero si queremos avanzar e intentar acercarnos a los niveles organizativos y la eficacia del Reino Unido este comportamiento se tiene que generalizar en todos los profesionales sanitarios y, más claramente, entre los médicos.

Me gustaría concretar las ideas que se pueden extraer de lo expuesto de mis observaciones durante mi estancia en el Reino Unido. Creo que las mejoras necesarias a introducir precisan que la organización sanitaria sea liderada por la profesión médica, basadas en un alto grado de responsabilidad de estos profesionales. Es importante un exquisito respeto entre los profesionales y entre médicos y pacientes. Para la consecución de este último aspecto, se hace necesario el fomento de una educación sanitaria eficaz, en donde consten obligaciones y derechos de los pacientes. A los médicos en general, pero sobre todo a las nuevas generaciones de éstos, se les debe insistir en la importancia del respeto, el profesionalismo y la ética profesional y social de la profesión médica.

En un momento de crisis económica como el actual, quizás sea una oportunidad  introducir este tipo de mejoras organizativas, que si bien no requieren coste económico, precisan un esfuerzo colectivo y cambios culturales de la población, cuyos frutos puedan recogerse en no pocos años.

Dr. Manuel Montero Pérez-Barquero. Vicepresidente 1º del colegio de Médicos de Córdoba. UGC de Medicina Interna. Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba