El Colegio de Médicos de Toledo, en representación de la profesión médica y en defensa de los valores fundamentales que sustentan la práctica médica, expresa su más enérgica condena ante los ataques deliberados contra hospitales, centros de salud, transporte y personal sanitario en contextos de conflicto armado.
Los datos recientes evidencian un incremento alarmante y sostenido de ataques contra infraestructuras sanitarias en múltiples conflictos (Afganistán, Líbano, Irán, Sudán, Palestina o Ucrania) configurando un patrón de vulneración sistemática del derecho internacional humanitario en los últimos meses.
Recordamos que atentar contra estos espacios supone quebrantar principios esenciales de humanidad, neutralidad y respeto a la vida. Los centros sanitarios representan, incluso en los escenarios más adversos, lugares de amparo, asistencia y dignidad. Su destrucción no solo priva a la población civil de atención médica, sino que agrava el sufrimiento, incrementa la mortalidad evitable y erosiona profundamente la estructura social de las comunidades afectadas.
Del mismo modo, los profesionales sanitarios ejercen su labor guiados exclusivamente por el compromiso ético de preservar la vida y aliviar el sufrimiento, sin discriminación alguna. Convertirlos en objetivo de violencia constituye un ataque directo contra los principios más básicos de la convivencia humana y del ejercicio de la medicina. La impunidad no puede ser tolerada cuando están en juego derechos fundamentales.
Asimismo, expresamos nuestra solidaridad con todos los profesionales sanitarios que, en condiciones extremas y con enorme riesgo personal, continúan prestando asistencia a quienes más lo necesitan, así como con las víctimas de estos actos inaceptables.
La medicina no puede ser objeto de violencia. La protección de la vida y la salud debe prevalecer incluso en los contextos más difíciles.
Junta Directiva
Colegio Oficial de Médicos de Toledo



