Un vídeo de cualquier influencer puede convencer a un adolescente de que la solución a sus problemas de salud es resolverlos con los consejos de personas sin formación, titulación, ni experiencia sanitaria. Recibir constantemente información desde las redes sociales, sin filtro ni referencia, les sumerge en un escenario fingido donde lo pseudocientífico parece más confiable que la propia ciencia.
Por eso, desde la OMC hemos puesto en marcha la campaña #noteenREDES, habla con tu médico, y lo hacemos en un momento crucial en el que las recomendaciones médicas se están sustituyendo por falsificaciones de identidades y avatares de inteligencia artificial sin ninguna responsabilidad sobre las consecuencias de sus mágicas soluciones.
Infoxicación y desinformación hacen más importante que nunca educar en el pensamiento crítico a la población más joven, la que más tiempo pasa en redes sociales, insistiendo en que un problema de salud no es un reto viral, es un asunto que deben consultar con su médico o médica.
Las redes sociales han normalizado bulos sobre productos “milagro”, terapias sin evidencia, discursos que trivializan la salud mental o propuestas de dietas y complementos alimenticios que pueden suponer un alto riesgo, e incluso la muerte. Esa mezcla de inmediatez, seducción visual y falsa autoridad está erosionando la frontera entre entretenimiento y la información sanitaria confiable, y es ahí donde esta campaña marca un necesario punto de inflexión.
Desde la profesión médica alertamos que la información sanitaria, que debería ser terreno de evidencia, rigor y responsabilidad, se ha convertido en opiniones infundadas, dirigidas a un consumo de productos y servicios, que, aunque en ocasiones aparentemente inofensivos, pueden no ser inocuos.
Mensajes atractivos diseñados para captar la atención, juegan con la vulnerabilidad que subyace en la enfermedad o la incomodidad con el aspecto corporal. Un modo de combatir esta manipulación es la educación sanitaria, recordando el derecho de los pacientes a recibir una información fiable, verificada, contrastada y proporcionada por los profesionales, que debemos respetar el marco legal y deontológico en nuestro ejercicio profesional.
Combatir, también en el entorno virtual, la desinformación, las pseudoterapias y el intrusismo, para proteger la salud individual y colectiva, es un compromiso de los colegios médicos, trabajando en equipo con las autoridades sanitarias, las sociedades científicas, y las asociaciones de pacientes. Juntos en la defensa de la ciencia y la evidencia.
Calidad, seguridad y responsabilidad que solo pueden proporcionar los profesionales de la salud: #noteenREDES, habla con tu médico.
Rosa Arroyo
Vicepresidenta de la OMC



