Santander, 14 de noviembre de 2012 (medicosypacientes.com)
Para el presidente de la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, estas cifras representan un «problema muy grave», ya que conducir bajo los efectos de los opiáceos puede provocar que el paciente se encuentre con una sanción.
Rafael Losada Armadá, quien habló sobre Las implicaciones judiciales y responsabilidades médicas, realizó una introducción sobre la cuestión de la prescripción de derivados opiáceos y la responsabilidad del facultativo en los distintos órdenes jurisdiccionales penal, civil y contencioso administrativo. Soluciones legales.
Asimismo, presentó las novedades en la doctrina jurisprudencial sobre el consentimiento informado en general, STC de 37/2011 de 28 de marzo y hablará sobre el consentimiento informado en el ámbito farmacéutico. Garantías y carga de la prueba.
Por otra parte, también intervino el Comandante Jefe del sector de Tráfico de la Guardia Civil de Cantabria, Lorenzo Barez Gómez, quien habló sobre los Nuevos dispositivos para la detección de los derivados opiáceos y otros tóxico y presentó a los colegiados los métodos que realiza la Guardia Civil cuando hace los controles antidrogas y de alcohol.
El comandante de la Guardia Civil aseguró que en un estudio reciente se había encontrado que «más del 40% de los conductores iban bajo los efectos de los medicamentos en España», aunque recalcó y recordó que la Ley dice que no se puede conducir bajo los efectos de las drogas o estupefacientes.
Asimismo, habló sobre la responsabilidad moral y la autoridad que tiene el médico en caso de accidentes de tráfico y en este sentido, igualmente, explicó sobre qué acciones se tienen que realizar en caso de enfermedad súbita y sobre los efectos secundarios que pueden tener algunos medicamentos a la hora de producirse un accidente de tráfico.
Por último, también intervino la directora médica del laboratorio Mundipharma, Susana Traseira, quien ofreció una Visión de la industria farmacéutica, y habló de cómo la responsabilidad legal del médico en la prescripción de opioides es consecuencia de una obligación ética mucho más relevante, la de aliviar el sufrimiento de sus pacientes.
Traseira recordó que en un país en el que seis millones de ciudadanos padecen dolor crónico, la responsabilidad conjunta del legislador, el médico y el paciente, ha hecho posible el desarrollo de una normativa excepcionalmente estricta en la prescripción, distribución y acceso a los fármacos opioides, que permite al médico tratar a quienes lo necesitan con los analgésicos más potentes que existen, y al paciente beneficiarse del alivio de dolor que estos medicamentos ofrecen.
«Un alivio asociado frecuentemente a una mejoría significativa de su calidad de vida, objetivo último de todos los responsables del cuidado de la salud de los pacientes», aseguró Susana Traseira.