El Dr. Hermenegildo Marcos aborda en esta entrevista a Médicos y Pacientes la situación de la atención primaria en el ámbito rural, así como las posibilidades de sus profesionales, y afirma que hay futuro, pero que para ello es necesario que se impliquen las instituciones, profesionales, poderes políticos, gestores, sociedad, pacientes,… Además, hace balance de sus años al frente de la Sección Colegial dedicada a este ámbito del ejercicio de la Medicina, y expone los retos a los que se enfrenta a corto y medio plazo.
¿Qué balance hace de sus ocho años al frente de la Sección Colegial de AP rural?
Muy positivo, tanto a nivel personal como profesional. Para mí ha sido muy enriquecedor este tiempo que he estado al frente de la vocalía. Creo que es positivo porque hemos continuado con la labor de grupos de trabajo que teníamos desde el anterior representante nacional, Dr. Fumadó, entre ellos, la lucha para que la atención primaria tenga una mayor presencia en la Universidad. Justo a esto. hemos puesto en marcha grupos de trabajo como Comunicación y atención primaria rural; Demografía de la atención primaria rural, del que han salido dos estudios con gran repercusión en los medios tanto profesionales como generalistas, lo que nos hado visibilidad; un grupo de trabajo de tutor atención primaria rural con el objetivo de favorecer que los médicos de atención primaria rural sean tutores; y, recientemente, un grupo de tecnología en atención primaria rural para aprovechar las oportunidades que nos dan las nuevas tecnologías y, en concreto, la inteligencia artificial.
A nivel internacional, en la Unión Europea de Médicos Generales/de Familia (UEMO) tenemos una vicepresidencia donde hemos defendido y luchado por la atención primaria en Europa, con manifiestos de reconocimiento de la especialidad en Medicina de Familia, ya que no está reconocida como especialidad en el anexo 5.1 de especialidades médicas de Europa. También desde este ámbito hemos abordado la escasez de médicos en atención primaria, cuyo principal problema es la dificultad de atracción y retención de talento. Finalmente, estamos presentes en los grupos de trabajo sobre legislación de la evaluación de las tecnologías sanitarias.
¿Cuáles son los principales retos de la Medicina rural a corto y medio plazo?
En la próxima Asamblea del Comité Permanente de Médicos Europeos, que se celebrará en Dublín, el tema central será la atracción y retención de profesionales de la Medicina, que es uno de los principales retos a los que nos enfrentamos.
También necesitamos una formación continuada, permanente y estar al día. En los medios rurales, sobre todo, es muy importante mantener la equidad, pues son entornos cada vez más aislados. Es esencial intentar que no exista diferencia entre el medio urbano y el medio rural, a nivel sanitario, que los pacientes tengan las mismas opciones de diagnóstico y tratamiento en medios rurales como en urbanos. Por ello, es importante que nos adaptemos a las nuevas tecnologías y a los nuevos cambios socio sanitarios.
Debemos también tener en cuenta los cambios sociales con una población cada vez más envejecida y sus patologías, tano agudas, crónicas como las emergentes. Por otra parte, tenemos el reto de recuperar el prestigio de los médicos de familia y que las facultades den a esta especialidad la importancia que tiene.
Por último, son necesarias mejoras de los medios laborales y de conciliación de la vida familiar, laboral y social. En este sentido, yo creo que el Estatuto Marco es una oportunidad que no debemos desaprovechar.
¿Qué consejo les daría a los más jóvenes?
Primero, que se formen adecuadamente y que pongan al paciente en el centro de su trabajo. Además, les diría que no se dejen deslumbrar por las altas tecnologías de los hospitales y que la relación médico-paciente es fundamental, pues es la base de toda actuación médica. Y después, creo que deben elegir la especialidad que más adapte a sus aspiraciones personales y profesionales. En este sentido, les diría que piensen que la especialidad que elijan la van a ejercer durante toda su vida profesional.
¿Cómo se podría atraer a las nuevas generaciones a la Medicina rural?
En mi opinión, es importante explicar a los médicos jóvenes y futuros médicos que la Medicina de familia, también en el ámbito rural, puede cumplir todas las aspiraciones personales y profesionales. En Medicina Familiar y Comunitaria se puede hacer formación, docencia, investigación, desarrollo profesional y desarrollarse profesionalmente como en cualquier otra especialidad.
¿Por qué eligió dedicarse a ello? ¿Volvería a hacerlo?
Desde siempre, desde la facultad, me atrajo la Medicina de familia por la cercanía al paciente, la familia-comunidad, la visión total y holística del enfermo, mirar al enfermo entre sus condicionantes, que incluyen factores sanitarios, sociales y culturales. Cuando iba por los servicios de Cirugía, Dermatología, Cardiología, Neurología, …, los encontraba muy interesantes, pero veía que esos especialistas no veían al paciente en su totalidad. La necesidad de ver a la persona, al paciente en su medio y en conjunto se impuso.
Volvería a escoger esta especialidad sin dudarlo. No me ha defraudado, a pesar de todo, sigo pensando que es la forma de ejercer la Medicina más gratificante y bonita.
El próximo 7 de marzo se celebra una jornada en Zamora para homenajear la figura del médico rural, ¿en qué consistirá? ¿Cuáles son los objetivos de este encuentro?
La jornada va a consistir en una mesa redonda que se celebrará en el Colegio de Médicos de Zamora. Trataremos su larga historia con la intervención del Dr. Juan José Rodríguez Sendín, la situación actual con la Dra. Carmen Arias, y el futuro con la Dra. Delia de Lucas. A continuación, el Dr. Serafín Romero impartirá una conferencia magistral.
Los objetivos que nos planteamos con este encuentro son reconocer la labor que se ha realizado durante décadas, incluso siglos, el médico rural, pues se trata de una figura que se ha dedicado a cuidar a las personas en su entorno más cercano, en su ambiente. Asimismo, queremos valorar la situación actual con sus luces y sus sombras. Y, finalmente, el tercer objetivo es demostrar que la atención primaria rural tiene futuro, que el médico rural siempre se ha adaptado a los cambios y que en el momento actual no va a ser menos. La tecnología y la inteligencia artificial pueden y nos deben ayudar a mejorar el trabajo del médico, nos pueden ayudar a controlar a nuestros pacientes y a que desarrollamos plenamente nuestro conocimiento. La medicina rural tiene futuro, pero es esencial la implicación de todas las instituciones, profesionales, poderes políticos, gestores, sociedad, pacientes, …



