Recién celebrada la toma de posesión administrativa de lo que será su segundo mandato, el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, el doctor José Antonio Otero, expone en esta amplia entrevista concedida al Diario «El Mundo» sus planes de futuro y su visión sobre algunos principales temas de la actualidad sanitaria tanto del panorama nacional como de su comunidad autónoma
Valladolid, 30 de abril 2014 (medicosypacientes.com)
-Se acaba de conocer que el TSJ anula la orden que establecía las áreas que dependían de cirugía pediátrica del Clínico tras una denuncia de Burgos. ¿Qué repercusión tiene para Valladolid?
-Ninguna. La Junta tendrá que sacar una nueva orden o recurrir ese fallo demarcando bien las áreas que van a depender de Burgos, de Salamanca y de Valladolid.
-¿Se producen guerras territoriales, ¿cuál es su efecto?
-Se producen y deberían desterrarse. Aunque tampoco es lógico tener todos los servicios en todas las provincias. Los recursos deben repartirse atendiendo a criterios de eficiencia. No sólo económica, sino de rentabilidad clínica. Las guerras territoriales tienen que desaparecer y tiene que haber una planificación razonable de los servicios tendiendo a criterios que no tienen nada que ver con los políticos.
-¿Ahora no es así?
-No. Lo digo claro: se han repartido recursos siguiendo criterios políticos, de complacencia, en vez de técnicos. Por ejemplo, con las unidades de trasplante de todo tipo.
-La validación de la capacidad profesional, como una ITV médica, es su reto al frente del Colegio. ¿A qué se debe su poca aceptación?
-La aceptación es mala porque los cambios de inicio son difíciles. Es voluntario y hoy no reporta ningún beneficio más que someterte a la evaluación de tu Colegio profesional.
-¿No es subjetivo que unos médicos evalúen a otros?
-No. Son criterios muy objetivos Esta evaluación consiste en cuatro cosas: que el médico este sano; que no esté inmerso en ningún procedimiento judicial o deontológico; que esté trabajando y que acredite una formación. Nadie le va hacer un examen sobre lo que sabe.
-¿Y los que estén en activo pero no tengan formación extra?
-Pues la tendrán que buscar. Todos los médicos, digo todos sin exagerar, mantienen a través de formación su competencia. Esta profesión se forma diariamente. Pero llegado el caso, por ahora no pasa nada, aunque probablemente en un futuro no muy lejano sea obligatorio esa recertificación para ejercer la medicina.
-¿Esta validación de competencias no hubiera sido necesaria antes de imponer la jubilación forzosa?
-Si. Pero esta validación periódica es un asunto puramente profesional. Lo interesante es que el Sacyl la tenga en cuenta para sus nombramientos, contratos,…
-¿Se ha resentido la calidad asistencial al perder a personas de experiencia con estas jubilaciones?
-Sin duda. No solo por perder personas de experiencia, sino porque sus puestos, en muchas ocasiones, no se cubren. Es la cuadratura del círculo. No es posible dar lo mismo con menos gente. La tasa de reposición es insuficiente y presionaremos para que no se pierdan plazas. Perdemos gente capacitada que se van a otros sitios. Otro asunto es que hay cosas que reformar, en las reestructuraciones apoyaremos a la Junta.
-Aumentan los médicos que solicitan al Colegio certificados para ejercer en el extranjero ¿Teme que no puedan volver a incorporarse?
-Sí. Las esperanzas son nulas. Se jubilan personas y no se cubren sus plazas. Cualquier chico que acaba la residencia puede tener trabajo mucho mas fácil fuera que aquí.
-Una de las cuestiones más polémicas que está sobre la mesa es el Plan de Ordenación de Atención Primaria. ¿Se puede ordenar mejor el sistema con los mismos efectivos
-Sí, pero haciendo más cosas. Habrá que buscar mecanismos que funcionan en otros sitios: receta electrónica, el transporte a demanda de pacientes al centro de salud… Medidas para que la reestructuración en recursos en el medio rural no merme la calidad. No tiene sentido que un médico vaya a hacer recetas a cuatro pacientes. Pero, para ir a ver al enfermo, sin duda.
-Es el argumento que esgrime la Junta…
-Es que no hay otro. Pero esto no puede ser quitar personal y que a los médicos y enfermeras que se quedan hacerles conducir 80 km. diarios.
-¿Cómo se conjugan ambas cosas ¿Cree que el plan es justo con la labor del médico rural que cubre muchas distancias?
-Absolutamente injusto. El médico rural pone su coche, le pagan a 19 céntimos el kilómetro, no cubre ni la gasolina, a parte del mantenimiento del coche. Sin embargo, si es para entender enfermos, no para trámites, tendrá que hacer 80, 100 o los que sean, pero no todos los días.
-¿No es partidario de multar por el mal uso de la Sanidad. ¿Hay otra forma de que se corrijan los malos hábitos que congestionan servicios?
-Claro. No se puede dar por perdido porque unos pocos maleducados que los utilizan mal ponen en juego los servicios de todos. A través de una educación general, repetida a medio o largo plazo, tendremos que conseguir que se realice un buen uso.
-Las listas de espera son superiores en Valladolid. ¿A qué lo atribuye?
-Hay varias razones. Cuando los recursos no son acordes con las necesidades, es inevitable. En el Clínico y en el Río Hortega hemos perdido profesionales y no se han repuesto. El aumento de la jornada laboral no es suficiente para igualar demanda y recursos. Faltan recursos y organización. Echamos de menos un cambio en el sistema sanitario que está muy burocratizado. Los hospitales funcionan de la misma manera que en los 50. Sólo hubo un proyecto, aunque malogrado, que fueron las unidades de gestión clínica.
-¿Por qué se ha malogrado?
-Se han mezclado muchas cosas, cuestiones laborales, económicas y ha habido un defecto de pedagogía, se ha vendido mal. Algunos actores, como los sindicatos, no están interesados en estas unidades que dan más poder de decisión a los profesionales y a la vez exigen más compromiso, pero es una herramienta fundamental para conseguir que el sistema regional de salud siga siendo bueno.
-¿Los hospitales y centros de salud de Valladolid adolecen de algo?
-De dinero. De recursos. Pero Valladolid puede estar tranquila porque tiene toda la cartera de servicios.
-¿Suprimir las peonadas fue un error o un acierto?
-Un error grave porque aumentan las listas de espera.
-¿No estaban infladas Se dice que había médicos que programaban más peonadas de las necesarias para cobrar?
-Que haya situaciones irregulares no significa que la idea sea mala. Persigue las irregulares, denúncialas y corrígelas, pero es muy razonable la autoconcertación propia. Si el médico quiere trabajar más horas que lo haga dentro de lo público.
-¿Las obras del Clínico han puesto en evidencia la falta de comunicación entre los gestores de los proyectos sanitarios y los facultativos?
-Ha pasado tradicionalmente en la arquitectura sanitaria. Los arquitectos sanitarios nunca consultan con los médicos. Tendría que haber comunicación fluida y escucharles.
-Jubilación, reordenación de Primaria, unidades de gestión frustradas, más horario, más carga de trabajo… ¿De verdad la relación con la Consejería es fluida como dice?
-Es buena. Sí nos escuchan. Otra cosa es que crean oportuno lo que proponemos. En ocasiones sí lo han considerado y en otras, no.
-¿Las autoridades de Castilla y León tienen en cuenta a los médicos?
-Deberían tenernos en cuenta muchísimo más. A veces tenemos la sensación de que los objetivos de la Junta y de los médicos no coinciden.
-¿Qué nivel de compromiso político con la Sanidad hay en Castilla y León respecto a otras autonomías?
-Superior. Es evidente. Por ejemplo, hace año y medio el consejero impulsó un pacto de mantenimiento del sistema público de salud. Eso no lo hizo ninguna autonomía.
-¿Cuál es el estado de animo de la profesión tras años de crisis?
-Desesperanzado. Nos han bajado el sueldo hasta un 35% y han empeorado las condiciones de trabajo. Por otro lado, no existe ningún incentivo en la carrera profesional de un médico desde que entra.
-Empieza una etapa nueva al frente del Colegio ¿En la anterior ha cumplido sus objetivos marcados?
-Hemos cumplido objetivos pero no al 100%, como la informatización del Colegio para aunar y facilitar todos los trámites de un médico, que estará en meses. Eso sí, no hay ninguno pendiente.



