Campaña medicina rural

Lunes, 5 Diciembre 2022

Curso online Estigma en Trastornos Adictivos

Dr. Francisco Pascual: "Uno de los principales problemas para un paciente con trastorno adictivo es que dependiendo de donde viva los recursos van a ser distintos"

El Dr. Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol y coordinador del curso online Estigma en Trastornos Adictivos, aborda en esta entrevista a Médicos y Pacientes las necesidades más urgentes en el ámbito del tratamiento de las adicciones, y destaca la importancia de unificar los recursos a lo largo del territorio nacional: "uno de los principales problemas que se puede encontrar un paciente con trastorno adictivo es que dependiendo de la zona geográfica o de la comunidad autónoma en la que viva los recursos van a ser distintos y la posibilidad de acceder a determinados apoyos asistenciales va a variar"

Madrid 22/06/2022 medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza

¿Cuál es el objetivo de este curso?

Socidrogalcohol está realizando una campaña contra el estigma de las personas que sufren un trastorno adictivo que consta de 3 partes, una parte dirigida a la población general, otra a colectivos de pacientes intentando evitar el autoestigma y en último lugar a los profesionales sociosanitarios. El objetivo del curso por lo tanto es sensibilizar, en este caso, a los profesionales que se dedican a atender a pacientes con un trastorno adictivo para que tengan los instrumentos básicos para poder orientar, diagnosticar y tratar a estos pacientes al igual que lo hacen con otras patologías.

¿A quién va dirigido?

En principio el curso, al estar organizado conjuntamente por Socidrogalcohol y el Consejo General de colegios de médicos a través de la Fundación para la formación médica va dirigido a médicos de cualquier disciplina, de atención primaria médicos, de conductas adictiva, psiquiatras, internistas etc. pero cómo entendemos que el enfoque para un correcto tratamiento debe de ser multidisciplinar, el curso quedará abierto para cualquier profesional que trate a las personas que sufren una adicción, es decir profesionales de la enfermaría, de la psicología, del trabajo social o de la educación social, etc. porque entendemos que lo mejor que se le puede ofrecer a una persona es un enfoque holístico y global de su problema.

¿Qué puede aportar a los profesionales esta formación? 

La formación puede ofrecer en primer lugar los conocimientos básicos para entender mejor lo que es un trastorno adictivo, para valorar cuáles son las complicaciones, para ver cuáles son los enfoques más adecuados, cuál es la evidencia científica y al mismo tiempo poder hablar de complicaciones o de comorbilidades físicas y psiquiátricas y sobre todo dar una perspectiva que acerque a los profesionales sociosanitarios al entendimiento de la adicción como un problema de salud en el sentido más amplio, en el sentido del bienestar biopsicosocial de la persona y que nos permita analizar cómo se puede luchar contra la estigmatización que sufren algunos de estos pacientes.

¿Es suficiente la preparación actual de los profesionales en este ámbito del tratamiento de trastornos adictivos?

Entendemos que no, que las facultades no preparan de forma adecuada o por lo menos completa para el abordaje de este tipo de problemas y en ocasiones lo que hacemos es sectorizar al individuo entendiendo que una persona con un trastorno adictivo es un paciente psiquiátrico exclusivamente o un paciente que tiene una patología orgánica grave y descuidamos en muchas ocasiones las consecuencias o las causas sociales que le pueden llevar a consumir o mantener el consumo. Una de las exigencias que deberíamos de tener en el tratamiento a los pacientes con un trastorno adictivo es que los profesionales que hagan este abordaje sean profesionales que tengan una formación específica en adicciones y como decíamos esta visión holística que les permita ver a las personas de forma completa, esa perspectiva biológica, la perspectiva psicológica y la perspectiva social del individuo y de su entorno y comprender porque una conducta o un consumo repetitivo puede llevarles a padecer el trastorno adictivo.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta un paciente con un trastorno adictivo?

Uno de los principales problemas que se puede encontrar un paciente con trastorno adictivo es que dependiendo de la zona geográfica o de la comunidad autónoma en la que viva los recursos van a ser distintos y la posibilidad de acceder a determinados apoyos asistenciales va a variar y por otro lado, como decíamos anteriormente, la falta de profesionales capacitados. Esto puede ser un problema, a pesar de que tenemos constancia de que las personas que se dedican al tratamiento de los pacientes adictos han procurado formarse a veces de forma autodidacta para saber motivar, empatizar, acompañar y ayudar al paciente a salir de estas situaciones, pero si hay un problema principal en un paciente adicto es que debemos de trabajar para que él mismo reconozca y sea consciente del problema y que su entorno más próximo le pueda acompañar en el proceso terapéutico, si es que al final tiene personas a su lado, que no en todos los casos sucede.

¿Cómo se puede concienciar a la sociedad para eliminar las barreras que se crean con el estigma y facilitar el acceso de los pacientes a los recursos que pueden ayudarles? 

La barrera fundamental a veces es la vergüenza, como decíamos la falta de reconocimiento y el hecho de que la sociedad vea con malos ojos aún a personas que tienen consumos excesivos de sustancias y casi los culpabilicen y en ocasiones incluso los marginen. Pero yo haría una pequeña reflexión o invitaría a que hagan una reflexión, ¿quién no tiene en su familia, en su entorno, un conocido a veces muy cercano que no tenga un problema de adicción? ¿no lo ayudaríamos? ¿no intentaríamos ayudarle para que pueda mejorar su vida? ¿no estaríamos a su lado? Esta sería una de las formas de levantar las barreras, la sensibilización, pero como decíamos no solamente por parte de la sociedad en general sino del propio paciente, que no se aísle y por último de las personas o de los profesionales sociosanitarios, que alguna vez, independientemente de donde trabajen, se encuentran en su camino asistencial a una persona que sufre, que necesita ayuda ¿se la negaríamos en caso de padecer otra enfermedad distinta a una adicción?

¿Existen diferencias sustanciales entre los pacientes hombres y las mujeres?

Es verdad que, si el adicto es hombre y dependiendo de qué tipo de sustancias por ejemplo con el alcohol la sociedad tiende a marginar menos a estigmatizar menos, es algo como que tenemos como más asumido, más normalizado, pero no olvidemos que últimamente el consumo de sustancias se va igualando en cuanto a la cuestión de género. No obstante, la mujer, por la connotación negativa que tiene en sus roles socialmente establecidos, suele tener consumos más clandestinos, sobre todo como decía con alcohol, aunque a veces menos con otras sustancias. A veces, como el contexto es distinto, aunque cada vez menos, sí que hay algo que diferencia entre el consumo de un hombre y el de una mujer.

A veces nos fijamos en que una persona tome una determinada droga o no, pero es que nos debemos fijar no exclusivamente en lo que consume, sino en por qué lo consume, y en ocasiones en las causas para consumir. En las mujeres encontramos una connotación o matiz psicológico importante que deberíamos de trabajar y no solamente para que deje de consumir, también en que cambie de conducta y consiga superar muchas de sus barreras tanto externas como internas.

¿Cómo pueden los profesionales de la Medicina contribuir en este sentido?

Los profesionales de la medicina son básicos en este punto. Pongámonos a pensar, el médico de atención primaria puede ser el primero que vea estos problemas y a lo mejor no directamente sino a través de lo que le cuente un familiar sobre su hijo, su padre, su hermano o su cónyuge. En otros casos puede ser el psiquiatra ante la existencia de una comorbilidad psiquiátrica más o menos grave como puede ser un cuadro de ansiedad, depresivo o un trastorno bipolar o incluso cuadros más graves como trastornos psicóticos relacionado con el consumo de sustancias.

Pero no nos podemos detener ahí, los neurólogos ven pacientes que tienen complicaciones orgánicas a causa del consumo de sustancias, por ejemplo las neuropatías en alcohólicos o determinados ictus en personas que consumen cocaína, en medicina interna atienden patologías como las hepatopatías, las pancreatitis, las hepatitis víricas que no solamente se dan en adictos a drogas por vía parenteral aunque sea más frecuente, también los médicos de aparato digestivo, de urgencias ya que muchas veces en urgencias se atienden cuadros de intoxicaciones graves por consumo de sustancias. También podríamos hablar de Ginecología o mejor dicho de la Obstetricia en cuanto a consumo de sustancias durante el embarazo y ahí añadiría, aunque no son médicos, pero hacen un favor un papel fundamental, la labor de las matronas ya que pueden favorecer una detección precoz.

Hay cuestionarios, abordajes para incluso favorecer que no se compliquen más los consumos incipientes a través de una intervención breve, de la entrevista motivacional o de una derivación correcta al especialista correspondiente o una unidad de conductas adictivas. Creo que es básico, por lo tanto, el papel de la medicina, ya que es fundamental para el apoyo, el diagnóstico y orientación de estos pacientes.

¿Qué papel debería tener la prevención en todo esto?

Bueno, la prevención es básica en cualquier patología, creemos que la prevención y la promoción de la salud es fundamental en la atención primaria, es importantísima, pero también en el entorno escolar, familiar y social, lo que pasa es que muchas veces hacer prevención comunitaria a través de la sociedad es difícil, porque llevar a cabo un programa universal que pueda dar no solamente información sino que realmente cale y quede un mensaje de lo que es el riesgo de los consumos es difícil,  por eso en estos momentos aparte de la prevención universal hablamos de prevención selectiva en grupos de riesgo o indicada en personas, sobre todo jóvenes, que empiezan a tener problemas aunque no hayan desarrollado un trastorno adictivo. Pero esto lo debemos de hacer entre todos, es decir, no podemos vivir en una sociedad en la que por un lado aplaudamos ciertas conductas para luego, cuando una persona está inmersa en un problema lo rechacemos y lo critiquemos.

Prevención es informar, prevención es educar, prevención es incrementar esa percepción de riesgo, pero prevención también es que entre todos hagamos una sociedad más sensible y podamos facilitar el que estas personas no tengan vergüenza de poder acudir a un recurso a tratar su patología.

¿Cuáles son las necesidades más urgentes en cuanto al tratamiento de las adicciones?

Pues yo diría que las necesidades más urgentes en cuanto al tratamiento sería una homogeneización de los recursos en todo el estado español para que una persona, independientemente de dónde viva, pueda tener el mismo tipo de asistencia y poder acceder al mismo tipo de recursos, de pruebas diagnósticas, de fármacos, etcétera, y si además tiene movilidad dentro del Estado español no le sea ajeno el sistema que le va a tratar porque va a ser el mismo. Y que tenga acceso a otros recursos complementarios, aunque entendemos que los recursos de atención a los trastornos adictivos deberían de estar integrados dentro de la sanidad pública en todo el territorio español.

Sería pues importante que en España a través del Plan Nacional sobre Drogas y a través de la comisión interautonómica se recomendarse por un lado esta homogeneidad y por otro posibilitar y facilitar la formación específica de los profesionales que se vayan a dedicar a tratar a las personas con una adicción.

Curso
 
El curso online Estigma en Trastornos Adictivos ya se encuentra disponible a través de la página web de la Fundación para la Formación del CGCOM (FFOMC).
 
Cuenta con 21 horas lectivas, y estará abierto durante un año.
 
Este curso tiene solicitada la acreditación a SEAFORMEC (Consejo Profesional Médico Español de Acreditación) y UEMS (Union Européenne de Médecins Spécialistes).