sábado, enero 10, 2026

Portal informativo de la Organización Médica Colegial de España

InicioFundacionesProtección socialDos Pediatras en Casa: “Nuestro papel no es solo corregir bulos, sino...

Dos Pediatras en Casa: “Nuestro papel no es solo corregir bulos, sino traducir la medicina a un lenguaje humano, cercano y honesto”

‘Dos Pediatras en Casa’ no es solo una cuenta de Instagram con más de 111 000 seguidores ni un blog de referencia en salud infantil; es una forma de entender la pediatría basada en la cercanía, el rigor y el acompañamiento a las familias. Médicos y Pacientes entrevista a sus autores, los doctores Elena Blanco y Gonzalo Oñoro, pediatras y divulgadores sanitarios, que compaginan su labor asistencial con este proyecto, la divulgación en redes sociales y la publicación de libros.

“Nuestro papel no es solo ‘corregir bulos’, sino traducir la medicina a un lenguaje humano, cercano y honesto, explicando también los límites del conocimiento científico. La confianza no se construye desde la superioridad, sino desde la empatía, la transparencia y la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Cuando una familia entiende el porqué de una recomendación, es mucho más fácil que confíe y tome decisiones informadas”, con estas palabras hablan del papel tienen hoy los médicos en redes sociales para combatir la desinformación y generar confianza en la medicina.

Ellos lo llevan haciendo con el libro ‘Dos Pediatras en Casa: una guía sobre salud infantil’ y la colección Salud y Bienestar para Peques del sello Timunmas, con títulos ilustrados como ‘¡Lávate las manos!’ y ‘¡Lávate los dientes!’.

“Pedir ayuda también forma parte de cuidar”

Sobre la labor de la Fundación para la Protección Social de la OMC, aseguran que “representa una red de apoyo fundamental, muchas veces desconocida, que acompaña con discreción y humanidad. Pedir ayuda también forma parte de cuidar, y reconocerlo es un acto de valentía que deberíamos normalizar dentro de la profesión”.

Como pediatras y divulgadores, habéis conseguido que miles de familias confíen en vuestra forma clara y cercana de explicar la salud infantil. ¿Qué papel creéis que tienen hoy los médicos en redes sociales para combatir la desinformación y generar confianza en la medicina?

Creemos que hoy los médicos tenemos una responsabilidad clara en redes sociales: estar presentes para ofrecer información rigurosa, comprensible y basada en la evidencia, justo en los mismos espacios donde circula la desinformación. Las familias buscan respuestas rápidas, y si no las encuentran en fuentes fiables, las buscarán en otros lugares que no siempre son seguros.

Nuestro papel no es solo “corregir bulos”, sino traducir la medicina a un lenguaje humano, cercano y honesto, explicando también los límites del conocimiento científico. La confianza no se construye desde la superioridad, sino desde la empatía, la transparencia y la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Cuando una familia entiende el porqué de una recomendación, es mucho más fácil que confíe y tome decisiones informadas.

Compagináis la consulta con divulgación, libros y redes sociales. ¿Cómo se sostiene ese equilibrio sin caer en el agotamiento y qué retos supone para la salud mental del profesional sanitario?

No es fácil, y no siempre se consigue. El equilibrio pasa por aceptar que no se puede llegar a todo y por aprender a poner límites, algo que a los sanitarios nos cuesta mucho. La divulgación nace de una vocación profunda, pero también puede convertirse en una fuente más de exigencia si no se gestiona bien.

Para nosotras ha sido clave trabajar en equipo, respetar los tiempos de descanso y entender que cuidarnos no es un lujo, sino una necesidad profesional. La sobrecarga emocional, la autoexigencia y la presión asistencial afectan directamente a la salud mental del sanitario. Hablar de ello con naturalidad, pedir ayuda cuando hace falta y normalizar el cansancio emocional es parte del camino para poder seguir cuidando bien a los demás.

“Acompañar significa estar presentes no solo cuando hay una enfermedad”

Como pediatras, no solo tratáis enfermedades, también acompañáis. ¿Qué significa para vosotros ese acompañamiento a las familias y por qué es una parte tan esencial de la pediatría, más allá del diagnóstico?

Acompañar significa estar presentes no solo cuando hay una enfermedad, sino también en las dudas, los miedos y las inseguridades que forman parte de la crianza. Muchas veces no se trata de dar una receta o un diagnóstico, sino de escuchar, tranquilizar y ayudar a entender qué está pasando.

La pediatría tiene una dimensión profundamente humana: trabajamos con niños, pero también con madres, padres y cuidadores que necesitan sentirse sostenidos. Ese acompañamiento genera confianza, reduce la ansiedad y empodera a las familias para tomar decisiones con seguridad. Es una parte invisible del trabajo, pero absolutamente esencial.

Las redes se han convertido en un altavoz para visibilizar necesidades reales del sistema sanitario. ¿Qué demandas de la profesión médica creéis que es urgente que la sociedad entienda mejor? ¿Y de los propios pediatras?

Es importante que la sociedad entienda que la calidad asistencial depende directamente de las condiciones en las que trabajan los profesionales: tiempo suficiente por paciente, estabilidad laboral, recursos adecuados y reconocimiento del valor del cuidado, no solo del acto técnico.

En el caso de los pediatras, es fundamental visibilizar la sobrecarga asistencial, la falta de relevo generacional en algunas áreas y la necesidad de proteger la pediatría de atención primaria. Sin tiempo para escuchar y explorar, la calidad se resiente. Cuidar a quienes cuidan no es un eslogan, es una inversión en salud.

Existen recursos como la Fundación para la Protección Social de la OMC, que acompaña a médicos y familias cuando atraviesan situaciones difíciles. ¿Qué mensaje os gustaría lanzar a los compañeros sobre la importancia de pedir ayuda y sobre esta Fundación?

Nos gustaría recordar que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de responsabilidad y autocuidado. Los médicos estamos acostumbrados a sostener, pero también necesitamos ser sostenidos en determinados momentos de la vida, ya sea por enfermedad, desgaste emocional o situaciones familiares complejas.

La Fundación para la Protección Social de la OMC representa una red de apoyo fundamental, muchas veces desconocida, que acompaña con discreción y humanidad. Pedir ayuda también forma parte de cuidar, y reconocerlo es un acto de valentía que deberíamos normalizar dentro de la profesión.

Relacionados

TE PUEDE INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más populares