Miércoles, 8 Diciembre 2021

Llueve sobre mojado en Atención Primaria

Llueve sobre mojado en Atención Primaria

Junta de Gobierno del Colegio de Médicos de Gipuzkoa

Los doctores Manuel García Bengoechea, Valentín Collado Espiga, Ignacio Eizaguirre Sexmilo, María Belén Alonso Macías, Mª Aranzazu Elícegui Sarobe, Víctor Irigoyen Murua, Ander Letamendia, Belén López Rubio, Carmen Solórzano Sánchez, Carlos Benito Gómez, Irune Alzola Elizondo, Iñaki Sanz Esquiroz, Mª Emma del Campo Pena, María Asunción Guerra Alonso y Xanthe Luna Harvey, miembros de la Junta de Gobierno del COM Gipuzkoa, firman este artículo de opinión sobre la urgente necesidad de mejorar las condiciones laborales en Atención Primaria. 

Gipuzkoa 25/11/2021 medicosypacientes.com
Hace años que nuestros compañeros médicos de Atención Primaria (AP) nadan a contracorriente en sus puestos de trabajo. Hemos alzado la voz en varias ocasiones para defender su derecho a trabajar en condiciones dignas, que aunque suponen cambios organizativos importantes, al fin y al cabo no son otras que la ampliación y la estabilización de las plantillas, unas agendas realistas y acabar con la sobrecarga de trabajo de los profesionales.
 
Tras casi dos años desde que llegara la COVID-19 a nuestras vidas y en nuestro caso también a nuestros trabajos, los compañeros y compañeras de AP no sólo nadan a contracorriente, sino que han comenzado a ahogarse y hay quien ya no consigue ni salir a flote. Y lo peor es que hay quien les mira desde la orilla sin dignarse a enviar ningún tipo de salvavidas. 
 
Desde la Junta de Gobierno del Colegio de Médicos de Gipuzkoa queremos hacer visibles los problemas diarios de los médicos de los múltiples centros de salud del territorio, para que pacientes y sociedad en general conozcan la situación a la que se enfrentan día a día e instar a las instituciones a realizar cuanto antes una reflexión para tomar las medidas pertinentes y realizar los cambios estratégicos necesarios. 
 
Estos problemas son:
  • Agendas poco realistas, teniendo en cuenta el aumento de la presión asistencial que se ha dado a consecuencia de la COVID-19 y el significativo aumento de las tareas por parte de los profesionales médicos, además del deterioro notable de la salud mental de los pacientes. Seguimos reivindicando que el tiempo es una de las herramientas vitales para atender a nuestros pacientes y que con prisas, con agendas repletas de visitas, llamadas y burocracia sin fin difícilmente vamos a poder atender como debemos a cada paciente. La inseguridad que sentimos en nuestra práctica clínica no hace más que aumentar cada día, al igual que el descontento y la frustración. 
  • Falta de reuniones de equipo, algo que consideramos vital para compartir casos, intercambiar diagnósticos, dar solución a problemas o dudas del día a día, seguir formándonos… etc.
  • Empeoramiento de la docencia en los médicos residentes (MIR), ya que ante la situación de saturación ya mencionada hay médicos tutores que renuncian y evidentemente son contados los que se incorporan por lo que la formación MIR se ve comprometida.
  • Imposibilidad de la autoformación, tan importante para nuestro ejercicio profesional, actividades de investigación, etc. lo que genera una clara falta de motivación en las y los compañeros.
No es de extrañar que ante este panorama muchos compañeros y compañeras decidan abandonar su profesión, su vocación, incluso tras haberse convertido en nadadores expertos ya no pueden más. Hay quien se marcha a otro país, hay quien decide realizar otra especialidad y dejar atrás el centro de salud o hay quien directamente decide cambiar de ámbito laboral. En una situación como la que vivimos, donde la falta de médicos con especialidad es un problema real, no podemos permitirnos esto.
 
Desde el Colegio de Médicos de Gipuzkoa hacemos un llamamiento urgente a las instituciones para que afronten de una vez por todas los problemas existentes en Atención Primaria y realicen los cambios organizativos que se requieran para garantizar tanto el buen quehacer de los profesionales sanitarios como la seguridad de todos los pacientes atendidos. 
 
Está en juego la calidad asistencial de todos, pero también la supervivencia de nuestros compañeros/as. Manden los salvavidas ya.