Martes, 18 Febrero 2020

Dr. Landa: “Rezar a los Ángeles y “Angeloterapia”

Dr. Landa: “Rezar a los Ángeles y “Angeloterapia”

Artículo

El Dr. José Ignacio Landa, cirujano general y del Aparato Digestivo y miembro del Consejo Asesor del CGCOM, aborda en este artículo el contexto de las pseudoterapias 

Madrid 15/01/2020 medicosypacientes.com

Dr. Landa. 

Inicialmente quiero dejar claro que rezar a los Ángeles es una práctica habitual de los católicos admitida por el Vaticano, pese a las dudas que se han venido planteando con la organización Opus Angelorum (“el trabajo de los Ángeles”) ampliamente extendida y que viene capitalizando estos rezos (Decreto Litteris diei, del 6 de junio de 1992 y la carta circular a los presidentes de las Conferencias Episcopales sobre la asociación Opus Angelorun de 2 de octubre de 2010). No obstante, algunos consideran esta organización una secta que fue iniciada en 1949 en Innsbruck, Austria, por una ama de casa llamada Gabriela Bitterlich después de haber contactado con un Arcángel.

La Iglesia Católica reconoce la existencia de tres Arcángeles, que son los mencionados en las Escrituras: Miguel, Gabriel y Rafael (citado en el Libro Sagrado de Tobías). Al Arcángel Rafael, cuyo nombre viene del hebreo y significa “Dios Sana”, se le considera un poderoso intercesor que ayuda, por voluntad de Dios, a sanar la enfermedad física, mental y espiritual. Es normal en nuestra sociedad rezarle por la mejoría de los enfermos.

Sin embargo, la “Angeloterapia”, es diferente y no tiene nada que ver con el rezo a los ángeles de los católicos; es una pseudoterapia que se basa en la comunicación con los ángeles para solicitar la cura de alguna enfermedad. Es un submundo que se expresa fundamentalmente en Internet, donde podemos encontrar diferentes tipos de sanadores o “angeloterapeutas”, que anuncian sanaciones cuánticas, contactos sanadores con los Ángeles de cada signo del Zodiaco, como utilizar las 44 cartas del oráculo de los Ángeles de Atlántida, etc. Se señala como el origen de la Angeloterapia el año 1979, con la norteamericana Doreen Virtue que describió la “Angel Therapy”. 

Autora de numerosos libros en los que se mezcla el Tarot y las cartas del oráculo de los Ángeles. Se la considera una “metafísica” que trabaja en los reinos angelicales y se comunica directamente con los Ángeles, pues su sensibilidad a los estímulos psíquicos le permite trascender y conectar con un mundo espiritual más elevado.

Todas las diferentes terapias que se anuncian en relación con los Ángeles tienen en común, su contacto con ellos para pedir la curación de los pacientes. Como era esperable, no he encontrado entre sus practicantes ninguno con formación médica. Se las puede considerar inofensivas, pero atención a los pacientes con fragilidad emocional causada por alguna enfermedad grave sin tratamiento adecuado por la medicina tradicional. Suelen ser blanco de este tipo de prácticas y además estas, pueden perder su inocuidad y convertirse en dañinas, causando decepción a los pacientes y algo peor que sucede en ocasiones, haciéndoles que abandonen los tratamientos médicos (pérdida de oportunidad). 

Algo común a las pseudoterapias cuando se ofrecen como alternativa a un tratamiento médico e incluso en algunas que se ofrecen como complementarias, como bien conocemos a través de la literatura médica.

El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad publicó un primer documento de análisis de la situación de las “terapias naturales” el 19 de diciembre de 2011. Se identificaron y analizaron 139 técnicas en el ámbito de las “terapias naturales”, de las cuales solo una parte decían que tenían influencia directa sobre la salud y el resto iban fundamentalmente dirigidas al bienestar o confort del usuario. Si bien este informe, muy bien documentado, ha tenido una gran importancia en la identificación de la existencia de este grave problema en nuestra sociedad como es el de las pseudoterapias, creo que en él se cometieron algunos errores importantes.

El primero, denominarlas “terapias naturales” que la mayoría de los ciudadanos entienden como inofensivas para la salud. Y nada más lejos de la realidad cuando se anuncian como alternativas a los tratamientos médicos o incluso como la propia toxicidad descrita en alguna de ellas sin control sanitario, ofrecidas a través de Webs fraudulentas y que pueden causar graves daños a la salud de los ciudadanos. 

El segundo error, decir que la mayoría de esas “terapias naturales” van fundamentalmente dirigidas al bienestar y confort del usuario. No me cansaré de insistir en que ninguna pseudoterapia, por muy simple e inocua que sea, puede mostrarse peligrosa cuando se ofrecen como alternativa o complementaria a los tratamientos médicos convencionales y que muchas de ellas, pueden acompañarse de efectos/eventos adversos que se escapan al control sanitario habitual. 

Un tercer error, fue no considerar algunas de las terapias más peligrosas para la salud de los pacientes como la “Biodescodificación”, la “Bioneuroemoción”, la “Nueva Medicina Germánica” o la Solución Mineral Milagrosa (MMS) que se anuncian y practican libremente en nuestro país en algunos centros y clínicas sin ningún control; lamentablemente pasaron desapercibidas en este importante documento.

En este listado inicial del Ministerio de Sanidad, se incluía una “Terapia natural” conocida como los “Ángeles de Atlantis” que definían como, “técnica en la que por comunión o invocación a los ángeles se abre la oportunidad de recibir consejo y respuestas, clarificar decisiones, manifestar necesidades, mejorar el bienestar y ayudar al prójimo”. No incluyó el Ministerio la “Angeloterapia”, término más general que incluye otras formas de tratar las curaciones por la intervención de los ángeles.

Los “Ángeles de Atlantis” es una pseudoterapia, en absoluto una “terapia natural” como tantas otras que recogía el documento del Ministerio. No quiero extenderme demasiado. El lector interesado puede encontrar referencias fácilmente accesibles en Internet.

Por ejemplo, la Wikipedia dice de su fundador, FE Eckard, nacido en Hagen, Alemania en 1950, que es un conocido maestro espiritual, médium y sanador alemán. El personaje ha tenido una vida increíble desde su corta edad, con historias y aventuras fantasiosas por África. Parte de su aventura perdido y enfermo en África, recuerda a Tobías perdido en el desierto donde se le apareció el Arcángel Rafael. 

Tuvo también Eckard una experiencia reveladora con los Ángeles. A partir de los años ochenta, se dedicó a sanar pacientes con la mediación de los Ángeles, incluso en directo en medios audiovisuales y escribió su conocido libro “Los Ángeles de Atlantis”, que contiene un sencillo método de comunicación con los Ángeles y habla sobre la mística isla desaparecida de la Atlántida y sobre la enigmática comunidad judía de los

Esenios, entre otras fantasías. “Mediante la sabiduría de los Ángeles podemos curarnos a nosotros mismos y a quienes nos rodean”. "Los Ángeles de Atlantis", un libro de éxito, a la venta en librerías y “on line”, se anuncia resaltando que “mediante simples ejercicios, se abrirá la posibilidad de acceder a una nueva conciencia cósmica, llena de riqueza, alegría, felicidad y armonía dentro de su entorno a través de animales, plantas y naturaleza”.

En nuestro país tiene sus seguidores y sus practicantes que se anuncian en consultas, donde habitualmente se ofertan entre otras pseudoterapias de línea similar. Incluso se imparten cursos de formación, presenciales y de dos días de duración (14-18 horas) en los cuatro niveles que se suelen considerar: “Vivir con los Ángeles” (primer nivel donde ya se consideran las sanaciones), “Vivir los Ángeles”, “La luz a tu lado” y “La Maestría”, este último curso ya para instructores de “Ángeles de Atlantis” del primer nivel. 

Curiosamente en alguno de estos cursos, incluso se entrega a los asistentes un diploma de la “Reiki Association International” fundada también por FE Eckard en 1990. Es difícil entender la relación entre el Reiki, de origen espiritual que transmite energía vital a través de la imposición de manos y los “Ángeles de Atlantis”.

En marzo de este año el Ministerio de Sanidad y el de Ciencia presentaron la campaña frente a las pseudoterapias dirigida a los ciudadanos (coNprueba) y que tiene como objetivo concienciar a la ciudadanía de la necesidad de recurrir sólo a terapias con evidencias científicas y de los peligros de recurrir a las pseudoterapias. Ya no son “Terapias Naturales” afortunadamente. De las 139 que habían considerado en el documento del 2011, a 73 de entrada ya las considera pseudoterapias, incluyendo por supuesto los “Ángeles de Atlantis”. 

El resto (66) quedan en estudio para definir su situación real e irán siendo publicadas a lo largo de los próximos meses. Si bien el Ministerio de Sanidad ya se refiere a estas prácticas como pseudoterapias, continúan sin incluir alguna más como la “Angeloterapia” (en sus múltiples variantes) o las que he citado anteriormente como muy peligrosas como la “Biodescodificación”, la “Bioneuroemoción”, la “Nueva Medicina Germánica” o la Solución Mineral Milagrosa. 

Hubiera sido deseable además, una definición de cara a los ciudadanos de las prácticas que se consideran que pueden producir confort y bienestar a los pacientes, suprimiendo en ellas el prefijo terapias y rectificando su informe de 2011 (porque son las menos y no la mayoría, error que ya he señalado), como la musicoterapia, la abrazoterapia, la risoterapia o incluso el yoga y algunas formas de meditación.