Lunes, 22 Octubre 2018

Dr. Landa García: "Suiza líder en terapias alternativas"

Dr. Landa García: "Suiza líder en terapias alternativas"

Análisis

El Dr. Landa analiza en este artículo las diferencias terminológicas en torno a las terapias que se apartan de las prácticas médicas y explica los diferentes conceptos en torno a las mismas

Madrid 26/01/2018 medicosypacientes.com

Dr. José Ignacio Landa.

Dr. José Ignacio Landa García, cirujano general y del Aparato Digestivo. Miembro del Consejo Asesor del CGCOM
 
Creo que existe una cierta confusión de terminologías y conceptos en referencia a las terapias que se apartan de las prácticas médicas que se consideran convencionales. Estas últimas, son las que se practican en el mundo occidental mayoritariamente, se basan en evidencias científicas y utilizan las infraestructuras, medicamentos y tecnologías sanitarias más desarrolladas para tratar a los pacientes. Eso sí, no siempre alcanzan el éxito deseado y, a veces pagan un precio no desdeñable para conseguirlo, como son los eventos / efectos adversos evitables o inevitables, que actualmente la comunidad médica reconoce pública y abiertamente con la intención de mejorar. Es por ello, al hilo de estos fracasos y eventos / efectos adversos que acompañan a una más agresiva medicina moderna, que han ido surgiendo nuevas terapias, algunas rescatadas de la antigüedad o que se han estado practicando desde entonces y otras, descritas más recientemente.  
 
Existe un claro abuso (ciertamente equívoco e intencionado), del sufijo “terapia“, para todo tipo de actuaciones , fuera del ámbito incluso de lo sanitario y de la salud. 
Tres términos son los que se vienen utilizando más habitualmente, a veces indistintamente y sin que tengan el mismo significado: Terapia Alternativa, Terapia Complementaria y Terapia Integrativa.
 
La denominada Terapia Alternativa reúne a las prácticas que afirman tener efectos curativos o de mejora de la salud de los pacientes, pero que no están apoyadas por pruebas obtenidas mediante el método científico, por lo que su efectividad no ha sido probada más allá del efecto placebo en alguna de ellas. Es inaceptable cuando se ofertan como alternativa a la medicina científica convencional, lo que es afortunadamente infrecuente. 
 
La denominada Terapia Complementaria, reúne y define a las terapias que se suelen ofertar junto a las de la medicina científica convencional. Tratan en la mayoría de sus actuaciones de mejorar la salud y/o disminuir o contrarrestar los efectos adversos del tratamiento médico de las enfermedades, especialmente del tratamiento del cáncer con quimioterapia y cirugía. El problema surge cuando se utilizan terapias, también en éste ámbito, con eficacia y efectividad no demostrada , en lugar de otras con efectividad comprobada en éstos procesos, lo cuál es de todo punto inaceptable.
 
La denominada Terapia Integrativa es un concepto más novedoso en salud, que combina la medicina científica convencional basada en las evidencias con sus avances científicos y tecnológicos, con distintas terapias complementarias y/o ancestrales. Esta más extendida en EEUU y se viene practicando actualmente en el mundo oriental, especialmente en la Republica Popular de China. Cabe señalar que algún tipo de pseudoterapia o pseudociencia suele utilizar este término de “ Terapia Integrativa” para ocultar sus verdaderas prácticas. 
 
Ninguna de las 3 concepciones terminológicas tienen reconocimiento en nuestra legislación como rama de la Medicina Científica , cómo ámbito de Especialidad Médica reconocida oficialmente ni como Area de Capacitación Específica (ACE).
 
En EEUU existe un organismo del gobierno federal que se denomina Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral (NCCIH), creado para promover la evaluación científica de la seguridad y utilidad de las diversas prácticas encerradas en los conceptos de medicina complementaria y alternativa. Anteriormente se llamaba Centro de Medicina Complementaria y Alternativa. La nueva denominación define más sus intenciones dirigidas a la salud en un sentido más amplio y elimina el concepto de alternativa.
Concepto este último más discutible y problemático, cuando se interpreta la acepción de la palabra “alternativa”
 
En nuestro país, hemos sido más originales añadiendo más confusión terminológica y se introdujo el concepto de “Terapias Naturales”. El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad publicó en el BOE en el año 2011, que “había identificado y analizado 139 técnicas en el ámbito de las terapias naturales, de las cuales solo una parte tiene influencia directa sobre la salud y el resto van fundamentalmente dirigidas al bienestar o confort del usuario”. Señalaba el Ministerio de Sanidad que “la evidencia científica disponible sobre su eficacia es muy escasa y si bien en la mayoría de los casos estas terapias son inocuas, no están completamente exentas de riesgos”. Es preocupante que algunas de estas terapias que define el Ministerio de Sanidad como naturales, se vengan ofertando a los pacientes como “Terapias Alternativas”, “Terapias Complementarias” o incluso dentro del confuso mundo de “Terapias Integrativas”.
 
El observatorio de la OMC contra  las Pseudociencias/Pseudoterapias entiende a la mayoría de éstas terapias denominadas naturales (y alguna más no incluida por el Ministerio de Sanidad), como pseudoterapias que proponen la cura de enfermedades, alivio de síntomas o mejora de salud, basándose en criterios no objetivos según el estado actual de la ciencia y  sin el respaldo de la evidencia disponible.
 
Suiza es sin lugar a duda uno de los países más desarrollados del mundo y su asistencia sanitaria suele ocupar los primeros niveles de los “rankings” que se publican habitualmente. Pero también es complicado entender su complejo sistema sanitario. La asistencia sanitaria es pública y en parte privada. Los ciudadanos contratan su asistencia médica mediante pago mensual con una de las más de 80 empresas que ofertan sus servicios médicos, lo que se denomina “Seguro Médico Básico Obligatorio”. Este seguro cubre los servicios sanitarios esenciales, pero con costes adicionales se puede acceder a servicios complementarios. En Suiza, con más dinero mejor asistencia sanitaria, si bien el estado garantiza el seguro básico a todos los ciudadanos si no pueden costeárselo.
 
Considero interesante revisar alguno de los aspectos económicos del Sistema Sanitario Suizo, que pueden sorprender al compararlo con el nuestro. Los pacientes además de pagar mensualmente por su seguro básico, deben contribuir a los gastos del tratamiento. Por ejemplo, el paciente paga la mitad de los costes de las ambulancias y el seguro le cubre hasta 500 francos al año. En los gastos hospitalarios, pagan una contribución hospitalaria de 15 francos por cada día que se pasan en el hospital; hasta los primeros 300 francos (franquicia), pero con un máximo de 700 francos al año. Todos los trabajadores asalariados están automáticamente asegurados contra accidentes laborales con su seguro básico con cobertura de accidentes, pero para otros accidentes se debe contratar aparte del seguro básico de forma complementaria.
 
Pero también Suiza es el país de los referéndums, paradigma de lo que se conoce como democracia semidirecta, con más de 600 celebrados a nivel federal desde 1848. Solo en los últimos cinco años se han celebrado 56 referéndums. Así, recientemente, han votado a favor de mantener el servicio militar obligatorio para los jóvenes entre 20 y 32 años, permitiéndoles guardar su arma en casa. Curioso, que un 40% de ciudadanos se llegan a librar de este servicio militar accediendo a pagar el 4% de su sueldo. Algo que recuerda a nuestros “soldados de cuota” de principios del siglo pasado. En otro llamativo referéndum aprobaron que no se debiera limitar el sueldo de los directivos de empresas o acabar con los privilegios de los residentes ricos. En el último,  han admitido un procedimiento para naturalizar a los nietos de los inmigrantes y que así puedan tener pasaporte suizo. Increíble, tercera generación.
 
En su historia hay dos referéndums que no nos han pasado desapercibidos. El de la aprobación del sufragio femenino en el año 1971 (en España en 1931 y por poner algún ejemplo llamativo, de los que hay muchos, en Túnez en 1959 o en Zambia en 1962) y, la aceptación en el año 1981 de la igualdad de derechos socioeconómicos y jurídicos de hombres y mujeres.
 
El 17 de mayo de 2009, los ciudadanos suizos decidieron en referéndum que algunas “medicinas complementarias” que así las llamaron (Zukunft mit Komplementärmedizin) deberían ser tenidas en consideración. La Medicina Antroposófica, la Homeopatía, la Terapia Neural, la Fitoterapia y la Medicina Tradicional China, fueron aprobadas por un 67% de los participantes (aunque votaron solo un 38.8% de los convocados).  Como resultado, el gobierno suizo decidió que a partir del 1 de enero de 2012, estas terapias volverían a ser sufragadas en su seguro de salud básico, durante un periodo de prueba hasta el año 2017 en el que serian revaluados. Esta decisión dio alas a los argumentos de los defensores de estas terapias. Sin embargo, no tengo noticias del resultado al respecto de esta reevaluación.
 
La Cruz Roja Suiza edita por encargo de la Oficina Federal de la Salud Pública, con cierta periodicidad, una guía de salud en 18 idiomas: “La guía  de la salud suiza”. En ella figuran las prestaciones que cubre el seguro básico de enfermedad, incluyendo los medicamentos prescritos por el médico en una lista oficial. Lo llamativo, por la posibilidad de confusión entre la medicina complementaria y la alternativa, que engloban conceptos diferentes, es que figura un epígrafe con el título de “Medicina Alternativa”, que es donde se incluyen las citadas, Medicina Antroposófica, Homeopatía, Terapia Neural, Fitoterapia y Medicina Tradicional China. No entiendo bien estos entresijos, pero el referéndum se refería a medicina complementaria y en el libro de la Cruz Roja figura como medicina alternativa. No sé si los ciudadanos suizos conocen realmente las diferencias o si realmente saben que es la Medicina Antroposófica.
 
Las menos conocidas son la medicina Antroposófica y la Terapia neural. La Medicina Antroposófica es un sistema de tratamiento multimodal integrador que se basa en un entendimiento holístico del hombre y la naturaleza, así como de la enfermedad y del tratamiento. Utiliza medicamentos de origen vegetal, mineral y animal; terapias artísti-cas, euritmia curativa y masaje rít¬mico; orientación, psicoterapia y técnicas de enfermería específicas, tales como la frotación externa. Los que realizan estas prácticas deben ser Licenciados en Medicina antes de acceder a la medicina Antroposófica. Dejemos claro que no existen estudios controlados que demuestren su eficacia. Si hay una Asociación Científica de Medicina Antroposófica en España en la que figuran 24 médicos en ejercicio. No puedo evitar señalar, que existe un importante e histórico laboratorio farmacéutico suizo, que factura cientos de millones de euros anualmente, dedicado a la comercialización de medicamentos antroposóficos;  por cierto, laboratorio que fundó Rudolf Steiner que fue quien describió inicialmente esta práctica (Laboratorio Weleda). 
 
En la Terapia Neural un anestésico local en concentraciones bajas (procaína o lidocaína), es inyectado en zonas del cuerpo específicas con la intención de facilitar unos supuestos mecanismos reguladores propios del organismo a través de su sistema nervioso vegetativo o autónomo. Sus practicantes lo utilizan para el diagnóstico y el tratamiento de trastornos funcionales, enfermedades inflamatorias y dolor agudo y crónico. En este caso tampoco  existen estudios controlados que demuestren su eficacia.
 
No he conseguido aclarar finalmente el concepto que manejan en Suiza respecto a estas terapias, ni si las consideran “terapia  alternativa” o “terapia complementaria” y creo que sería muy importante conocerlo. En cualquier caso, nosotros no debemos aceptarlas como alternativas al tratamiento médico efectivo ni a la Medicina Científica convencional reconocida.