Viernes, 27 Abril 2018

Dr. Landa García: "¿Por qué Alemania está a la cola de la UE en trasplantes de órganos?"

Dr. Landa García: "¿Por qué Alemania está a la cola de la UE en trasplantes de órganos?"

Análisis

El Dr. Landa García expone en este artículo su punto de vista de por qué en Alemania fallan las donaciones de órganos y, consecuentemente, las tasas de trasplantes son mucho más bajas que en otros países de la Unión Europea. La obtención de órganos es imprescindible para afrontar la creciente demanda de las listas de espera, y, según el autor, Alemania tiene muy limitada la obtención de los mismos

Madrid 21/06/2017 medicosypacientes.com

Dr. Landa García.

José Ignacio Landa García, cirujano general y del Aparato Digestivo. Miembro del Consejo Asesor del CGCOM
 
No todo el mundo conoce los problemas que tiene un país como Alemania en el campo de los trasplantes de órganos. Sorprende ver que uno de los países más importantes de la Unión Europea (UE), tenga dificultades que parecen insalvables con los donantes de órganos; los bajos porcentajes de donantes de órganos repercuten desfavorablemente en sus listas de espera para trasplante. La consecución de órganos es imprescindible para afrontar la creciente demanda de las listas de espera. 
 
Alemania no ha sido precisamente un país con tasas adecuadas de donación de órganos en los últimos treinta años, que son los que podemos considerar fundamentales en la expansión de los trasplantes en Europa. Nunca ha destacado y más bien, se ha mantenido estos años en porcentajes bastante discretos. Por ejemplo, en el año 2004, mientras que en España teníamos 34.6 donantes de órganos por millón de población (pmp), Alemania no entraba ni entre los quince países con más donantes de la UE, con tan solo 13 donantes pmp. 
 
La administración alemana, conocedores del problema de sus listas de espera de trasplantes, han venido luchando muy activamente para mejorar estos bajos porcentajes de donación. A través de encuestas en la población, se conoce que la mayoría de los ciudadanos alemanes tienen una opinión favorable a la donación de órganos después de la muerte, lo cual aparenta ser muy alentador. Sin embargo, solo una minoría estaría dispuesta a dar su consentimiento escrito o a disponer de una tarjeta de donante de órganos; la legislación en Alemania es muy exigente y requiere el consentimiento escrito previo del donante o un consentimiento de los parientes de primer grado. Con ello no se facilita la donación.
 
Curiosamente, en este país puntero en tantas cosas, existe un cierto escepticismo hacia la donación de órganos (pese a las encuestas favorables), que puede vincularse a creencias culturales profundamente arraigadas acerca de la muerte. Un porcentaje importante de la población no cree en la muerte cerebral y no la considera verdadera muerte. También los hay que consideran la extracción de órganos después de la muerte como una violación de la integridad física del individuo. En este sentido, sorprende ver que la sociedad alemana estaría próxima al confucionismo de las sociedades orientales.
 
La administración sanitaria alemana señala que existen otros dos hechos, que también limitan la obtención de órganos. Uno, la actitud muy generalizada de la sociedad alemana de favorecer y prolongar los cuidados paliativos de pacientes en situación terminal y el otro, los avances en los cuidados intensivos y neuro-quirurgicos con craneotomías descompresivas mas frecuentes, que reducen el número de donantes en muerte cerebral procedentes de traumatismos craneoencefálicos. Personalmente creo poco en estas causas como el origen principal del problema. Hay que ser muy optimista para creer que estos hechos conducen a su tradicional baja tasa de donantes, pero ellos lo afirman y así lo publican.
 
Después de intensas campañas para mejorar la donación de órganos consiguieron el pico más alto en el año 2010, con un 15.8 pmp, que aunque no suponía estar entre los diez primeros de la UE, era aceptable teniendo en cuenta mis comentarios anteriores sobre la escéptica sociedad alemana.
 
Sin embargo, desde el año 2010 la tasa de donantes vuelve a descender bruscamente y en el año 2015, última referencia de que disponemos del Newsletter Transplant, si sitúa en valores por debajo de los que tenía hacía más de 10 años, en un 10.9 pmp. Esto supone estar en el grupo de los cinco peores de la UE, junto a Bulgaria, Chipre, Grecia y Rumania. Países estos últimos con una clara inferioridad de recursos económicos y por supuesto sanitarios. 
 
¿Qué ha ocurrido en Alemania en estos últimos años para una inversión tan brusca e importante en su tendencia en la donación de órganos? En principio se ha añadido un problema, llamémoslo técnico o administrativo/legal. Mientras que muchos de los países europeos en estos últimos años han aumentado el pool de donantes mediante la incorporación de donantes en parada cardiaca, en Alemania, la ley dificulta la utilización de este tipo de donantes. Un hándicap que grava más la tasa de donación. 
 
Pero es que además, sucedió algo realmente grave que dio “la puntilla” a los donantes de órganos, en un país al que se le supone un rigor ejemplarizante, que mira a otros países con cierta superioridad y que incluso, es capaz con ese rigor de cesar a sus ministros por copiar parte de sus tesis doctorales (Karl-Theodor zu Guttenberg en 2011 y Annette Schavan en 2013). Por cierto, en ese asunto escandaloso de los ministros alemanes, lo que a mí más me llamó la atención no fue que cesaran a sus ministros, sino el hecho de que hubiera ministros que copiaban su tesis doctoral. 
 
El asunto realmente grave ha sido, que se ha descubierto en estos años una red de corrupción en algunos importantes hospitales, donde se falseaban los historiales médicos de pacientes en lista de espera para trasplante, para poder adelantarlos ilegalmente en la lista de espera. Un gran escándalo salto a los medios de comunicación al demostrarse que cuatro, de veinticuatro hospitales que realizaban trasplantes de hígado, habían falsificado los análisis de algunos pacientes aumentando su gravedad para que pudieran acceder antes al trasplante. Este escándalo repercutió inmediatamente en las donaciones, que fueron descendiendo en los años siguientes hasta ese llamativo 10.9 pmp del año 2015. No tengo los datos todavía de Alemania del año 2016, pero no pinta bien. Por cierto, nuestro país continúa batiendo todos los records con 43,4 pmp en el año 2016.
 
El año pasado por estas fechas, publiqué un artículo en Médicos y Pacientes sobre el tráfico ilegal de órganos (http://www.medicosypacientes.com/opinion/dr-landa-garcia-trafico-ilegal-...) decía concretamente que: “recientemente,  en Santiago de Compostela se había celebrado en marzo de 2015 un Convenio del Consejo de Europa contra el tráfico de órganos. El convenio instaba a los gobiernos a tipificar la compra-venta de órganos como delito en sus legislaciones nacionales, e incluye medidas de protección y compensación para las víctimas, y medidas preventivas como la de asegurar la transparencia y el acceso equitativo a los trasplantes. Lamentablemente esta reunión no tuvo el éxito deseable para unos objetivos tan importantes. El convenio solo fue firmado por 14 países, y solo diez eran de la UE-27 (Albania, Austria, Bélgica, Republica Checa, Grecia, Italia, Luxemburgo, Moldavia, Noruega, Polonia, Portugal, Turquía, Reino Unido y España). Sorprende la negativa a firmarlo por parte de algunos países como Alemania, un país con esos importantes déficits de donación de órganos y probablemente mucho más expuesto a la lacra del turismo de trasplantes.
 
Recientemente, buscando bibliografía para escribir un artículo sobre los trasplantes en la Republica Popular China, encontré algunas referencias sobre la dificultad que tienen de conseguir un número adecuado de donantes, con aseveraciones como “las milenarias creencias confucianas y la más moderna desconfianza hacia la corrupción lastran las donaciones en China”. Vaya una coincidencia con un país tan distante como Alemania, por cierto, con el que también comparten una arraigada afición por la medicina naturista.