Martes, 25 Septiembre 2018

Dr. Garrido-Lestache: “La identidad del ser humano: errores, falsificaciones y garantías de identificación a lo largo de la Historia”

Dr. Garrido-Lestache: “La identidad del ser humano: errores, falsificaciones y garantías de identificación a lo largo de la Historia”

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El pediatra Antonio Garrido Lestache analiza pormenorizadamente en este libro “La identidad del ser humano: errores, falsificaciones y garantías de identificación a lo largo de la Historia” los principales aspectos que rodean a la identificación de un ser humano en el momento de su nacimiento

Madrid 17/03/2017 medicosypacientes.com

Portada del libro “La identidad del ser humano: errores, falsificaciones y garantías de identificación a lo largo de la Historia”, del Dr. Antonio Garrido Lestache.

 
Dr. Antonio Garrido-Lestache, pediatra, excoordinador del Comité de Identificación del Recién Nacido de la Asociación Española de Pediatría.
 
En el libro “La identidad del ser humano: errores, falsificaciones y garantías de identificación a lo largo de la Historia”, el Dr. Antonio Garrido Lestache, habla de lo que Ortega y Gasset consideraba un problema “morrocotudo” que tiene la humanidad. El saber quiénes somos, quiénes fueron nuestros padres y poder demostrarlo en cualquier tiempo y lugar.
 
En España, al principio era la iglesia católica la que llevaba el control de los nacimientos, con sus libros parroquiales por el bautizo, el que no se bautizaba no existía.
 
En 1873, el Rey Amadeo I estableció el Registro Civil y el Registro de la Casa Real que, con las debidas correcciones, llegan hasta nuestros días.
 
Recuerdo que en épocas anteriores como las Dinastías necesitaban un sucesor a la corona y, a veces, era el varón una necesidad casi ineludible, la reina tenía en la habitación al lado un varón, de quien fuera por si ella tenía una hembra dar el cambiazo y no desairar a su regio esposo. Para evitar habladurías y guerras los partos reales por ley eran públicos, también la posible paternidad real había que tenerla en cuenta por lo que la noche de bodas reales también, por ley, era pública, caso de Enrique IV el Impotente. Todo esto ha llegado casi hasta nuestros días, cito que la reina María Antonieta dio a luz, en Versalles, delante de más de mil personas, y las reinas de Inglaterra, por ley, daban a luz delante del primer ministro inglés hasta 1936.
 
Ahora, al nacer en España, el médico es por ley el depositario del Estado para certificar la autenticidad de la identidad de la madre que ha dado a luz y del niño/a recién nacido, hijo de su madre, mediante dos documentos. En la Declaración de nacimiento, papel de color amarillo, en el que firma y pone su número de colegiado el médico o matrona que asiste al parto, la identidad de la madre, previa comprobación, y la identidad madre-hijo. Está basada en la toma de las huellas de la madre, dedos índice y pulgar mano derecha, y huellas, dedos índices y medio, de la mano derecha del bebé tomadas al nacer por personal competente delante de un testigo de la familia, antes de la separación madre-hijo por el motivo que fuera. Si esto no es así, habrá que recurrir al ADN para asegurar la identidad real y no errónea en la relación madre-hijo.
 
El segundo documento es el DNI infantil de la Comunidad respectiva que, fabricado por la Casa de la Moneda, se impuso en las Maternidades del antiguo Insalud, por orden de su presidente ejecutivo Dr. Núñez Feijoo y transferido en la cesión de competencias. En él figuran los recuadros para las huellas dactilares madre-hijo, en dos partes, una se entregará a la madre y la siguiente quedará archivada en el Hospital correspondiente.
 
En la Ley de Garantías y derechos de la Infancia del 28.III.95 de la Comunidad de Madrid pone: Todo niño al nacer tiene derecho a ser identificado mediante un DNI infantil que se entregará a la madre en el que figurarán las huellas dactilares madre-hijo. Es ley y hay que cumplir la ley, no cumplir es un delito.
 
A los 14 años o antes si se quiere se podrá obtener el DNI nacional pero llevado el DNI infantil, su huella tendrá que ser la misma que se tomó al nacer, caso contrario habría habido un fraude de ley.
 
El Código Penal, en los artículos 220 y 222, ya ha previsto estos fraudes y las responsabilidades civil y penal, que abarca el personal sanitario y a las personas jurídicas, maternidades, aseguradoras y comunidades respectivas.
 
Según la ley, las maternidades señalarán a diario el responsable de identificar a los recién nacidos y su custodia.
 
Comprendo que los médicos y matronas tienen una obligación médica que cumplir pero la ley les obliga a cumplimentar todos los oficios y formularios que se les presente, las clínicas, hoy por hoy, al no haber tenido enseñanzas en dactiloscopia no pueden tomar bien las huellas dactilares madre-hijo, pero las responsabilidades están escritas en la ley, por lo que se inquiere que no se puede retrasar más la creación en las maternidades del servicio de identificación y custodia para garantizar que cada recién nacido se vaya con su madre.
 
El primer servicio de identificación de recién nacidos fue creado en la Maternidad de Santa Rosa en la provincia de Buenos Aires en 1947, lo vi personalmente y comprobé su magnífico comportamiento. Allí dan clases, títulos, docencia y salen muy bien preparados. No me equivoco, fue en 1947.
 
Los niños cambiados, robados, perdidos, los que caen en poder de las mafias, los abandonados sin derechos, uno de cada tres niños que nacen en el mundo no tienen derecho a nada porque no existen. Se puede mejorar su existencia solamente con una cosa: Cumplir la ley, esta no se cumple. Se puede comprobar en cualquier Maternidad tanto pública como privada.
Esto es todo y más, lo escribe en su último libro el Dr. Antonio Garrido-Lestache.