Jueves, 21 Junio 2018

Formación sobre agresiones

La Policía Nacional forma a los interlocutores policiales territoriales sanitarios frente a las agresiones

La División de Formación y Perfeccionamiento de la Policía Nacional realizó dos jornadas formativas dedicadas a los interlocutores policiales territoriales sanitarios con el objetivo de potenciar el conocimiento de la problemática delictiva existente en torno a los centros médicos y a los profesionales de la salud

Madrid 08/03/2018 medicosypacientes.com / R.M.P.
Javier Galván, interlocutor policial nacional sanitario, se dirige al resto de interlocutores.

Según explicó Javier Galván, interlocutor policial nacional sanitario, a esta publicación, las jornadas formativas se centraron en “otorgar las herramientas necesarias para poder dar una respuesta a las exigencias de asesoramiento en todos los territorios”.  Una formadora de formadores experta en Psicología ofreció un taller para saber cómo actuar ante las agresiones y cómo prevenirlas. 

“No se trata sólo de que los interlocutores trasladen su estrategia exclusivamente al personal sanitario, sino que además transmitan estos conocimientos al resto de policías, para que se potencie la interactuación con el resto de agentes del sector”, comentó Galván.  Respecto a la prevención de las agresiones, las jornadas estuvieron enfocadas a afrontar situaciones críticas, a través de casos reales.

Desde que se puso en marcha la Instrucción 3/2017 las comunidades autónomas y provincias han impulsado esta iniciativa en coordinación con los consejos autonómicos de Colegios de Médicos, los propios Colegios y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Durante julio del año pasado, desde la Dirección General de la Policía se ha coordinado esta figura para ponerla en marcha en las 55 unidades territoriales -todas las provincias, además de Vigo, Algeciras y Gijón- y plantear un escenario real de actuación.

La comunicación fluida y regular, que es un elemento muy eficaz para la prevención. La idea es fomentar el establecimiento de contactos periódicos con las organizaciones representativas para atender las preocupaciones y dificultades que se divisen en cada zona o área concreta.

Estas medidas son imprescindibles también para poder concretar el grado o nivel de riesgo de que se produzca una agresión contra un profesional sanitario, así como para determinar las medidas policiales de protección que deben ser adoptadas, siempre de manera personalizada e individual.

El protocolo permite responder de manera coordinada y eficaz a las cuestiones relacionadas con la protección de los profesionales de la salud y su entorno, fortaleciendo la cooperación policial con las autoridades sanitarias en sus actuaciones para mejorar la seguridad en el ámbito de centros médicos, reforzando el conocimiento y confianza en los cuerpos policiales.

Esta iniciativa articula mecanismos e instrumentos de coordinación permanentes en todo el territorio nacional, entre los expertos policiales y las autoridades sanitarias; previene, mediante el impulso de medidas preventivas destinadas a la detección y seguimiento de estas actividades delictivas, así como incrementando la vigilancia policial en las inmediaciones de los centros.