Domingo, 21 Enero 2018

Investigación CSIC

La esquizofrenia y la depresión podrían partir de un mismo substrato cerebral

Un equipo de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han elaborado un estudio, publicado en la revista Translational Psychiatry, que sugiere que las diferentes alteraciones genéticas y epigenéticas que se han vinculado a enfermedades mentales como la esquizofrenia y la depresión podrían originarse a partir de  un mismo substrato cerebral

Madrid 19/12/2017 medicosypacientes.com
Existen factores hereditarios que determinan que unos individuos sean más vulnerables que otros a padecer enfermedades mentales.

El equipo de investigación del CSIC ha mostrado que un exceso de la función del sistema endocannnabinoide (un grupo de receptores del cerebro) puede originar esquizofrenia, y al contrario, su deficiencia puede facilitar la aparición de la depresión. El estudio sugiere que las diferentes alteraciones genéticas y epigenéticas que se han vinculado a estas enfermedades mentales podrían originarse en disfunciones en dicho sistema endocannabinoide.

“Nuestro estudio sugiere que esquizofrenia y depresión responden a polos opuestos en la disfunción endocannabinoide. Así, la sobreactuación del sistema endocannabinoide reduce la función del receptor NMDA, y consecuentemente  dificulta la adaptación de la fisiología neuronal, en función de los neurotransmisores, y se desarrolla la esquizofrenia (con hipofunción glutamatérgica NMDA). Por el contrario, el déficit de control endocannabinoide implementa la actividad del receptor NMDA, lo que puede provocar un impacto excesivo de la señalización sobre las neuronas diana, como sucede con glutamato y serotonina en la depresión”, según explicó el director del estudio, Javier Garzón Niño, investigador del CSIC en el Instituto Cajal, de Madrid.
 
“Al existir factores hereditarios que determinan que unos individuos sean más vulnerables que otros a padecer estas enfermedades, la carga ambiental y los malos hábitos, como el consumo de ciertas substancias, pueden acelerar su aparición o aumentar su impacto”, advierte Garzón. ”Un mejor conocimiento del substrato biológico de estas enfermedades ayudará al desarrollo de aproximaciones terapéuticas que restituyan las funciones alteradas o al menos palien las situaciones incapacitantes a las que habitualmente dan lugar, concluye.
 
El estudio ha contado con la colaboración decisiva del profesor Javier Meana, experto en enfermedades mentales del Departamento de Farmacología de la Universidad del País Vasco. Meana ha obtenido, clasificado y facilitado las muestras humanas, y ha sometido los resultados al necesario análisis estadístico.