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Viernes, 19 Agosto 2022

Un estudio genético identifica tres nuevos genes del cromosoma X responsables del retraso mental hereditario

22/04/2009

En el descubrimiento han participado investigadores de la Comunidad Valenciana y el País Vasco. Se estima que entre el 30 y el 50 por ciento de los casos con retraso intelectual podrían ser de origen genético, “aunque una proporción significativa se queda sin diagnóstico genético, lo que dificulta enormemente el adecuado asesoramiento genético a las familias”

Madrid, 22 de abril 2009 (medicosypacientes.com)

La revista Nature Genetics ha hecho público un estudio de investigación en el que participan dos investigadores españoles y en el que se han identificado tres nuevos genes ligados al cromosoma X que producen retraso mental hereditario. En concreto, el trabajo publicado ha identificado y descrito el papel que juegan los genes SYP, ZNF711 y CASK en los casos de retraso mental congénito. Sin embargo, de manera indirecta, el estudio ha puesto también de manifiesto un fenómeno de gran trascendencia, consistente en la constatación de que la pérdida completa de la función de más del 1 por ciento de los genes del cromosoma X es perfectamente compatible con una vida normal.

Los investigadores de la Comunidad Valenciana y el País Vasco que han participado en la investigación son Francisco Martínez Castellano, perteneciente a la unidad de Genética del Hospital Universitario La Fe de Valencia, y María Isabel Tejada, responsable del laboratorio de Genética Molecular del Servicio de Bioquímica del Hospital de Cruces, en Barakaldo, Bizkaia.

El estudio, titulado “Cribado sistemático por resecuenciación masiva de los exones codificantes del cromosoma X en retraso mental” es un trabajo cooperativo liderado por el Wellcome Trust Sanger Institute de Cambridge en el que, además de los grupos ingleses y de los dos grupos españoles, han participado también otros grupos de Francia, Alemania, Australia, Holanda, Bélgica, EE. UU. y Sudáfrica. Para su realización, los investigadores españoles han contado con fondos del Instituto de Salud Carlos III para la liberación de tareas asistenciales e investigaciones sobre el tema, así como con dinero recaudado por la Fundación Vasca de Innovación e Investigación Sanitarias del Gobierno Vasco (BIOEF) a través de un Telemaratón Solidario realizado en colaboración con EiTB.

Proceso de investigación

El grupo de investigadores ha desarrollado por primera vez una estrategia de secuenciación masiva de la mayoría de los exones –regiones determinadas de un gen que frecuentemente contienen información para codificar proteínas- correspondientes a 720 genes del cromosoma X, dentro de un universo de 208 familias con patrones de transmisión compatibles con una herencia ligada al cromosoma X. En concreto, en este tipo de herencia, las patologías se transmiten mayoritariamente por las mujeres, aunque las sufren los varones.

Las variantes halladas fueron más de 1.800, es decir, muchas más posibles mutaciones que individuos estudiados. De aquéllas, el equipo se centró en aquellas mutaciones aparentemente más graves por producir proteínas interrumpidas o una ausencia total de las mismas. El siguiente paso fue estudiar la segregación de estas mutaciones en cada una de las familias y averiguar si las mismas variantes se encontraban también en población sana.

Resultados

En total, sólo 9 genes mostraron de forma consistente su implicación en los casos de retraso mental en las familias. De éstos, seis ya habían sido publicados recientemente, pero es en este último trabajo donde se han hallado y descrito los 3 genes que quedaban sin identificar.

Así, la investigación ha constatado la implicación en la aparición de retraso mental de los genes SYP (con funciones sinápticas, relacionado con la epilepsia y con una posible asociación a determinados trastornos mentales), el gen ZNF711 (un factor de transcripción que participa en la expresión de otros genes) y el gen CASK, éste último relacionado con la transducción de la señal sináptica (el proceso de comunicación entre las neuronas).

Por otro lado, fruto del contraste de las anomalías genéticas detectadas con familiares y con individuos sanos de control, el equipo investigador pudo excluir numerosas variantes genéticas como patológicas, demostrando un fenómeno importante: que la pérdida completa de la función de algunos genes, en concreto más del 1 por ciento de los genes en el cromosoma X, es perfectamente compatible con una vida normal.

Valoración de los investigadores

Isabel Tejada indica que en el estudio genético es necesario obrar con gran prudencia. “No por tener un paciente con una afectación y una anomalía genética se puede considerar a ésta como responsable. Siempre hay que verificar la correspondencia del gen y de la patología mediante el estudio de los familiares de las personas afectadas, -tanto sanos como afectos-, y con población control sana”.

En este sentido, Francisco Martínez recalca que “gracias a los avances conseguidos en los últimos años en el sistema de genotipado masivo, conjuntamente con los estudios de segregación y los estudios en controles normales, hemos podido discriminar las variantes benignas del genoma de aquellas que verdaderamente están en el origen del retraso mental. Gracias a este nuevo descubrimiento, nuevas familias podrán beneficiarse del estudio de los genes aquí descubiertos para su diagnóstico”.

Ambos investigadores señalan “la enorme complejidad del estudio del cerebro humano y de las mutaciones que se dan en los genes, cuyo número hace muy difícil un estudio sistemático para un correcto cribado”. Así, apuntan a que de cara a su aplicación práctica “será necesario realizar nuevos estudios genéticos en muchos más casos de cada gen que se ha identificado en esta investigación”.

Retraso mental

Según ponen de relieve los expertos, el retraso mental (RM) es la discapacidad más frecuente, poniéndose en evidencia desde la infancia. Se estima, según la Organización Mundial de la Salud, que afecta aproximadamente al 3 por ciento de la población en los países industrializados. “El RM es una de las principales demandas en las consultas de pediatría, estando hoy día las consultas de neuropediatría desbordadas en todos los hospitales. En algunos países desarrollados se ha estimado que suponen hasta el 5 ó 10 por ciento del gasto sanitario”, recuerda Isabel Tejada. “Pero el mayor impacto es la repercusión que supone en las familias, razón de la importancia de investigar en este campo”, añade Francisco Martínez.

Se estima que entre el 30 y el 50 por ciento de los casos con retraso intelectual podrían ser de origen genético, “aunque una proporción significativa se queda sin diagnóstico genético, lo que dificulta enormemente el adecuado asesoramiento genético a las familias”, explica Isabel Tejada. Sin embargo, los avances en Genética molecular en los últimos años, “tanto en nuevos métodos diagnósticos como en nuevos genes responsables del RM”, se suceden con increíble rapidez.

Girmogen

Ambos investigadores españoles pertenecen a Girmogen (Grupo de Investigación de Retraso Mental de Origen Genético), cuya presidenta es María Isabel Tejada. Se trata de un grupo de profesionales españoles clínicos e investigadores organizado para la colaboración en la investigación sobre las causas genéticas de la discapacidad intelectual o retraso mental y para el intercambio de métodos diagnósticos.

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