Jueves, 21 Noviembre 2019

Investigación

Un equipo del CNIO descubre un nuevo método para profundizar en el estudio de la genética de organismos complejos

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han conseguido identificar compuestos químicos que permiten el mantenimiento de líneas de mamífero haploides (células con un solo set de cromosomas) estables. Este nuevo método permitirá profundizar de forma sencilla y rápida en el estudio de la genética de los organismos más complejos

Madrid 17/07/2019 medicosypacientes.com
Investigación del CNIO.

Con la excepción de los espermatozoides y los óvulos, las células humanas cuentan con dos juegos de cromosomas, uno de cada progenitor. Sin embargo, los organismos vivos con un solo set de cromosomas (llamadas células haploides) son extremadamente útiles en investigación científica.

En la última década, varios investigadores han desarrollado líneas animales haploides en el laboratorio. Sin embargo, estas líneas celulares son inestables y tienden a recuperar rápidamente su número de cromosomas normales. Ahora, investigadores del CNIO han conseguido identificar compuestos químicos que permiten el mantenimiento estable de líneas haploides.

Un ejemplo de la potencia en investigación de utilizar células haploides son las levaduras, seres vivos unicelulares que han sido clave en descubrimientos que han transformado la historia de la biomedicina. “El problema es que a las levaduras y los humanos les separan millones de años de evolución y muchos mecanismos biológicos no se conservan, por lo que no pueden ser estudiados en estos microorganismos”, explican los autores del estudio.

Para el rastreo de genes en mamíferos, y ante la imposibilidad de conseguir células haploides, los investigadores han utilizado hasta ahora herramientas alternativas como el ARN interferente. Sin embargo, estas estrategias provocan efectos que complican la investigación.

Los investigadores del CNIO han realizado un rastreo químico entre más de 1.000 compuestos para identificar aquellos capaces de seleccionar células haploides frente a aquellas que tienen un mayor número de cromosomas. Entre otros, el estudio ha desvelado cómo un precursor del taxol (compuesto ampliamente utilizado en el tratamiento del cáncer), el DAB (10-desacetil-bacatina III), hace que las células haploides crezcan mejor que las diploides y desplacen a las diploides en los cultivos celulares.

Independientemente de su utilidad para la investigación con células animales haploides, este estudio también tiene una implicación en el campo de la oncología, ya que los efectos del DAB se podían reproducir con pequeñas dosis del agente antitumoral taxol. Además, puesto que estudios genómicos recientes han mostrado que hasta un 37% de los tumores presenta ganancias de juegos enteros de cromosomas (poliploidía), los investigadores sugieren que el taxol podría ser más eficaz en eliminar aquellos tumores que tienen cromosomas en exceso.