Lunes, 25 Marzo 2019

Editorial publicado en 'Archivos de Bronconeumología'

SEPAR avisa de que el tabaco también causa "un daño importante" al medio ambiente

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha alertado de que el tabaco es el causante de "un daño importante" sobre el medio ambiente, pero que los fumadores, los consumidores y los responsables de políticas ambientales no conocen este impacto

Madrid 08/01/2019 medicosypacientes.com

Así lo han hecho en un editorial, publicado en la revista 'Archivos de Bronconeumología', sobre el posicionamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto al tabaco y el medio ambiente. "La OMS ha publicado un informe escalofriante sobre el cultivo, curado, producción, transporte y distribución, tabaco de tercera mano y cuarta mano", indicó SEPAR.

La planta del tabaco necesita grandes cantidades de productos químicos y reguladores del crecimiento, lo que resulta nocivo para el medio ambiente, empobrece el suelo y perjudica la salud de los granjeros locales de países subdesarrollados, subraya el editorial de SEPAR.

"Tanto el cultivo del tabaco como su curado se encuentran asociados a una agricultura destructiva para el medio ambiente en países pobres y en vías de desarrollo", explicó el presidente de SEPAR, Dr. Carlos Andrés Jiménez Ruiz, uno de los firmantes del editorial.

"Aunque parezca que una plantación de tabaco reporta beneficios a los granjeros locales, en realidad se ha visto que las granjas dedicadas al cultivo del tabaco no son rentables y que la exposición mantenida a la planta del tabaco perjudica la salud de los granjeros, que acaban desarrollando la enfermedad del tabaco verde", agregó el Dr. Jiménez. La enfermedad se caracteriza por náuseas, vómitos, cefalea, debilidad muscular y vértigo.

El uso de pesticidas como el dicloro difenil tricloroetano y otros contaminantes orgánicos persistentes, que están prohibidos en países desarrollados, tienen efectos en la salud por exposición crónica, incluso en las personas que no cultivan directamente el tabaco. Destacan trastornos en el nacimiento, tumores, cambios genéticos, desórdenes endocrinos, sanguíneos, neurológicos y psiquiátricos, detalla el editorial.

El cultivo de tabaco también conduce a la deforestación. Ocurre porque los bosques son sustituidos por tabaco y para el curado de sus hojas. Se estima que se necesitan 11,4 toneladas métricas al año de bosque para el curado de las hojas de tabaco. Además, una vez producido este, aún se necesita más para el empaquetado y el papel de cada cigarrillo.

La deforestación, además, contribuye a un aumento de emisiones de CO2, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la desertización y el aumento de la erosión del suelo, que disminuye su fertilidad y producción y que altera el ciclo del agua.

La manufactura y distribución del tabaco

La manufactura y la distribución del tabaco también son contaminantes para el medio ambiente. "La manufactura es el paso más contaminante para el medio ambiente en la producción del tabaco porque consume gran cantidad de recursos naturales y humanos y emplea contaminantes como pesticidas, productos químicos, hielo seco, agentes decolorantes, papel, plásticos, acetatos, cartón y aluminio y, además, genera enfermedades", apuntó el miembro del área de Tabaquismo de SEPAR y firmante del editorial, el Dr. José Ignacio de Granda.

Algunos de estos contaminantes son el tabaco de tercera mano. Se trata de residuos químicos en un ambiente cerrado del tabaco de segunda mano o corriente secundaria del tabaco.

Algunos componentes del tabaco de tercera mano son las nitrosaminas, metales tóxicos, alcaloides, productos de la combustión orgánica y componentes volátiles orgánicos que aún pueden reaccionar con otros, volverse más tóxicos y dar origen a partículas ultrafinas con capacidad para penetrar en los pulmones y ser altamente nocivas para la salud.

Estos residuos químicos se acumulan en el polvo, las superficies, los objetos o las cortinas. La polución del tabaco de tercera mano se mantiene hasta seis meses después de dejar de fumar, ha subrayado el miembro del área del Tabaquismo de SEPAR, el neumólogo Segismundo Solano-Reina, también firmante del editorial.