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Sábado, 20 Agosto 2022

Seis de cada 10 paradas cardiorrespiratorias se producen en presencia de testigos

30/09/2008

Si la persona que lo presencia ha sido entrenada en las técnicas de reanimación cardiopulmonar o soporte vital, la probabilidad de supervivencia podría alcanzar el 40 por ciento

Murcia, 4 octubre 2008 (Redacción)

Una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria tendrá más posibilidades de superar este percance si lo sufre en presencia de alguien entrenado en las técnicas de reanimación cardiopulmonar o soporte vital. Si se actúa a tiempo y de forma adecuada las probabilidades de sobrevivir son de más del 40%. Para ello es imprescindible que cada vez más ciudadanos tengan unas nociones básicas sobre estas técnicas.

Según el doctor Antonio Caballero, miembro del Grupo de Urgencias y Atención Continuada de la semFYC, la supervivencia de una víctima de parada cardiorrespiratoria depende de que dicha situación sea presenciada y de que el testigo esté entrenado en las técnicas de reanimación cardiopulmonar o soporte vital. Se estima que la probabilidad de supervivencia en estos casos es de entre un 0 y un 20% si no es atendida y de más de un 40% si se actúa a tiempo.

Teniendo en cuenta que en estos casos es prioritario que la atención sea lo más precoz posible, además de un buen Sistema de Emergencias Médicas, la población general debería saber cómo activar este sistema (por ejemplo llamar al 112) y cómo realizar un masaje cardiaco. Entre los ciudadanos, la formación en estas técnicas debería ser dirigida, en primer lugar, a los que intervienen en situaciones de emergencias: personal sanitario, miembros de las fuerzas de orden público, bomberos, personal de ambulancias no medicalizadas, profesores de colegios y miembros de comités de seguridad y salud laboral de empresas. En segundo lugar, a los familiares de pacientes de riesgo y, en tercer lugar, a los escolares.

Parada cardiorrespiratoria, un problema de salud pública

La parada cardiorrespiratoria está considerada un problema de salud pública de primer orden por su elevadísima frecuencia: se estima que cada año se producen en España más de 24.500, es decir, una cada 20 minutos. El 60% se producen en presencia de testigos; el 75% en el ámbito doméstico y un 16% en espacios públicos. En el 80% de los casos, esta complicación tiene su origen en una enfermedad coronaria y en un 30% de los casos puede manifestarse como muerte súbita.

Cadena de supervivencia

“La cadena de supervivencia”, explica el doctor Caballero, “está formada por las acciones que conectan a la víctima de una parada cardiaca súbita con la supervivencia. En esta cadena los ciudadanos y los servicios médicos son igual de importantes”.

Existen cuatro eslabones fundamentales: el reconocimiento inmediato de la situación de urgencia y activación de los Servicios de Emergencia, el soporte vital básico, la desfibrilación precoz y el soporte vital avanzado. El éxito de esta cadena depende de que un número elevado de personas conozcan bien los dos primeros eslabones, la alerta o activación del sistema de emergencias y el soporte vital básico. La ejecución de ambas actuaciones de forma precoz garantiza el máximo de supervivencia con las mínimas secuelas para el paciente.

La reanimación cardiopulmonar que puede evitar la muerte de una persona sustituye la falta de respiración con ventilación artificial y la falta de circulación con masaje cardíaco. La reanimación básica la puede realizar cualquier persona entrenada y sin necesidad de aparatos especiales. “Las técnicas son fáciles de aprender y de realizar. Si se ejecutan rápidamente, pueden evitar la muerte de la persona afectada”, concluye el doctor Caballero.

La desfibrilación precoz consigue los mejores resultados si se hace en los cinco primeros minutos. Para ello es preciso que policías o bomberos tengan acceso a programas de acceso a la desfibrilación. Se estima que por cada minuto que se tarde en aplicar esta medida la supervivencia disminuye de un 7 a un 10%. En la actualidad, las sociedades científicas recomiendan la disponibilidad de un desfibrilador externo semiautomático (DEA) en todos los establecimientos que acojan grandes concentraciones de personas (unas 500) como estadios o centros deportivos.

Por todo ello, es clave que el mayor número de personas conozcan las técnicas de soporte vital básico (activar el sistema de emergencias y aplicar precozmente la reanimación cardiopulmonar básica). “Sin embargo, en España el grado de conocimiento que la población general tiene de las técnicas de soporte vital es muy bajo. Aunque no hay datos oficiales publicados, algunos estudios muestran que no llega al 4% las personas que han recibido algún tipo de formación en reanimación cardiopulmonar y soporte vital“, asegura el doctor Caballero.

Médicos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) consideran prioritaria la formación de todo el personal sanitario, de los miembros de las fuerzas de orden público, bomberos, familiares de pacientes en riesgo y escolares. Sin embargo reconocen que en nuestro país, la población general apenas si conoce las técnicas básicas de soporte vital que permitirían salvar muchas vidas y reclaman que las mismas se impartan con carácter general tal como han hecho ellos en las últimas “Jornadas de Actualización en Medicina de Urgencias y Emergencias” celebradas este fin de semana en Murcia.