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Martes, 16 Agosto 2022

Se aprueba el primer fármaco específico para el "síndrome del escaparate"

18/06/2009

La claudicación intermitente o "síndrome del escaparate" es la expresión clínica de la enfermedad arterial periférica. Se caracteriza por un dolor intenso al caminar distancias cortas, tiene una evolución progresiva y se asocia a un incremento de la morbimortalidad cardiovascular

Barcelona, 19 de junio 2009 (medicosypacientes.com)


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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha aprobado el primer fármaco específico para la claudicación intermitente. Pletal (cilostazol) es el único medicamento reconocido por las guías internacionales con los grados máximos de evidencia clínica en el tratamiento de esta patología, que afecta a cerca de 700.000 personas en España, un tercio de las cuales tienen menos de 70 años.

Este antiagregante plaquetario y vasodilatador periférico, que proporciona un beneficio general a nivel vascular, modificando el perfil lipídico y contribuyendo a la normalización vascular, viene a cubrir una necesidad clínica hasta ahora no resuelta por ningún tratamiento, al mejorar los síntomas de la claudicación intermitente, ya que aumenta la distancia máxima caminada un 62% y la distancia de claudicación inicial en un 86%, dentro de las 24 semanas del tratamiento.

Claudicación intermitente

La claudicación intermitente o "síndrome del escaparate" es la expresión clínica de la enfermedad arterial periférica. Se caracteriza por un dolor intenso en una o ambas piernas al caminar distancias cortas, que sólo desaparece con el reposo, tiene una evolución progresiva y se asocia a un incremento de la morbimortalidad cardiovascular.

Los pacientes con claudicación intermitente sólo pueden andar distancias cortas, entre 50 y 200 metros, antes de detener la marcha. El dolor que sienten las personas con claudicación intermitente es consecuencia de la desproporción entre la reserva circulatoria de oxígeno del músculo disponible y la necesidad de más oxígeno para el desarrollo de la actividad física que se está realizando. Ante la falta de oxígeno circulante, el músculo de las extremidades inferiores tiene la capacidad limitada de obtener más oxígeno por vía anaerobia. Este proceso produce metabolitos de ácidos que son los causantes del dolor.

La causa principal de esta patología es la aterosclerosis, por lo que los factores de riesgo más comunes están asociados a esta enfermedad: tabaquismo, diabetes, dislipemia, hipertensión arterial, hiperhomocisteinemia. Asimismo, aunque algunos estudios muestran una distribución equitativa de la enfermedad por sexos, parece ser que ésta tiene un peor pronóstico en los hombres. En una fase avanzada de la enfermedad la proporción de hombres afectados puede llegar a ser hasta 4 veces mayor que la de mujeres; sin embargo, la tendencia actual es de una rápida progresión de esta patología en las mujeres.