Jueves, 23 Mayo 2019

Medidas autonómicas

Sanidad trabaja con Bruselas en un marco normativo que regule los cigarrillos electrónicos

 

La ministra de Sanidad afirma que "los cigarrillos electrónicos es una cuestión que tenemos que regular" y aclaró que este debate ya está sobre la mesa de Bruselas

26/11/2013 medicosypacientes.com

Madrid, 27 de noviembre de 2013 (medicosypacientes.com/EP)

"Ahora mismo hay abierto un debate en torno a ello y nosotros estamos trabajando con la Unión Europea en ese tema", señaló, sin aclarar si la norma va a ir en la misma línea a la adoptada en Cataluña, donde se pretende equiparar los cigarrillos electrónicos con los preceptos de la vigente ley antitabaco.

"Hay que verlo, algunas personas lo consideran un medicamento otros un producto de consumo y otros un producto de tabaco, al final lo importante es buscar un punto de equilibrio y hacerlo en todos lo países de la Unión Europea por igual", concluyó.

En España, ante la falta de información sobre sus riesgos para la salud, la primera en establecer una regulación ha sido la Agencia de Salud Pública de Catalunya (Aspcat), organismo de la Generalitat, que anunciaba la pasada semana su intención de equiparar los cigarrillos electrónicos con los preceptos de la vigente ley antitabaco.

Mientras la UE ha notificado en diversas ocasiones su intención de regularlos y generar más conocimiento sobre su seguridad para la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejaba completamente su uso, al menos, hasta que algún organismo regulador competente compruebe su efectividad, seguridad y calidad.

Según la OMS, los riesgos para la salud del uso de cigarrillos electrónicos o sistemas electrónicos de administración de nicotina (ENDS) no han sido determinados, aunque por el momento las pruebas científicas indican que los productos varían mucho en la cantidad de nicotina y otras sustancias químicas que suministran.

Andalucía regulará el uso de cigarrillos electrónicos y no permitirá su consumo en centros sanitarios y educativos

La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de Andalucía tiene abierta una línea de investigación acerca de los efectos de los cigarrillos electrónicos sobre la salud y regulará su uso, no permitiendo su consumo en los centros sanitarios y educativos, al tiempo que propondrá un acuerdo de Consejo de Gobierno para su regulación.

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos electrónicos que suelen vaporizar una mezcla de nicotina, glicol de propileno y otros compuestos químicos. Es por ello que desde Andalucía se está realizando un estudio exhaustivo sobre la composición de estos productos a fin de poder determinar la existencia de posibles sustancias no declaradas entre sus componentes y su posible impacto sobre la salud de las personas.

Esta investigación se realiza entre la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales y la de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, haciendo uso de la "máquina que fuma" y que ya ha servido para hacer análisis de la composición de los cigarrillos.

María José Sánchez Rubio, explicó que otra de las medidas que se está estudiando es reforzar la actuación inspectora, especialmente en lo referido a velar por que no se produzcan mensajes publicitarios engañosos que puedan vincular con la salud el consumo de cigarrillos electrónicos, todo ello en el marco de las competencias de la comunidad autónoma.

Así, los inspectores de salud, dentro del programa de inspección del tabaco, elaborarán un protocolo para vigilar que en los establecimientos en los que se venden estos productos no se utilicen mensajes que induzcan a que se trata de una terapia válida para dejar de fumar ni a pensar que tienen un efecto beneficioso sobre la salud.

Además, se estudia la apertura de una línea de información directa a los usuarios sobre este producto a través de la página web de la Consejería de Salud y del servicio Salud Responde.

Asimismo, y junto a las investigaciones abiertas sobre los efectos de este producto, la consejera aludió a la posibilidad de crear una guía para profesionales que aborde específicamente esta materia.

La Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales informó  en un comunicado de que instará al Ministerio de Sanidad a que establezca una normativa que regule a nivel nacional el uso de estos productos en tanto en cuanto países como Francia ha prohibido, desde el pasado mes de mayo, su uso en todos aquellos lugares en los que está prohibido fumar tabaco.

En esta línea, Malta lo ha prohibido en los espacios públicos cerrados, así como en bares, restaurantes y lugares de trabajo. Por su parte, Bélgica y Luxemburgo consideran el cigarrillo electrónico un producto de tabaco si contiene extractos de tabaco, e Italia ya anunció en julio de 2013 que quería prohibir su uso en los colegios y prohibir su venta para menores de 16 años.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha declarado la prohibición de utilizar eslóganes sobre posibles beneficios para ayudar a las personas a dejar de fumar ligados a los cigarrillos electrónicos, ya que actualmente no existe evidencia científica que así lo corrobore.