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Viernes, 12 Agosto 2022

Sanidad aclara que el consumo de pescado azul, crustáceos y hortalizas es seguro y tiene beneficios "fuera de toda duda"

04/07/2011

Las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria son "sólo recomendaciones para que determinadas poblaciones como niños y embarazadas sean más cuidadosos en su alimentación y eviten riesgos", según se ha subrayado desde el Ministerio de Sanidad

Madrid, 1 de julio 2011 (medicosypacientes.com/E.P.)

La ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a los consumidores, asegurando que pueden comer "con todas las garantías" tanto pescado azul, como crustáceos u hortalizas de hoja verde, como las acelgas y las espinacas, pues sus beneficios están "fuera de toda duda" y no existe ninguna prohibición o alerta sobre ellos. Además, niega que haya "motivos para la alarma" por el hecho de que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recomiende ahora reducir el consumo de estos alimentos en menores y embarazadas (ver "Medicos y Pacientes, en su edición del 26-5-11).

El Ministerio de Sanidad ha asegurado que si bien los niveles de metales presentes en algunos alimentos son "una preocupación constante" frente a la que Sanidad está "en constante alerta", los ciudadanos pueden "consumir todos estos alimentos con plenas garantías", ya que la recomendación de la AESAN es "sólo una recomendación para que determinadas poblaciones -como son niños y embarazadas- sean más cuidadosos en su alimentación y eviten riesgos".

Concreción sobrelas recomendaciones

En concreto, lo que la AESAN recomienda es que las mujeres en edad fértil, las embarazadas y las que están en período de lactancia eviten el consumo de pescados azules grandes como el pez espada, el tiburón, el atún rojo y el lucio. También habría que tener precaución en la ingesta que hagan los niños menores de tres años y limitar su consumo a 50 gramos por semana los niños con edades entre los 3 y los 12 años.

Según ha precisado el director de la AESAN, Roberto Sabrido, el motivo es que el mercurio se acumula en la grasa de estos pescados y las especies más grandes tienen, por lo tanto, más grasa y pueden acumular más cantidad de este metal, que podría afectar a "los consumidores con organismos más sensibles", como niños y embarazadas.

Estos dos colectivos pueden, en cambio, comer sardinas, anchoas o caballa con toda tranquilidad, pues al ser pescados azules más pequeños contendrían menos mercurio. "En estas edades, por ejemplo, se podrían consumir 100 gramos de atún en lata a la semana", acota.

"Para los demás consumidores se sigue aconsejando comer pescado azul y lo recomendable es toar entre tres y cuatro raciones a la semana, alternando su consumo con el de pescado blanco", añade.

Otra de las recomendaciones de la AESAN es limitar el consumo de la carne de la cabeza de los crustáceos -gambas, cigalas o carabineros, entre otros- con el objetivo de reducir la exposición de los consumidores cadmio, un metal que puede causar disfunción renal y que se acumula, precisamente, en la cabeza de estos animales.

Sanidad aconseja, además, no incluir, por precaución, ni espinacas ni acelgas en los purés de los niños menores de un año y , en el caso de incluir estas verduras antes del año, procurar que la presencia de estas verduras sea menos del 20 por ciento del puré.

Asimismo, la AESAN aconseja no dar más de una ración de espinacas o acelgas al día a niños entre 1 y 3 años y no dar espinacas o acelgas a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales. Además, apuesta por que los consumidores no mantengan a temperatura ambiente las verduras cocinadas.

El objetivo sería, según Sabrido, reducir los niveles de nitrato en esta población, ya que su exceso en el organismo puede provocar la aparición de una enfermedad denominada denominado metahemoglobinemia o síndrome del bebé azul. "A partir de los tres años, tanto las acelgas como las espinacas se pueden consumir con toda normalidad", concluye.