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Viernes, 12 Agosto 2022

Rincón del Paciente: Tabaco durante el embarazo y después

21/06/2010

El efecto del tabaquismo en la mujer embarazada puede provocar alteraciones fetales irreversibles, unos ejemplos serían el retraso de crecimiento intrauterino o la cardiopatía congénita,…, pero no podemos olvidar otros problemas postparto como la muerte súbita o el asma

La exposición de los niños al humo del tabaco es un factor de riesgo de salud reconocido desde hace tiempo.

Tabaco durante el embarazo y después

En la fase prenatal y postnatal no solo está asociada a problemas patológicos, asimismo, a problemas que pueden ser muy serios como las alteraciones de conducta, aunque siguen existiendo dudas sobre la magnitud de la asociación y los períodos específicos.

Sobre las alteraciones de conducta muchos estudios han encontrado una asociación entre fumar en el embarazo y problemas de comportamiento de los niños, estos pequeños cuyas madres han fumado durante el embarazo es probable que continúen expuestos al humo del tabaco después del nacimiento.

En un riguroso estudio prospectivo con seguimiento hasta los 10 años de edad, los niños que fueron expuestos al humo del tabaco demostraron mayor riesgo a padecer trastornos de conducta que los niños con ninguna exposición al tabaco, evidentemente la asociación parece ser más fuerte ante la exposición durante el embarazo, no olvidemos que la simbiosis del metabolismo “madre-placenta-feto” es vital para el embrión.

El humo del tabaco contiene múltiples sustancias tóxicas, y existen varios posibles vínculos a la neurotoxicidad fetal por reducción del flujo de sangre que recibe el feto, aparte del aumento de monóxido de carbono, lo que alterará el buen desarrollo del sistema nervioso ya que el cerebro fetal está protegido contra muchos neurotóxicos pero no contra la nicotina ya que atraviesa la barrera placentaria actuando como un neurotransmisor sobre receptores nicotínicos, aunque la especificidad es problemática dada la complejidad del sistema nervioso central, lo anterior puede provocar problemas de conducta en el niño.

El menor peso de nacimiento y otros problemas perinatales ya comentados pueden aumentar el riesgo de alteraciones de comportamiento con posterioridad.

Existe un dato negativo comprobado, las mujeres que tienen hijos con problemas de comportamiento tienden a ocultar el hábito de fumar, o la exposición pasiva en casa, lo que podría conducir a una subestimación de la asociación entre la exposición a la nicotina y los problemas de comportamiento del pequeño.

Queda claro que en la casa la “nicotina residual” del humo del cigarrillo, sustancia química muy cancerígena, es fuertemente absorbida por superficies como paredes, suelos, alfombras, sábanas y muebles donde puede permanecer durante días, semanas e incluso meses,…, lo que puede provocar las alteraciones descritas.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com