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Sábado, 13 Agosto 2022

Rincón del paciente: Medicina Nuclear Molecular

08/01/2009

Se define como la prueba diagnóstica que consigue obtener información previa de la existencia de una enfermedad. Permite visualizar como funciona el órgano que se estudia, incluso desde el entramado molecular, mientras que el resto de aparatos como la TAC o la RM ofrecen exclusivamente imágenes fijas.

Lo que se aplica en la Medicina Nuclear Molecular son unos elementos que se incluyen en el órgano a estudiar, ya que emiten una pequeña cantidad de radiación que captará el aparato capaz de ampliarla para representar la imagen que pueda ser valorada por los especialistas.

Las pruebas suelen durar entre 30 y 60 minutos aunque puede darse el caso de la realización de varias en el mismo día o alguna más con posterioridad.

Medicina Nuclear Molecular

Todos habremos escuchado en alguna ocasión términos como gammagrafía, SPECT, ventriculografía isotópica, renograma, PET..., pues bien, toda esta terminología está relacionada con la Medicina Nuclear de Diagnóstico.

Por ejemplo, en dicha línea disponemos en el momento actual de la tomografía por emisión de positrones (la citada PET), una técnica de imagen capaz de obtener de manera no invasiva información completa sobre el metabolismo celular, que es muy útil para la detección de tumores ocultos además de poder predecir la actividad de posibles masas residuales, después del tratamiento, difíciles de conocer con las técnicas de imagen de la radiología convencional, además, se están desarrollado nuevos equipos en los que esta técnica de imagen se asocia con la imagen morfológica de la TAC, con lo que se consiguen imágenes de todo el cuerpo de forma más rápida.

La medicina nuclear es única porque muestra cómo funcionan los órganos y tejidos, por ejemplo, permite a los médicos ver cómo está funcionando un riñón, no simplemente cuál es su aspecto, además, existen muchos exámenes diferentes para valorar la función de un órgano determinado.

En definitiva, el radiofármaco viaja a través del torrente sanguíneo hasta una zona específica del cuerpo donde se acumula en los órganos o tejidos que se van a ver, entonces la cámara detecta y registra las emisiones radiactivas de su cuerpo con lo que se consiguen las imágenes que serán utilizadas para realizar la diagnosis.

En la mayoría de los casos, la radiación a la que está expuesto el paciente durante un procedimiento de medicina nuclear es equivalente o inferior a la de los rayos-X y, asimismo, los radiofármacos administrados durante el examen serán eliminados del cuerpo de forma natural en uno o dos días, beber líquidos favorece la eliminación de algunos tipos de radiofármacos más rápidamente.

En pacientes con crisis comiciales estas técnicas de imagen funcional alcanzan su máxima utilidad en los casos en que las epilepsias no cursan con anomalías morfológicas y que, por tanto, no son visibles con las otras pruebas.

Actualmente, tenemos la posibilidad de realizar la superposición de las imágenes funcionales de PET y SPECT con las imágenes morfológicas de TC o RM de manera que se obtiene una imagen única pero con ambos tipos de informaciones.

Por último hay que expresar que dada la característica de los productos utilizados es extraordinariamente infrecuente la aparición de efectos adversos y secundarios tras la prueba realizada.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com