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Sábado, 26 Noviembre 2022

Rincón del paciente: La parálisis cerebral

04/11/2010

Actualmente ha descendido la mortalidad de niños pretérmino o con bajo peso, no obstante, desde 1990 se ha producido un aumento de la esperanza y calidad de vida incluso en las situaciones funcionales más graves

Parálisis Celebral

La parálisis cerebral es la causa más habitual de discapacidad en la edad pediátrica y su prevalencia en países desarrollados se estima en 2 casos por cada 1.000 recién nacidos, esto se fundamenta en que actualmente ha descendido la mortalidad de niños pretérmino o con bajo peso, no obstante, desde 1990 se ha producido un aumento de la esperanza y calidad de vida incluso en las situaciones funcionales más graves, asimismo, parece confirmado que el cuidado en el hogar, la utilización de terapia antibiótica para evitar infecciones respiratorias y el uso de la sonda nasogástrica en los pequeños con problemas para tragar la comida ha mejorado notablemente las expectativas.

Es negativo que en nuestro país exista muy poca información científica, en líneas generales basada en el tratamiento de rutina, salvo un estudio en condiciones que se lleva a cabo desde 1991 en el Hospital 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid.

Centrándome ahora en las diferentes formas tengo que confirmar que la denominada como espástica, en la que existen más trastornos del tono muscular, es la más frecuente y que engloba a la que provoca afectación de los cuatro miembros por malformaciones cerebrales, a la alteración exclusiva de los dos miembros inferiores, que es lo más frecuente, a la debilidad muscular de una parte del cuerpo sobre todo en el brazo, que es la más relacionada con factores perinatales como la alteración en el tono muscular con movimientos involuntarios, a la torpeza o descoordinación en cualquier parte del cuerpo, a la poca actividad muscular o a la denominada como mixta, adjetivo que posiblemente haya sido usado porque aparecen múltiples de los síntomas anteriores pero sin una base diagnóstica clara ya que el trastorno motor no es tan definitorio.

Otra circunstancia negativa que puede acaecer con posterioridad es la aparición de las crisis epilépticas, aunque tengo que reconocer que las informaciones que he leído al respecto no me han convencido, os aseguro que sobre crisis comiciales nos queda también un largo camino por recorrer para acertar en el diagnóstico concreto y en la utilización del mejor tratamiento posible.

Los trastornos de la visión o la audición, la disminución corporal de los miembros implicados con una frecuente asociación de problemas vasculares posteriores, la distorsión ósea por la reincidencia en la posición base del afectado, la implicación de alteraciones de la actividad intestinal,...etc., son parte de las negativas circunstancias que acontecen cuando un pequeño sufre esta cruenta patología.

Está comprobado que hay que avanzar en el diagnóstico etiológico y clínico, intentando superar las divergencias que acontecen en cada caso por la diversidad de síndromes neurológicos o secundarios que pueden aparecer , evitando utilizar a la parálisis cerebral simplemente como un término descriptivo de trastornos del movimiento y de la postura, por ello, puedo confirmar lo expuesto con una pregunta habitual, ¿cuáles son los límites de edad en los que el trastorno motor debe estar presente para hablar de parálisis cerebral?.

Por lo tanto, es fundamental que se consiga ya un registro certero en el que participen obstetras, pediatras, neurólogos, epidemiólogos, rehabilitadores, etc..., para establecer de forma precisa la prevalencia, planificar en condiciones los servicios asistenciales y sociales y crear una base fiable para una precisa investigación etiológica para conseguir con todo lo anterior terapias concretas y positivas para cada niño afectado.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com