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Martes, 9 Agosto 2022

Rincón del paciente: La esquizofrenia

01/09/2009

Es un trastorno psiquiátrico agudo, persistente, debilitante, y que probablemente consiste en varias enfermedades separadas. Los síntomas incluyen disturbios en los pensamientos, en el estado de ánimo o de afecto, la aparición de percepciones distorsionadas del entorno y, por lo tanto, alteraciones en las relaciones

Los estudios de neuroimagen han demostrado anormalidades anatómicas en pacientes con esquizofrenia, por ejemplo, la existencia de un aumento de los ventrículos laterales y de atrofia cortical del cerebro en áreas del lóbulo temporomedial como el hipocampo y la amígdala lo que posiblemente provoca un deterioro de la conexión entre las distintas áreas del encéfalo.

Rincón del paciente: La esquizofrenia

El paciente suele haber tenido una infancia normal, apareciendo diversos cambios de personalidad más problemas de relación y de estudio en la adolescencia, en muchas ocasiones cuando aparecen las alteraciones de posible diagnóstico los padres suelen comentar que notaron en su momento que el niño solía estar distante del entorno y que tuvo ciertos problemas físicos al comenzar a andar, es frecuente, asimismo, que relaten la aparición de enuresis .

Por ello es fundamental una precisa y temprana evaluación para descartar otras alteraciones como la enfermedad de Wilson o de Huntington y no comenzar con los tratamientos habituales, antipsicóticos por ejemplo, por los efectos secundarios que suelen ocasionar.

Los ingresos hospitalarios se deben, generalmente, a una exacerbación de los síntomas, debido al incumplimiento de medicación, el abuso de sustancias, los efectos de la toxicidad, una posible enfermedad de base, el estrés psicosocial o el incremento del deterioro. Entonces puede aparecer agresividad, a pesar de que con una medicación controlada aparece un índice de agresividad comparable al de la población general, pero en los casos de abuso de las sustancias de tratamiento se incrementa 4 veces la irritación con respecto a las personas no afectadas por esta enfermedad.

Un estudio muy reciente, realizado con 8.000 pacientes con esta enfermedad, ha confirmado esta circunstancia, es decir, el aumento de la dosificación crea el incremento de agresividad que comentan los familiares. Por ello es fundamental en la práctica clínica indagar sobre el posible abuso de sustancias porque alertará sobre el riesgo potencial del paciente para desarrollar un comportamiento violento y poder prevenirlo.

Se ha comprobado que el 13% de los pacientes tienen alguna fase violenta y este alto riesgo de agresividad se relacionó con el abuso de las sustancias que suelen administrarse, además, está comprobado que casi el 28% de los esquizofrénicos que abusaban de los fármacos (de forma personal, por indolencia familiar o por una mala prescripción médica) se han comportado de forma muy agresiva en determinadas circunstancias si se compara con el 3,5% de los esquizofrénicos que no abusaban de los fármacos prescritos por su especialista. Lo anterior demuestra que hay que realizar un control exhaustivo de la evolución del afectado por esta enfermedad tan desconocida en la actualidad.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com