Campaña medicina rural

Viernes, 12 Agosto 2022

Rincón del paciente: Isquemia cerebral

29/12/2009

Un segundo sin irrigación sanguínea de un área cerebral provoca la muerte de 32.000 neuronas lo que destruye también las conexiones existentes entre ellas y las adyacentes, queda claro la rapidez con la que se produce una lesión ante la falta de riego vascular en el encéfalo

El cierre de estos distribuidores sanguíneos se puede producir por un trombo formado en el interior del vaso que provoca el cierre de la vía o por la llegada de un coágulo que impacta en uno posterior de menor calibre obstruyéndolo.

Isquemia cerebral

El daño dependerá del tamaño del conducto atorado, la zona que abastece y el tiempo de oclusión por lo que podemos hablar de isquemia temporal cuando se altera una arteria de forma transitoria con recuperación en las horas siguientes –un 30% de afectados presentará problemas después– o de accidente duradero que puede provocar, entre otros altercados, la paralización de parte de nuestro organismo dependiendo de la ubicación del deterioro, por ejemplo si acontece en la parte izquierda –los nervios se cruzan hacia el lado contrario– será el hemicuerpo derecho el limitado.

Los factores predisponentes, algunos modificables y habituales desencadenantes de otras enfermedades, son el tabaco, hipertensión, diabetes, alcohol, drogas, obesidad o inactividad física sin olvidarnos de que la aparición de una hipotensión severa puede precipitar una lesión preexistente.

Habrá que tomarse en serio la aparición súbita de debilidad muscular, pérdida de sensibilidad, problemas al hablar, disminución de comprensión o visión a lo que añadimos la llegada de fuerte dolor de cabeza, sobre todo de noche o al despertar, porque podemos estar ante el inicio del proceso y será fundamental, en caso real, la terapia adecuada para alcanzar la disolución del coágulo en las tres primeras horas con el objetivo de salvar el mayor número posible de las células que luchan contra el ataque y conseguir de esta manera evitar discapacidades.

Sobre pruebas diagnósticas diremos que el TAC –no detecta la isquemia en las primeras horas– sirve para descartar una hemorragia o tumor por lo que la prueba adecuada en la primera fase es la resonancia magnética sobre todo la denominada como funcional – pocos centros la poseen– porque visualiza con prontitud el aumento de agua producido en las células dañadas, utilizándose la eco-doppler para apreciar las condiciones de las carótidas que son nuestros surtidores sanguíneos hacia la testa.

Ya hemos comentado previamente que la actuación farmacológica prioritaria es la destrucción del atasco y si se consigue encaminaremos la terapia –en caso de problema momentáneo se actuará igual– a evitar la nueva formación de nuevos trombos con aspirina, ¡es la panacea farmacológica universal demostrada!, más el resto del arsenal medicamentoso del que disponemos para cada situación pero en caso de hemiplejia no olvidemos que el inicio coordinado de rehabilitación tanto física como de lenguaje o funcional es indispensable; los neuroprotectores en estudio junto al estímulo magnético para permitir que la plasticidad neuronal cree nuevas conexiones más la neuroestereología cuantitativa tridimensional de recuento de células mejorarán las perspectivas de los sufridores de esta avería circulatoria.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com