Campaña medicina rural

Miércoles, 17 Agosto 2022

Rincón del paciente: Estreñimiento

16/12/2009

Una buena alimentación y la realización de deporte previene multitud de problemas, pero si a pesar de las medidas rutinarias los problemas persisten más de una semana en los adultos o dos o cuatro días en niños, aparece dolor, si existe embarazo o acaece periodo de lactancia y más si aparece sangre hay que acudir a nuestro médico de cabecera

El estrés, la mala alimentación y la vida sedentaria determinan que el 20% de la población en los países desarrollados tenga problemas a la hora de eliminar las heces, es decir, evacuar menos de tres veces a la semana, de forma dificultosa y con deposiciones escasas y secas, hablamos de un síntoma que puede estar acompañado de dolor por los movimientos del intestino apareciendo la sensación de escasa eliminación y estomago lleno más agrandamiento del vientre, incluso, la lengua puede parecer más blanca de lo normal y expeler mal aliento.

Aumento de eosinófilos

Por las características anatómicas y los factores hormonales es más frecuente la aparición de este problema en la mujer, por ejemplo, durante el embarazo o en la menopausia, sin olvidar que con la edad se va perdiendo la sincronización intestinal fisiológica y que existen medicamentos como determinados antiácidos o tranquilizantes que a la larga provocan problemas de este tipo.

Dejando de lado las posibles enfermedades que pueden causar este cuadro debemos reiterar que, fundamentalmente, es la mala alimentación la que desencadena la escasa evacuación de las heces, por supuesto, nos referimos de nuevo a la denominada como comida basura más el abuso en el consumo de establecidos productos embolsados – por cierto, desembolsados casi todos por las aceras – ya que es lamentablemente frecuente la omisión de la comida sana a base de verduras, legumbres y frutas que son los alimentos ricos en fibras, no borremos de nuestra mente que la mencionada como comida mediterránea aporta la celulosa que al no ser digerida queda como residuo en las heces estimulando la deposición, a lo que añadimos lo positivo que es beber abundante agua más comer despacio pero masticando bien sin renunciar a la práctica de deporte puesto que favorece el buen funcionamiento de nuestros intestinos.

A los menores también hay que alimentarlos adecuadamente con las papillas ricas en frutas, verduras y cereales, educándoles, más adelante, sobre los patrones alimentarios correctos como ingerir pan integral con mermelada, miel más aceite de oliva en los desayunos o cereales integrales y tropezones de fruta para pasar a un almuerzo de guisos de legumbres, sopas de verduras y ensaladas para terminar con la fruta – ejemplo de alto contenido en fibra es el kiwi.

Cuando acontece un estreñimiento prolongado se recurre por regla general a los laxantes, desde los más benévolos como las cascarillas de cereales, siendo el más nombrado el salvado de trigo, que producen unas heces más voluminosas y blandas hasta los estimulantes de la contracción del colon pasando por los agentes que reblandecen la caca al atraer agua hacia el intestino, en tiempos pasados era rutinario el recurrir a la toma del célebre aceite de ricino pero apartado del consumo actual por ser bastante irritante, igualmente, exponemos de nuevo que la automedicación basada en el consumo de estos laxantes puede ser contraproducente ya que en múltiples casos el abuso de las tomas va a provocar, aparte de numerosos retortijones, un adormecimiento del intestino con la subsiguiente retención de las heces y podemos utilizar entonces aquello de…la pescadilla que se muerde la cola, por cierto, pescadilla… que acontece de la misma manera con el abuso de los descongestionantes nasales.

Como remedios caseros exponemos dos como poner ciruelas en agua durante la noche para degustarlas por la mañana bebiendo el agua posteriormente o ingerir un vaso de agua caliente con zumo de naranja.

Pues bien, como comprobamos constantemente una buena alimentación y la realización de deporte previene multitud de problemas, en este caso favoreceremos una buena disposición por parte de nuestro intestino grueso en la batalla de expulsión de los detritus.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com