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Miércoles, 17 Agosto 2022

Rincón del paciente: El Vértigo

05/01/2011

El vértigo junto con los mareos son síntomas que se presentan con frecuencia en la práctica clínica. Por ello se realizan estudios para el diagnóstico de las cuatro enfermedades prevalentes de vértigo, hablamos de vértigo posicional paroxístico benigno, la enfermedad de Ménière, la migraña vestibular y el vértigo postural fóbico

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El vértigo posicional paroxístico benigno se caracteriza por episodios breves y recurrentes de pérdida de equilibrio de inicio brusco, que se acompaña en ocasiones de síntomas vegetativos como la palidez, el sudor, salivación,…etc., pero con tendencia a la desaparición espontánea en meses o años.

La enfermedad de Ménière se ocasiona por una anormalidad del oído interno que provocará de forma esporádica una serie de síntomas que incluyen vértigo o severos mareos, zumbidos en el oído, fluctuaciones en la capacidad auditiva y sensación de presión o dolor en el oído afectado.

La migraña vestibular es una situación poco frecuente, en la que este dolor que aparece con alteraciones visuales se ve acompañado por vértigos, aunque en la actualidad existen muchas dudas sobre la fiabilidad de la nomenclatura utilizada.

El vértigo postural fóbico, al que algunos denominan como inseguridad fóbica ortostática podría ser la segunda causa de consultas por vértigos reales o aparentes, y se manifiesta como un vértigo no rotacional pero con inestabilidad cuando el paciente está de pie o caminando, así como episodios superpuestos de breves percepciones somáticas anormales, estos episodios pueden presentarse espontáneamente o verse desencadenados por estímulos sensoriales como los producidos al conducir un vehículo o bajar escaleras, asimismo pueden aparecer cuando el sujeto se encuentra en lugares concurridos.

Un estudio realizado este año se basó en los diagnósticos clínicos y no en criterios de inclusión restrictivos, como por ejemplo los utilizados en los ensayos clínicos, ya que este último enfoque tiene la ventaja de una exactitud de diagnóstico alta pero restringe la muestra de estudio a los pacientes con síndromes típicos claros, lo que no siempre coincide con la realidad clínica.

El diagnóstico clínico utilizó los siguientes parámetros:

  • la clase de vértigo (vértigo rotatorio, inestabilidad, sensación de estar en un ascensor, sensación de mareo)
  • la percepción del medio ambiente (como en una rotonda, como en un barco, muy borrosa)
  • la aparición de vértigo en los ataques más la persistencia de éstos.
  • duración de los ataques (segundos, minutos, horas, días, más de una semana)
  • la intensidad de los ataques de vértigo y la intensidad del vértigo persistente.
  • valoración de la carga física o psicológica y la aparición de pérdida de visión.
  • control de otros síntomas como visión doble, trastornos del habla, problemas al ingerir alimentos, parestesias, parálisis, sudoración, convulsiones, dolor de cabeza, audición defectuosa o ruidos en los oídos, náuseas, vómitos o alteraciones de la conciencia.

Esta prueba con un mayor número de pacientes podría ayudar a demostrar su sensibilidad y su especificidad ya que el índice de diagnóstico se desarrolló en pacientes remitidos a una consulta externa de un hospital de tercer nivel para los pacientes con vértigo y mareos.

En la mayoría de los casos estos pacientes sufren de vértigo crónico por lo que se sometieron a esta evaluación después de varias consultas con especialistas médicos.

La ventaja de este tipo de índices de diagnóstico es la elaboración de un cuestionario de selección con preguntas idénticas para estas cuatro enfermedades que producen el vértigo al paciente.

Fuente: Dr. Juan Carlos Moreno
para medicosypacientes.com