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Viernes, 12 Agosto 2022

Representantes de diversos sectores sociales debaten sobre la realidad de la atención al final de la vida en España

31/05/2012

La asistencia sanitaria al final de la vida ante la presencia de una enfermedad incurable tiene un evidente impacto humano y social donde se plantean cuestiones éticas muy relevantes que llegan a trascender al ámbito jurídico. Bajo esta premisa, representantes del poder judicial, de la iglesia, de la Universidad, junto a magistrados, políticos, docentes, estudiantes de Medicina, expertos en ética y miembros de distintas Sociedades Científicas compartieron con los máximos responsables de la Organización Médica Colegial y de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos esta Jornada para debatir desde la perspectiva humana, médica y jurídica la realidad en España sobre la atención al final de la vida

Madrid, 30 de mayo 2012 (medicosypacientes.com)

 

La asistencia sanitaria al final de la vida ante la presencia de una enfermedad incurable tiene un evidente impacto humano y social donde se plantean cuestiones éticas muy relevantes que llegan a trascender al ámbito jurídico. Bajo esta premisa, representantes del poder judicial, de la iglesia, de la Universidad, junto a magistrados, políticos, docentes, estudiantes de Medicina, expertos en ética y miembros de distintas Sociedades Científicas compartieron con los máximos responsables de la Organización Médica Colegial y de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos esta Jornada para debatir desde la perspectiva humana, médica y jurídica la realidad en España sobre la atención al final de la vida.

Hubo un acuerdo unánime en reconocer la necesidad de una nueva norma estatal que contemple de una manera consensuada la adecuada atención a los enfermos que lo precisen desde una perspectiva humana y profesional, ya que como se indicó "Tanto los políticos, los médicos como las organizaciones seremos responsables si un enfermo no recibe la adecuada atención y solicita otro tipo de salida".

Dicha ley deberá ser "diáfana, sin ninguna contaminación ideológica puesto que al final se mueren unos y también se mueren los otros", como sentenció el coordinador de la Jornada, el doctor Marcos Gómez Sancho que fue dando paso a cada uno de los representantes invitados a esta sesión.

El catedrático de Medicina, experto en bioética y ex rector de la Universidad de Lérida Joan Viñas expuso que existen directrices europeas sobre la formación en cuidados paliativos y planes de estudios propuestos a nivel europeo en créditos de control de síntomas, de comunicación, de ética, con indicación de la sedación paliativa que evita la eutanasia, que se deberían cumplir en España para conseguir ofrecer a todos los españoles una atención de calidad. En este sentido, instó a que se dicten las normas adecuadas para que cuanto antes se logre este objetivo.

El doctor Jaime Boceta, médico de cuidados paliativos del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla, centro su intervención en el respeto a las definiciones éticas correctamente acuñadas relacionadas con la atención al final de la vida. En su opinión, este respeto a las definiciones “beneficia a todos y es tarea de todos: profesionales de la salud, asociaciones de pacientes y medios de comunicación”. Para que trasciendan adecuadamente a la sociedad general hay que utilizar y trasladar, en su opinión, “dichas definiciones de un modo comprensible, sin tergiversarlas, una tarea en la que los medios de comunicación son imprescindibles para avanzar en este proceso de trabajo de lograr alcanzar definiciones correctas. También apostó por la revisión de definiciones ya acuñadas en esta materia en las que se puede introducir algunos matices, previa deliberación y consenso por parte de los expertos.

La vicepresidenta de relaciones institucionales del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Ainhoa Fernández, lamentó que la medicina paliativa en las Facultades de Medicina tenga un peso escaso, resultando, en general, una materia desconocida para el estudiante que se está formando. Considera, de acuerdo con el posicionamiento elaborado por el CEEM en formación en Medicina Paliativa, que el progresivo incremento de personas que precisan este tipo de asistencia y la demanda social cada vez mayor, al respecto, son un claro ejemplo de que la Medicina paliativa “ya no puede considerarse una cuestión marginal en nuestra formación en la Universidad”. De ahí, que instó a las Administraciones y a las autoridades sanitarias y académicas a que garanticen la formación en Cuidados Paliativos en todas las Facultades de Medicina.

Concepción Espejel, vocal del Consejo General del Poder Judicial, consideró necesaria una ley a nivel estatal en esta materia puesto que no hay normativa al respecto que reúna el elenco de derechos que corresponden a una persona que precise atención al final de la vida y aporte seguridad a los médicos que actúan en esta materia. A su juicio, tendría que ser una ley de bases sin perjuicio de su desarrollo a nivel autonómico. En su opinión, es precisa también para salvar la cantidad de discrepancias que arroja la normativa actualmente vigente y que aclare definitivamente todos los conceptos, desde eutanasia a sedación paliativa pasando por los cuidados paliativos. Asimismo, instó a que en la elaboración de dicha norma es fundamental contar con la participación y la opinión de los profesionales.

El magistrado del Tribunal Supremo Antonio del Moral dio su visión dese el punto de vista jurídico, afirmando que “no existe un derecho a la muerte puesto que la muerte es un hecho, lo que sí es un derecho es el vivir con dignidad”. En un momento de su intervención se refirió al anteproyecto de ley de muerte digna de 2011 y de sus aciertos, siendo el principal, a su juicio, la intención de impulsar en todo el territorio los cuidados paliativos, aunque también adolecía de aspectos importantes, incluida la desaparición de la lex artis.

Fidel Cadena, fiscal del Tribunal Supremo, se apoyó en una jurisprudencia del  Tribunal europeo de derechos humanos para defender el derecho a vivir y rechazó que exista un derecho subjetivo a morir, por lo que no se puede discriminar la opción legítima del legislador por sancionar comportamientos de terceros que acaben con la vida de una persona aun con su consentimiento. También se refirió a que la vida digna no es exactamente la vida con calidad, sino que cualquier vida sea cual sea la calidad de la que se disponga es digna. Precisamente, añadió, quienes más cuidados paliativos requieren son aquellas personas que por tener unas cualidades disminuidas deben reivindicar su derecho a una vida completamente digna.

Monseñor Mario Iceta, médico y obispo de Bilbao, reflexionó sobre varias ideas, partiendo de que el cuidado al final de la vida “es un acto excepcional de la profesión médica” . También se refirió a la necesaria reflexión sobre la antropología de la Medicina, además de que tanto "el encarnizamiento terapéutico como la eutanasia quedan fuera del ámbito médico". Por otra parte, destacó la importancia de la familia del enfermo terminal, "hay que atenderla como un todo porque también enferma si tiene a uno de sus miembros en fase terminal". Valoró, en otro momento de su intervención, el beneficio de la atención domiciliaria a estos pacientes, ya que, según señaló, "el hábitat es muy necesario para la persona y puede suponer un alivio frente al sufrimiento de la enfermedad".

Finalmente, la portavoz de la Comisión de Sanidad del PSOE en el Congreso de los Diputados, Guadalupe Martín,apostó por el consenso para sacar adelante una nueva ley, dado que el anteproyecto elaborado, al respecto, en 2011 no pudo aprobarse al agotarse antes de tiempo la legislatura. La doctora Martín aseguró que su grupo va a seguir insistiendo en que esta iniciativa se lleve a cabo y se convierta en una ley garantista que vele por los derechos de todos los implicados en este tipo de asistencia. Finalmente, avanzó que el tema se retomará en la Comisión de Sanidad, de la que es portavoz por parte del Grupo Socialista.