Campaña medicina rural

Martes, 29 Noviembre 2022

Jornadas Liderazgo CGCOM-FFOMC

Reforzar y mantener una comunicación honesta y cercana basada en la confianza y empatía, elementos clave para liderar equipos

Con más de 700 inscritos ha arrancado la primera de las jornadas sobre ‘Liderazgo y gestión de profesionales para la mejora de la calidad’, organizada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) y su Fundación para la Formación (FFOMC). Durante el encuentro, se ha desglosado los elementos clave que deben estar presentes para liderar equipos de forma humana como son valorar y reconocer el trabajo de todos, reforzar y mantener una buena comunicación honesta y cercana, basada en la confianza y empatía, entre otros

Madrid 24/11/2022 medicosypacientes.com/ Sara Guardón
Doctores Joan Carles March y Manuela García Romero

La jornada ha estado moderada por la Dra. Manuela García Romero, vicepresidenta segunda del CGCOM, y ha contado con la conferencia “Claves para la gestión eficaz de equipos de trabajo en organizaciones profesionales sanitarias. Claves de comunicación en situaciones difíciles”, impartida por el Dr. Joan Carles March, profesor en la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y codirector de la Escuela de Pacientes de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Estas jornadas han contado con la colaboración del laboratorio Esteve.

Ha iniciado el turno de intervenciones la Dra. Manuela García Romero quien ha hecho alusión al origen de estas jornadas. “Cuando estábamos inmersos en plena pandemia pensamos en poner en marcha algo que realmente sirviera para ayudar a los profesionales médicos que en ese momento lo estaban pasando muy mal” ha explicado. “Esta crisis, sin precedentes, había sumido a la profesión médica y a toda la población en general en incertidumbre. Había un sufrimiento generalizado y realizamos un estudio que nos demostró que los habían pasado por situaciones muy difíciles”, ha indicado.

De este estudio, y según los datos que ha expuesto la Dra. García Romero, se desglosaba que el aumento de las horas de trabajo, el número de guardias el enfrentamiento a dilemas éticos a medida que la pandemia avanzaba produjo que el 60% de los profesionales padecieran síntomas de fatiga crónica o Burnout y el 30% de los profesionales médicos acudieran o creían que necesitaban acudir a un servicio de salud mental. Además, el 70% se habían visto enfrentado a dilemas éticos que no había sabido muy bien cómo resolver.

“Cuando en la encuesta les hicimos la pregunta de qué es lo que echaban de menos en esos momentos la contestación fue unánime: les habían faltado herramientas para soportar la incertidumbre y para afrontar los dilemas éticos y el alto número de muertes tanto de pacientes como de compañeros”, ha manifestado la Dra. García Romero para después destacar que de esta necesidad nacieron estos seminarios para abordar el tema del Burnout, los dilemas éticos… “Ahora vamos a dar un paso más con estas jornadas y hablar de esa parte que durante la pandemia también nos hizo falta: cómo ser capaz de transmitir, comunicar y liderar a aquellos equipos que lo dieron todo durante la crisis”.  Esta es la idea principal de porqué han nacido estas jornadas sobre ‘Liderazgo y gestión de profesionales para la mejora de la calidad’.

Fundamentos del liderazgo para gestionar equipos eficaces

El Dr. Joan Carles March, con amplia experiencia en el tema, ha hecho una detallada exposición sobre las claves del liderazgo y de cómo ser un buen líder. En este sentido, ha explicado cuales son los fundamentos del liderazgo para gestionar equipos eficaces dentro de una organización, de los servicios de hospitales, centros de Atención Primaria… etc.

Lo primero, en su opinión, es saber si los miembros del equipo conocen, entienden y comparten los retos de la organización y lo que se espera de ellos. “Identificar los niveles de motivación y compromiso de cada uno de ellos, adecuar sus comportamientos en función de las tendencias de personalidad de los colaboradores, determinar el estilo de liderazgo a utilizar con cada colaborador en cada momento, fomentar los comportamientos de cada estilo de manera constructiva, y no parar de aprender cómo impulsar el liderazgo día tras día”, son otras de las claves que ha desglosado.

Sentido del trabajo, apertura al cambio y aprendizaje constante son tres pilares fundamentales que para el Dr. March deben estar presente en cualquier equipo de servicio de hospital o de Atención Primaria. “Buenos equipos dan buenos resultados, malos equipos dan malos resultados. El trabajo en equipo vale por dos y eso significa pensar en las otras personas”, ha expuesto.

Además, un buen ambiente de trabajo da mejores resultados en salud. Los médicos además de estar comprometidos con la salud de los pacientes necesitan más: su labor debe estar reconocida. “El burnout también aparece cuando no se reconoce ni valora el trabajo del otro lo suficiente. Es necesario reforzar positivamente con un refuerzo que sea cierto, concreto y cercano, y necesitamos cuidar las emociones que queremos contagiar y transmitir”, ha afirmado.

“Cuando los equipos conceden un lugar a cada uno de sus miembros y permiten la expresión de sus capacidades, se empieza a generar compromiso, un compromiso de fondo, que se va extendiendo poco a poco al resto del equipo”, ha señalado. El capital del fondo de un equipo se puede decir que es el compromiso de sus miembros, el cual surge, tal y como ha matizado, porque “todos han sabido crear un juego social en el que a cada uno de ellos le importa verse valorado positivamente y ganarse un prestigio y se extiende por todo el equipo”.

Cuidar el equipo tiene resultados, en opinión del experto, “hay que generar buen rollo. Para trabajar en equipo tengo que trabajar mi yo y el nosotros ydebo tener empatía”.

Para ello, algo también muy importante en lo que ha incidido es en la comunicación. “Comunicación basada en las preguntas y en la escucha. No debemos suponer, hay que preguntar y escuchar siempre. Lo que más genera confusión en los equipos es suponer. Hay que preguntar al equipo, acercarse, intervenir en los conflictos, utilizar un lenguaje correcto, porque las palabras hieren y matan o curan y cuidan, reforzar lo que es cierto, comunicar lo concreto, utilizar el humor como engranaje, describir sin juicios de valor, no hacer acusaciones y terminar la conversación con un refuerzo final”, ha explicado.

El verdadero trabajo en equipo necesita, para el Dr. March, de algunos ingredientes más como son los objetivos claros, procedimientos y herramientas de trabajo adecuados, apropiada y efectiva división del trabajo (roles y seguimiento del desempeño de los mismos) y formación adecuada para cumplir esos roles, comunicación real y fructífera entre los miembros del equipo y liderazgo conociendo aptitudes (capacidad, suficiencia e idoneidad) de cada miembro y ejerciéndolo con actitudes (disposición de ánimo, dar y recibir, y, sobre todo, escuchar) adecuadas.  

“La participación es un elemento de la comunicación interna que está en conexión directa con la mejora de los niveles de satisfacción laboral de los y las profesionales”, ha expuesto.

Según estudios que ha desglosado el experto, los profesionales sanitarios valoran (de 1 a 7): 3,65 la confianza que les inspiran sus jefes/as, 3,6 el apoyo que les dan en el trabajo 3,48 el fomento a su participación 3,57 el mantenerles sus jefes/as informados y 3,19 el refuerzo que les dan sus jefes/as.

Por cada punto que aumenta la comunicación de los líderes con los profesionales, la satisfacción profesional aumenta

“La calidad de la comunicación es un predictor de la satisfacción en el trabajo. Por cada punto que aumenta la comunicación de los líderes con los profesionales, la satisfacción profesional aumenta en 0,82 puntos y por cada punto que aumenta la comunicación de los líderes con los profesionales, la relación con los pacientes mejora 0, 23 puntos”, ha incidido

“Mostrar respeto, delegar, fijar metas y retroalimentar sobre el desempeño, generando confianza, estar atento a las personas, a los detalles, ayuda a mejorar la calidad de vida, elogiar, felicitar, reforzar, reconocer, corregir de forma adecuada, mantener una buena comunicación, escuchar, no premiar con más trabajo, compartir el éxito con espíritu de equipo siendo de todos, tener iniciativa, comportamiento emprendedor, impulsar los cambios necesarios con energía y responsabilidad, ser un ejemplo de perseverancia y energía, ser honesto, ser claro y preciso, señalar tanto los aspectos positivos como los negativos, prestar atención a cómo se relacionan entre sí las personas del equipo y promover su crecimiento, ser equitativo y mantener el equilibrio”, son en definitiva los elementos necesarios y clave para un buen liderazgo.

Valores humanos para un siglo XXI del trabajo en equipo

La parte final de la ponencia se ha centrado en los valores humanos que, a su juicio, son vitales para un nuevo trabajo en equipo en el siglo XXI y para apostar por una cultura innovadora. Entre ellos ha destacado la importancia de generar espacios de confianza, de despenalizar el error, tener en cuenta la diversidad, la desobediencia inteligente (no obedecer a ciegas sin cuestionarse), escuchar, preguntar y conversar, abandonar tener la razón y la intuición.  

“El liderazgo se basa en gestionar relaciones no ser solo el jefe. Desterrar el ordenar y mandar por preguntar al equipo, confiar en ellos, no controlar, no amenazar ni castigar, tener en cuenta su opinión y necesidades”, ha explicado para después matizar que “el liderazgo compartido y distribuido entre todos es el mejor”. “Los equipos necesitan relaciones interpersonales y líderes que contagien positividad. Para que un equipo funcione uno tiene que sentir que no le controlan, tiene que haber coherencia, honestidad, humildad, y coraje”, ha concluido.