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Sábado, 13 Agosto 2022

Reconocer los méritos de los niños y escucharles favorece su correcto desarrollo evolutivo, según estudios

13/09/2012

Estudios realizados sobre el desarrollo humano ponen de manifiesto la necesidad de atención, afecto y reconocimiento de los hijos por parte de sus progenitores, con independencia de las circunstancias personales y familiares por las que atraviesen los adultos en cada momento, para su correcto desarrollo evolutivo. Escucharles y reconocer sus méritos contribuiría a esta tarea, repercutiendo a su vez en la construcción de una sociedad sin violencia si los padres transmitiesen a los niños la cultura del buen trato, según explica la “Guía Práctica del Buen Trato al Niño”

Madrid, 14 de septiembre de 2012 (medicosypacientes.com)

Estudios realizados sobre el desarrollo humano ponen de manifiesto la necesidad de atención, afecto y reconocimiento de los hijos por parte de sus progenitores, con independencia de las circunstancias personales y familiares por las que atraviesen los adultos en cada momento, para su correcto desarrollo evolutivo. Escucharles y reconocer sus méritos contribuiría a esta tarea, repercutiendo a su vez en la construcción de una sociedad sin violencia si los padres transmitiesen a los niños la cultura del buen trato, según explica la “Guía Práctica del Buen Trato al Niño”.

Ante el panorama actual y con la intención de fomentar el buen trato infantil, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), con la Asociación Española de Pediatría (AEP); la Asociación Madrileña para la Prevención del Maltrato Infantil (APIMM); la Fundación Prandi de Pediatría Extrahospitalaria; la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla – La Mancha, y la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS), con el patrocinio de Heel España, ha elaborado la Guía Práctica del Buen Trato al Niño, dirigida a todas aquellas personas implicadas en el trato y protección del niño.

El Dr. Jesús García Pérez, de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid y coordinador de la Guía, explica que los niños desarrollan su comportamiento a través de la observación e imitación de las conductas de los padres. Por lo que recomienda asesorar a estos últimos sobre estrategias verbales, gestuales y paraverbales (tonos, formas, ritmos…etc.) para una correcta comunicación con sus hijos.

Los niños y jóvenes –como los adultos– necesitan normas y límites que les ayuden a regular mejor sus comportamientos espontáneos, sobre todo cuando estos son poco respetuosos con los demás, con los objetos o con el ambiente y contexto que les rodea. “Los hijos necesitan que sus padres les vayan orientando desde pequeños para que aprendan a respetar las normas establecidas en el hogar, en los centros escolares y en la sociedad. Es la mejor forma para adaptarse progresivamente a las exigencias que demanda la convivencia”, señala el Dr. García Pérez.

En este sentido, la realización conjunta de tareas en el hogar permite a los hijos no solo disfrutar de la compañía de sus padres mientras llevan a cabo una obligación, también permite que se sientan útiles y aceptados por lo que pueden aportar en el hogar, así como más autónomos y competentes por aprender a desarrollar tareas que sean acordes con su edad.

Con frecuencia los padres comentan que les cuesta entender el comportamiento de sus hijos; esto se produce tanto si estos se encuentran en la etapa infantil como en la adolescente, dado que el comportamiento de los niños –como el de los adultos–, no se mantiene siempre igual. Varía en función de muchos aspectos, como puede ser el contexto y las personas con las que uno se relacione en cada momento, el vínculo afectivo que tengamos con ellas, la situación en que nos encontremos, el grado de ánimo o de cansancio que uno tenga, etc. También varía en función de la edad que tengamos y de la etapa de desarrollo en que nos encontremos.

De esta manera, según diferentes pediatras de SEPEAP, “los hijos van adquiriendo competencias personales en distintos grados según su edad y su ritmo de desarrollo. En cada etapa evolutiva, los niños tienden a tener unas necesidades y a desarrollar unas competencias y comportamientos comunes”.

Conociendo las características del comportamiento de los hijos según su edad, los padres y madres pueden ir ajustando sus niveles de exigencia y de implicación con ellos. Esto contribuye a desarrollar el respeto mutuo entre padres e hijos y la responsabilidad de estos para ir asumiendo progresivamente tareas proporcionadas a su edad, tanto dentro como fuera del contexto familiar. Con ello, los hijos se irán sintiendo útiles, autónomos, contentos de sí mismos y de lo que pueden aportar a los demás. Todo ello contribuye al desarrollo de su autoestima y de su seguridad personal desde que son muy pequeños.

Desde la Guía del Buen Trato al Niño hacen una serie de recomendaciones para el ámbito familiar como son: comprender el comportamiento de los hijos en diversas situaciones teniendo en cuenta la etapa evolutiva en la que se encuentran; ajustar las expectativas sobre el comportamiento de los hijos en función de sus diversas características de edad y circunstancias personales; configurar una adecuada valoración de uno mismo como adulto que contribuya a generar la asertividad y la seguridad personal; o regular las emociones en momentos de inquietud, tensión o conflicto familiar.