Viernes, 27 Abril 2018

Entrevista "La Voz de Avilés"

Pte. OMC: "El sistema de salud es sostenible, otra cosa es el déficit al que lo condenan"

El presidente de la Organización Médica Colegial clausuró el ciclo que el Aula de Cultura de "La Voz de Avilés" ha dedicado a la Sanidad Pública. En una entrevista concedida a este Diario, con motivo de este evento, el Dr. Rodríguez Sendín se muestra convencido de que "el sistema de salud es sostenible, otra cosa es el déficit al que lo condenan"

Avilés 07/03/2016 medicosypacientes.com
Pte. OMC, Dr. Rodríguez Sendín.
–¿Cómo un médico rural acaba de presidente de la OMC?
–Se podría decir que llevo toda la vida vinculado a responsabilidades de la Organización Médica Colegial (OMC). Comencé como vocal de médicos titulares en el Colegio de Médicos de Toledo en 1984 y lo que hace 30 años era prácticamente imposible, que un médico rural fuera miembro de la Comisión Permanente de la OMC, se hizo posible en 2002 cuando me eligieron secretario general. Siete años después, en 2009, la Asamblea General decidió que continuara de presidente.
 
–¿Y cómo ha logrado mantenerse durante siete años con un discurso tan crítico con todo el mundo?
–No creo que sea un discurso crítico, es lo que piensa la Asamblea General y yo comparto. Lo que ocurre es que hay cuestiones importantes en el Sistema Nacional de Salud para las que no llueve a gusto de todos y donde hay muchos intereses encontrados y contrapuestos. No me cuesta mucho hacer lo que creo si creo en lo que hago. Por otra parte, podré enriquecer la Corporación con mis ideas, pero lo cierto es que los grandes acuerdos que se toman son votados por toda la asamblea general y se suelen discutir en grupos de trabajo.
 
–¿Cuáles son los problemas más graves del Sistema Sanitario?
–Se sigue poniendo en peligro uno de los mecanismos más importantes, sino el que más, de distribución de la riqueza que tenemos en España. El Sistema Nacional de Salud es sostenible, otra cosa es que el déficit de financiación al que lo condenan año tras año los recortes como consecuencia de decisiones políticas lo hagan insostenible. La cruda realidad es que nos encontramos con un Plan de Estabilidad del Gobierno que compromete ante la Unión Europea invertir en 2017 en Sanidad tan solo un 5,3% del PIB. Con este escenario es difícil ofrecer las garantías de calidad que deseamos cuando, además, coexisten diferencias regionales notables. En 2016, habrá comunidades con presupuestos sanitarios equivalentes a 1.572 euros/cápita y otras que dispongan de poco más de 1.000 euros/cápita. Con este panorama, entiendo que urge un Pacto Sanitario para lo que se necesita, sobre todo, voluntad política, que no la hay. Además, se precisa una reforma fiscal contra la evasión y el fraude que incremente los ingresos por parte del Estado, que permitan, a su vez, terminar con los recortes sociales, recuperar las pérdidas de recursos humanos... En el caso del sistema sanitario, sin dicha reforma, va a estar condenado a la insolvencia e insostenibilidad por insuficiencia financiera. Por otra parte, habría que sumar otras reformas, como la del modelo retributivo, o la del modelo de gestión de los servicios públicos para realmente otorgar mayor corresponsabilidad al profesional.
 
–Habla de tratamientos inútiles.
–No voy a hablar de ninguna en concreto porque la lista es larga tanto de medicamentos como de pruebas diagnósticas. Es preciso revisar con rigor tanto pruebas, tratamientos o servicios innecesarios mediante una Agencia Estatal colegiada, retirando o no admitiendo para su financiación todo aquello inútil o que no aporta valor clínico suficiente. En el sector del fármaco se presupone que en España podemos tener provocadas, como consecuencia del uso inadecuado de los medicamentos y por diferentes razones entre un 15% y un 20% de las urgencias hospitalarias y un buen número de muertes evitables. Es un grave problema de salud pública.
 
–¿Se fía casi todo a los fármacos?
–Asistimos a un proceso expansivo e irresponsable en la utilización de fármacos por todos, de todo y para todo cuyo único y exclusivo fin es aumentar las ventas. Se están medicalizando hasta los procesos normales de la vida. Se está llevando a cabo una práctica asistencial contradictoria donde conviven excesos en este uso con déficits claros de atención a personas que no disponen de recursos suficientes para pagar los medicamentos necesarios para la vida.
 
–¿Cree que el copago puede extenderse a más ámbitos de la sanidad?
–Los copagos son consecuencia de decisiones políticas que afectan a los más necesitados y que pueden provocar mayor exclusión de los socialmente más frágiles. En el modelo que defendemos, los copagos no tienen cabida a la hora de atender una necesidad sanitaria. Aunque el copago farmacéutico actual es más justo que el anterior, debe modularse y/o desaparecer para ciertos procesos o para aquellos medicamentos que se consideren básicos. El techo de aportación que se ha puesto a los pensionistas debe extenderse a otros ciudadanos para que enfermedades con costes importantes en medicamentos no pongan en riesgo innecesario a algunos pacientes.
 
–Usted ha defendido sanciones para quienes abusen de la sanidad.
–Lo que defendí en un acto público fue un cobro a aquellos ciudadanos y añado también profesionales que hagan voluntaria y conscientemente un ‘mal uso’ de los servicios sanitarios.
 
–¿Abusamos sólo los pacientes o también los profesionales?
–Ambos. Vivimos en una sociedad que no cuida ni valora lo que tiene hasta que no lo pierde. Los médicos y los demás profesionales sanitarios tenemos un plus de responsabilidad en la obligación de ser corresponsables en la sostenibilidad del sistema sanitario público, porque los recursos con que se pagan las prescripciones pertenecen a toda la sociedad.
 
–Otro problema en alza es el éxodo de profesionales a otros países europeos.
–Los resultados de la Encuesta sobre la Situación Laboral de los Médicos, realizada por la Organización Médica Colegial, revelan un porvenir muy desfavorable para el profesional, acorde a lo que ha acontecido años atrás y que está provocando una constante fuga de profesionales. En los últimos 5 años, buena parte de las promociones de médicos tras su especialización han terminado yéndose a ejercer fuera de España, en busca de mejores condiciones laborales. Por otra parte, tenemos un excesivo número de licenciados debido al creciente número de facultades, camino de superar las 40 en todo el país. La paradoja es que, a consecuencia de la crisis, no se ocupan como es debido las plazas libres en los centros sanitarios, a lo que se suma que nuestros salarios son de los más bajos de Europa. Todo ello genera una gran inseguridad a los profesionales, con la consiguiente repercusión en la asistencia sanitaria y, por ende, en las listas de espera.
 
–¿Habrá un problema de relevo generacional en la sanidad?
–Existe un serio problema con el envejecimiento del colectivo médico que empujará a la jubilación a más de 50.000 médicos antes de 10 años, pero, lamentablemente, desconocemos que las administraciones sanitarias tengan algún plan para responder a esta realidad.
 
–Usted ha propuesto recentralizar algunas de las competencias, como la salud pública. ¿Por qué no todas?
–Creo sinceramente que la descentralización ha sido un proceso muy bueno para sanidad, pero también ha venido acompañado de una serie de errores por mala gestión de las instituciones. El anterior Gobierno salió prometiendo actuar contra la o los malos gestores, algo que por cierto ya propusimos nosotros hace tiempo. No entendemos que se puedan hacer los disparates que se han hecho en la gestión sanitaria y no ocurra nada. Eso no es responsabilidad de la transferencia, sino de los gestores. Por otra parte, se echa en falta una actuación conjunta de la mano de una única Agencia de Evaluación, como estructura colegiada o federada, al igual que habría que hacer con la Agencia Española del Medicamento y productos sanitarios.