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Viernes, 19 Agosto 2022

Primera guía para pacientes con esófago de Barret

15/09/2011

Los doctores José Miguel Esteban, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y Adolfo Parra, del Hospital Central de Asturias, analizan en la guía “Preguntas y respuestas más frecuentes en Esófago de Barrett” los síntomas, grupos de riesgo, consejos, diagnóstico y falsos mitos de una patología cada vez más frecuente que afecta ya al 10% de los pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)

Madrid, 15 de septiembre 2011 (medicosypacientes.com)

La Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), la Asociación de Enfermos y Familiares de Esófago de Barrett (ASENBAR) y la Fundación AstraZeneca, han publicado el libro “Preguntas y respuestas más frecuentes en Esófago de Barrett”, elaborado por el Dr. José Miguel Esteban, del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y el Dr. Adolfo Parra, del departamento de Gastroenterología del Hospital Universitario Central de Asturias, con objeto de ayudar a los pacientes con esófago de Barret (EB) a controlar mejor su enfermedad.

Esta obra, la primera guía para pacientes con Esófago de Barret que se ha hecho en España hasta el momento, recoge de forma didáctica e ilustrativa todos los aspectos relacionados con el EB, tales como sus síntomas, grupos de riesgo, diagnóstico y seguimiento, entre otros. Por ese motivo, Juan Carlos Hernández Corredera, presidente de ASENBAR, reconoce que “el manual ofrece información positiva y esperanzadora, un balón de oxígeno con el que los pacientes podremos resolver las principales dudas sobre nuestra enfermedad desde el primer momento”.

Entre los consejos que se recogen en “Preguntas y respuestas más frecuentes en Esófago de Barrett”, destacan aspectos del cuidado de la alimentación, como prevenir las comidas picantes, los fritos, los alimentos muy grasos, el té y el alcohol, para detener el daño que el ácido produce en el esófago. Además, la guía advierte de la necesidad de evitar las comidas copiosas o las siestas justo después de ingerir alimentos.

Otro de los aspectos que toca este manual son los diferentes tratamientos y pruebas diagnósticas que se deben realizar aquellas personas que desarrollan EB, como la endoscopia, la biopsia o la ablación por radiofrecuencia. De una forma clara y sencilla, explica a pacientes y profesionales sanitarios todos los aspectos relacionados con el Esófago de Barrett.

“Esta guía pretende ayudar al paciente a comprender mejor en qué consiste el Esófago de Barrett y dar respuesta a todas las preguntas que quedan sin hacer en la consulta, bien por olvido bien por desconocimiento”, indica Cristina Álvarez, gerente de Relaciones con Asociaciones de Pacientes en AstraZeneca.

Esta es una de las principales razones que han llevado a los autores a publicar el libro, ya que, según el Dr. José Miguel Esteban, cuando los pacientes son diagnosticados de EB, “les asaltan muchas dudas y falsas creencias, como que toda persona diagnosticada de EB va a desarrollar un cáncer. Por eso, pretende desmentir y aclarar muchos mitos levantados sobre esta enfermedad”.

De la ERGE al Esófago de Barret

La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE), que se caracteriza por episodios de acidez en el estómago y, consecuentemente, ardor y regurgitaciones, es una patología cada vez más presente en nuestro país y en la actualidad, afecta a cerca del 40% de la población general. De ellos, aproximadamente un 10% de los casos dan lugar a la aparición de lo que se conoce como Esófago de Barrett (EB), una enfermedad poco conocida que en el 0,5% de los casos puede derivar en un cáncer de esófago.

En la actualidad, el Esófago de Barrett (EB) no está catalogado como una enfermedad sino como una alteración en la que las células que recubren internamente el esófago (células escamosas) se ven reemplazadas por otras células denominadas columnares especializadas. “Estas nuevas células no son malignas, de hecho, su aspecto es normal, sin embargo, su localización en el esófago es lo que es anormal, ya que deberían encontrarse en el estómago o en el intestino delgado”, aclaran los dos autores de la publicación.

La causa más común del EB es la exposición prolongada del esófago al ácido. Por esta razón, los pacientes que presentan reflujo gastroesofágico, la subida mantenida y excesiva del contenido ácido del estómago hacia el esófago pueden desarrollar EB. Los varones de edad avanzada, raza blanca, obesos y con síntomas de ERGE, como la pirosis -sensación de ardor o quemazón que surge del estómago-, representan el perfil más típico de personas que tienen esta alteración, cuyo diagnóstico, tal y como apunta el doctor Adolfo Parra, “se basa en la endoscopia, con toma de biopsias”.