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Sábado, 20 Agosto 2022

Presidente AMM, Jose Luis Gomes do Amaral: “La salud de la población no puede tratarse con fronteras y políticas económicas”.

04/09/2012

El Presidente de la AMM, Jose Luis Gomes do Amaral, se ha reunido en Madrid con los responsables de la Organización Médica Colegial en uno de los habituales encuentros entre ambas entidades y ha explicado, en la Asamblea General de la corporación, los trabajos realizados por esta asociación que representa a 10 millones de médicos de todo el mundo. En una entrevista para Médicos y Pacientes, en la que ha abordado la situación y problemas a los que se enfrenta la profesión médica y la sanidad en general, ha asegurado que “la salud de la población no puede tratarse con fronteras y políticas económicas”.

Madrid, 3 de septiembre de 2012 (medicosyacientes.com)

El Presidente de la AMM, Jose Luis Gomes do Amaral, se ha reunido en Madrid con los responsables de la Organización Médica Colegial en uno de los habituales encuentros entre ambas entidades y ha explicado, en la Asamblea General de la corporación, los trabajos realizados por esta asociación que representa a 10 millones de médicos de todo el mundo. En una entrevista para Médicos y Pacientes, en la que ha abordado la situación y problemas a los que se enfrenta la profesión médica y la sanidad en general, ha asegurado que “la salud de la población no puede tratarse con fronteras y políticas económicas”.

Se ha referido así a los efectos de la crisis sobre la salud y, en especial, a la atención médica a inmigrantes en los distintos países, temas ambos en los que ha estado trabajando la AMM a lo largo de este último año, en el que el doctor Gomes do Amaral lleva al frente de esta asociación a la que pertenecen corporaciones médicas de 97 países, entre ellos, la Organización Médica Colegial de España.

El doctor Jose Luis Gomes do Amaral, médico intensivista en ejercicio en Sao Paolo (Brasil), ha hablado sobre el efecto de la crisis en los diferentes sistemas sanitarios y ha  asegurado que “los servicios y la atención a la salud, la industria farmacéutica y de los equipamientos médicos produce directa o indirectamente, en cuanto a PIB y número de empleos, lo mismo que la industria del automóvil. Por ello es difícil comprender por qué cada vez que se habla de recortes se hace en el ámbito de la salud y en cambio se aplican incentivos a la industria automovilísticas;  esto no es coherente”.

Considera  que los recortes tienen, además, “un efecto muy negativo en los gastos del futuro, unas consecuencias muy importantes, mientras que las consecuencias de la disminución en la producción de automóviles es la mejoría del tráfico y de la contaminación. Por  ello -dijo-, entendemos que no se pueden consentir los recortes en la atención a la salud, porque no es lógico ni económicamente ni políticamente. Además,  cuando se aplican estas medidas, repercute mucho más en las clases sociales más desfavorecidas”.

Ante esta situación de crisis, el presidente de la AMM ha asegurado que “el desafío al que nos enfrentamos no es algo nuevo, es el mismo del último siglo, es el control de las desigualdades. Tenemos muchos avances tecnológicos, pero la atención a la salud de los más desfavorecidos es un problema que sigue vigente; es decir, el progreso no llega a los más desfavorecidos. Hay millones de personas aisladas de estos avances, y ese es el desafío: vencer las desigualdades”.

En cuanto a la situación de a atención sanitaria a los inmigrantes, tema del que la AMM aprobó recientemente una resolución específica sobre este asunto que, a grandes rasgos, dice que “es estrictamente necesario asistir a todos los pacientes sin discriminar, sin que su situación de legalidad o ilegalidad en un país pueda impedirle el acceso al correcto tratamiento”, el doctor Gomes ha sido contundente en su respuesta: “la salud de la población no puede tratarse con fronteras y políticas económicas porque si hay necesidad de tratamiento es mejor hacerlo en el lugar que corresponde y no correr el riesgo de trasmitirlo al resto de la población. Por eso, es necesario tratar a las personas sin distinción. Otra cuestión que afecta particularmente a los inmigrantes ilegales es que, si no tienen acceso a la salud provocará la auto exclusión o el aislamiento de este segmento de la población y las consecuencias de todo ello serán desastrosas”.

Para el presidente de la AMM este “es un problema económico y administrativo muy importante porque cuando se tiene un sistema de salud generoso como España, con una gran calidad asistencial, tiene que solucionarse en la esfera administrativa, no en la asistencial, que ha de ser respetado en beneficio de la población en su conjunto”.

Insistió en que los médicos “deber atender a todos los ciudadanos que necesiten cuidados de salud” y que “no es aceptable que se distinga entre personas que están en situación legal o ilegal. Esta no es una preocupación principal de la medicina. La preocupación principal es asistir, correctamente  y de una manera integral, la salud de los pacientes” y dijo que el anunció del Gobierno español de que nadie se quede sin asistencia, “me parece correcto”.

Considera que la asistencia transfronteriza, en especial en Europa, que es una unión política y económica, “seguramente, no esté bien reglamentada”. Asegura que la evolución producida en los países europeos en los últimos veinte años ha sido enorme, aunque “quedan temas por solucionar como, por ejemplo, la movilidad de las personas dentro de la Unión y quién se hace responsable de esos gastos asistenciales. La atención, la calidad y el costo de los cuidados son diferentes; las regulaciones son diferentes y es muy difícil adaptarlo en conjunto. Nosotros, en Iberoamérica, lo observamos con mucha atención puesto que hay una tendencia a imitar lo que se desarrolla en Europa”.

Sobre su encuentro con los responsables de la OMC, explicó  que la relación con la AMM es muy estrecha desde hace años y que trabajan para “intensificar la participación conjunta de nuestros países en el seno de la AMM. De todos los países iberoamericanos, la participación de la OMC en los últimos años, ha sido muy importante y por ello es imprescindible garantizar el futuro de esta colaboración”.

En este sentido, aludió a la declaración sobre cuidados paliativos española elaborada por la OMC que aprobó la AMM en su reunión de este año en Praga. “Ha sido una de las contribuciones más importantes de la OMC”, aseguró y recordó que, anteriormente, la regulación de la medicina también fue fruto del trabajo de los médicos españoles, así como la prescripción de medicamentos como exclusividad de los médicos. “Esta es una línea de actividades muy importante que refleja muy bien el pensamiento de un numeroso grupo de países, no solamente los países iberoamericanos, sino también los asiáticos que tienen una forma de interpretar la deontología y la práctica clínica muy parecida a la nuestra. Este trabajo constante está cambiando un poco el pensamiento de los anglosajones en nuestra dirección, algo muy importante para la AMM cuyo principal objetivo es buscar la convergencia de los médicos de todos los países”.

El doctor Gomes hizo referencia a los asuntos que abordará la Asamblea General de la AMM que se celebrará este otoño en Bangkok, cuyo  tema central será los problemas de salud de las grandes ciudades, así como la revisión de algunos artículos de  la resolución de Helsinki, en especial los que aluden a los nuevos medicamentos en relación al placebo y el acceso a los medicamentos después de la experimentación, “un problema mucho más difícil que el del placebo”, según afirmó. “Desde Edimburgo –añadió- hasta hoy en día la situación ha cambiado a mejor. Sin embargo, nosotros no estamos contentos con la situación actual por el artículo 32 sobre el placebo y el artículo sobre el acceso a esos medicamentos. Son dos problemas importantes”.

Con relación a este tema y sobre el papel que juega la industria del medicamento, considera que “hoy la industria, en general, nos presenta soluciones fáciles porque las consecuencias posteriores son muy dañinas parta la imagen y también muy costosas. Creo que la industria está cambiando hacia una posición de mayor responsabilidad”.

También se pronunció sobre la colegiación universal de los médicos que considera “esencial para mantener el nivel de calidad de la profesión médica y para la seguridad de los pacientes”. Todos los años –aseguró- se plantea en algunos países eliminar la colegiación pero al final nunca sucede porque “es la única posibilidad de garantizar la calidad de la asistencia”.

Para el presidente de la AMM, la medicina tiene que estar centrada en el paciente. “La medicina, desde Hipócrates hasta hoy en día, está dirigida a las personas. El primer artículo del Código de Ética establece que el objeto de la atención del médico es su paciente, que está por encima de todos los otros intereses. Por eso, la medicina, por naturaleza, es una profesión centrada en el paciente. Centrar la medicina en el médico, en el sistema o en la gestión es un error”.

Respecto a la normas de deontología por las que se rigen los médicos, aludió a la declaración de Ginebra, la primera declaración de la AMM realizada en 1949, tras la II Guerra Mundial, una especie de Código Deontológico único,  “un texto que se ha ido revisando regularmente, que está muy bien actualizado, que cuenta con un respaldo muy amplio y constituye la base de los códigos de muchos países”.

En cuanto al papel de la AMM, explicó los dos objetivos principales: “el primero de ellos y la actividad más importante, es la búsqueda de consenso en cuestiones de deontología. El segundo, es la definición de los estándares del ejercicio profesional porque entendemos que no pueden ser diferentes en cada país, en cada región o estamento social. Tenemos que tener el mejor estándar de práctica clínica para progresar y ofrecer lo mejor para todo el mundo”.

El doctor Gomes resumió las primeras actividades de la AMM en el último año, entre ellas, la participación en la conferencia mundial de determinantes sociales de salud, que “en mi opinión, es algo muy relevante porque las condiciones en que las personas nacen, se educan, crecen, o las condiciones en que los adultos trabajan o los ancianos envejecen, son los principales condicionantes de salud y no las bacterias o los genes. Dentro de un país hay regiones con grandes diferencias de expectativas de vida y, por tanto, los determinantes sociales son un gran problema”.

El enfrentamiento de las enfermedades crónicas no trasmisibles, “uno de los desafíos del mundo desarrollado y también del mundo en desarrollo, especialmente, en este último porque coinciden las enfermedades transmisibles y las no transmisibles con las enfermedades crónicas”, ha sido otro de los temas en los que ha trabajado la organización, así como en el problema de la violencia que afecta a los profesionales sanitarios y dijo que “hay muchas poblaciones que se quedan sin atención porque los profesionales que los asisten se quedan sin protección alguna, especialmente, en situación de conflictos internos y en guerra”.

La mediación de la AMM en Turquía para evitar que el Gobierno eliminase la colegiación obligatoria y regulase la medicina deontológicamente, cosa que se consiguió, o la aportación en Japón para abordar situaciones de emergencia o desastres naturales, cada vez más frecuentes, ha sido otra de las líneas de trabajo del último año. “Estuvimos en Japón, en el aniversario del terremoto, y comprobamos la capacidad de movilización y de enfrentamiento que demostraron los médicos y es necesario aprender de ellos para que los médicos de los diferentes países estén preparados para enfrentarse a estos hechos y que se organice un sistema para recibir ayuda médica de cooperación internacional. Tiene que haber unos estándares mínimos para trabajar juntos”.

La promoción de salud es otro de los temas en los que trabaja la AMM. El doctor Gomes afirmó que “un hospital puede cambiar la salud de una región de diferentes formas: por la atención directa y también a través de la atención socio sanitaria” y dijo que, actualmente,  hay 800 hospitales en todo el mundo que trabajan en este campo.

Finalmente, se refirió a la cooperación especial de las asociaciones de habla hispano-portuguesa y considera que “las semejanzas de la comunicación, el lenguaje y la cultura nos permiten establecer y obtener una eficacia en la cooperación. Tenemos en común un territorio muy amplio,  por lo que hay mucho en lo que trabajar conjuntamente”.

La AMM, a la que pertenecen corporaciones médica de 97 países, es una asociación que trabaja para cooperar de manera activa, y desde el  consenso, sobre la ética médica y competencia profesional y promover la libertad profesional de los médicos del mundo. Entre sus funciones, está la representación de la profesión médica, los derechos humanos relacionados con la salud, como la promoción y defensa de los derechos básicos de pacientes y médicos; la formación médica para ayudar a los profesionales a mejorar continuamente sus conocimientos y experiencia; la planificación de los recursos humanos para los servicios de salud; la seguridad del paciente; la política de salud pública y proyectos como el control del tabaco y la inmunización; la introducción de procedimientos democráticos en las profesiones médicas de las nuevas democracias; la salud y seguridad en el trabajo.