Sábado, 21 Octubre 2017

Jornada en la sede del Parlamento Europeo en Madrid

Precios excesivos e inequidad en el acceso a medicamentos ponen en riesgo el SNS, según expertos

Con el objetivo de reflexionar sobre la idea de que el actual sistema de establecimiento de precios, así como los precios excesivos que no están basados en costes reales, pueden poner en riesgo tanto el acceso de los ciudadanos a los medicamentos como la financiación del propio Sistema Nacional de Salud, se celebró en la sede del Parlamento Europeo en Madrid la Jornada “Desafío de los precios excesivos y el acceso a medicamentos en la Unión Europea”, organizada por la Asociación Por un Acceso Justo al Medicamento

Madrid 08/10/2017 medicosypacientes.com/S.P.
Se partió de la base del incremento del precio que están experimentando los fármacos que está ocasionando que dejen de estar al alcance de muchos ciudadanos, lo que se traduce en una amenaza real de la equidad.
 
La trazabilidad del gasto en I+D, la financiación pública y la inversión del mercado son algunos aspectos a tener en cuenta en esta materia, además de la necesidad de que se adopten medidas para que los medicamentos sean más seguros, eficaces, y, sobre todo, más accesibles.
 
En la Jornada participaron Roberto Sabrido, presidente de la Asociación Por un Acceso Justo al Medicamento; y Soledad Cabezón, diputada al Parlamento Europeo. Grupo Parlamentario S&D y ponente del Informe “Medidas para mejorar el acceso a los medicamentos en la Unión Europea”.
 
El Dr. Sabrido incidió en el desafío que representan los precios excesivos para los sistemas sanitarios de la Unión Europea y recordó algunos de los principales objetivos de la Asociación que preside, como es defender el acceso a los medicamentos como un derecho humano, porque, como subrayó, “en estos momentos no está garantizado a nivel global”. Se refirió, además, a la presión que los precios excesivos está ejerciendo sobre los sistemas de salud. 
 
El presidente de la Asociación Por un Acceso Justo al Medicamento insistió en que los medicamentos no se pueden equiparar a un bien de consumo ni para comercializa con ellos, ni que se achaque su excesivo precio a la investigación, cuando sólo se le dedica el 16% de las ganancias, y, por el contrario, más de un 20-25% a márketing.
 
Finalmente, instó a que las recomendaciones recogidas en el Informe de la Eurodiputada Soledad Cabezón sobre acceso a medicamentos, aprobado por el Parlamento Europeo, se pongan en marcha a la mayor brevedad por parte de la Comisión Europea.
 
A continuación, la eurodiputada socialista ofreció una conferencia en la que ahondó sobre la sostenibilidad y defensa de los sistemas sanitarios públicos, estrechamente relacionado con el acceso a medicamentos, “una preocupación extendida, actualmente, por la Unión Europea”, según señaló.
 
Recordó en su intervención que el PIB destinado a Sanidad en España ha ido descendiendo en los últimos años, del 7% en 2009, en 2014 se redujo al 6.4%, con unas previsiones cercanas al 5,6%, situándose por debajo de la media de la OCDE en inversión sanitaria, aunque a pesar de ello, como reconoció, gozamos de un sistema sanitario de calidad y equitativo.
 
Apuntó al envejecimiento como uno de los principales factores que impulsa la necesidad de introducir reformas y así lo están haciendo otros países. En este sentido, puso el ejemplo de Japón, con una alta tasa de población mayor de 60 años, cuyo sistema sanitario ha dejado atrás el hospitalocentrismo para dar más protagonismo a la Atención Primaria y dar así mayor cobertura y respuesta a la cronicidad.
 
En el marco de esas reformas demandadas por Cabezón se incluye la de dar solución al gasto farmacéutico que representa en la UE el 17% del gasto total en salud y al que se destina el 1,4% del PIB, que en España se incrementa hasta un 1,6% del PIB, con una tendencia al aumento en los próximos años, provocado, en parte, por el coste de medicamentos innovadores, se habla de 50-70 millones de euros lo que se puede gastar en el desarrollo de un nuevo medicamento, cuando en muchos de los cuales “no está claro su coste-efectividad”, así lo demuestra que “entre el 85-90 % de los medicamentos que se aprueban en la Unión Europea no representan una innovación, ni aportan valor añadido”, según sus datos.
 
Desde su punto de vista, “los sistemas sanitarios de los Estados miembros tienen la obligación de garantizar al acceso a la salud donde se incluye el acceso a los medicamentos”, sin embargo, este último, como dijo, se ha convertido en un “problema global que afecta tanto a países ricos como pobres y que representa un gran reto”. En este sentido, y en lo que respecta a la Unión Europea abogó por una nueva directiva que regule el acceso al medicamento y la transparencia, y que dé la oportunidad a un nuevo marco regulatorio donde los intereses se la UE en su conjunto estén por encima de países concretos. Asimismo, considera imprescindibles informes que se realicen cada cierto tiempo para conocer a fondo la situación sobre el acceso a los medicamentos en el conjunto de la Unión Europea.
 
“Costes, precios, patentes y licencias obligatorias”
 
La Jornada acogió, además, una mesa redonda sobre “Costes, precios, patentes y licencias obligatorias”, moderada por Fernando Lamata, experto en Salud Pública y Políticas de la Salud e impulsor de la Asociación por un Acceso Justo al Medicamento. 
 
En ella participó el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, ex presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, quien considera fundamental sensibilizar a la población sobre la situación real del acceso a los medicamentos.
 
Partiendo de la premisa de que “la enfermedad es poco democrática, nos afecta a todos antes o después”, el Dr. Rodríguez Sendín se mostró convencido de lo que sí se puede hacer es “variar los condicionantes que no son propios de la enfermedad y que contaminan el proceso de enfermar”. Y el ejemplo más claro de ello, según remarcó, “es la pobreza”.
 
“Qué mayor acto de violencia puede haber -se preguntó- como es el que una vida pueda ponerse en juego en función del poder adquisitivo de cada uno”. De ahí, precisamente, el surgimiento de los sistemas nacionales de salud. Su principal innovación radica, precisamente, en luchar contra la pobreza y gestionar la desigualdad entre unos y otros, según expuso.
 
El Dr. Rodríguez Sendin identificó dos condicionantes clave que determinan el gasto de los sistemas sanitarios. Uno de ellos es el modelo de gestión del medicamento y otro es el del control del gasto. En torno a estos aspectos, radica, a su juicio, la necesidad de una nueva ética de la comunicación y exigencia de transparencia en los resultados.
 
Como aseguró en otro momento de su intervención, “cada vez mueren más personas en el mundo por la falta de acceso a medicamentos, circunstancia que, lamentablemente, no puede resolverse espontáneamente”. La solución a esta situación, a su criterio, “es responsabilidad de todos y la gente ha de estar informada de ello”.
 
Reconoció llamarle la atención “el sometimiento de los gobiernos tanto europeos como español a unas reglas de juego que tanto perjuicio provocan en la gente, y la incapacidad de respuesta”, salvo alguna excepción, según señaló, refiriéndose a al sistema de subasta de medicamentos en Andalucía que, como recordó, “legitimada en 2016 por el Tribunal Constitucional”. En este sentido, expresó su preocupación “ante la incapacidad de los Gobiernos a poner límites a esta situación”.
 
Concluyó remarcando que los medicamentos “no pueden seguir siendo ‘un lujo’, al tiempo que alertó de que “estamos funcionando con grandes poderes ocultos que determinan el nivel de maniobra de nuestros gobiernos”.
 
En la mesa redonda participaron, además, Pedro Hita, profesor de Economía de la Universidad Nueva de Lisboa que identificó, fundamentalmente, dos problemas, por un lado la aparición de nuevos medicamentos y el de los precios accesibles para toda la población. Desde su punto de vista, “la solución no pasa por desarrollar nuevos modelos de negocio, sino intentar nuevos modelos de financiación y de investigación, además de dotarse de nuevos instrumentos frente al abuso del poder del mercado farmacéutico”.
 
Por su parte, Andrew Hill, del Departamento de Farmacología y Terapéutica de la Universidad de Liverpool ahondó sobre el precio real de los medicamentos. Desde su punto de vista, el alto precio de los medicamentos provoca problemas como el acceso limitado a tratamientos contra el cáncer; obstáculos para erradicar enfermedades como la hepatitis C o el VIH; además de restar inversión para otros capítulos de los servicios sanitarios. En el caso de España, calcula que se podría ahorrar al menos mil millones de euros al año con una adecuada negociación de los precios de los fármacos.
 
Ante la negativa de las compañías a bajar el precio de los medicamentos propuso una serie de medidas como licencias obligatorias, clubs de compradores, o impuestos concretos sobre la evasión fiscal. Además, de apostar por el mercado de genéricos, recomendando una mayor coordinación a nivel europeo en la producción de este tipo de fármacos.