Domingo, 25 Junio 2017

Colegio de Médicos de Bizkaia

Precariedad laboral médica: un recordatorio y un ofrecimiento

Ante la preocupante situación laboral a la que deben hacer frente los profesionales de la medicina, el Colegio de Médicos de Bizkaia quiere hacer un recordatorio de lo que manifestó con anterioridad y se ofrece para colaborar en la búsqueda de soluciones

Bilbao 10/01/2017 medicosypacientes.com / COM Bizkaia
Dr. Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Bizkaia.

La preocupante situación de precariedad a la que tienen que enfrentarse un importante número de médicas y médicos que prestan sus servicios en la sanidad pública es una cuestión sobre la que el Colegio de Médicos de Bizkaia (CMB) ya se pronunció hace más de año y medio. El 5 de junio de 2015, publicó “La precariedad laboral médica: una lacra para la sociedad”, un documento a través del cual expusimos nuestra preocupación ante una política basada en una precarización laboral que solo podía derivar en  el deterioro de la calidad del sistema público.

Tal y como declaró entonces, la disminución del gasto basada en la reducción del personal y la precariedad laboral no permiten una atención continuada de las y los pacientes y es especialmente grave en el caso de aquellos afectados por patologías crónicas. Estos pacientes pueden tener que hacer frente a serios problemas a medio y largo plazo, y lo que al principio se podría contemplar como un ahorro, corre el riesgo de derivar en un encarecimiento de los servicios. 

También quiso recordar que el colectivo médico está compuesto por una serie de profesionales altamente cualificados que, al igual que en otras profesiones, requieren de una estabilidad laboral que va más allá de la mera estabilidad salarial para poder desarrollar sus carreras y seguir formándose con el fin último de mejorar la atención a sus pacientes.

En aquel momento y ante tal situación, solicitó a las  instituciones responsables del sistema sanitario y de la contratación de las y los médicos, que asumiera algunas medidas tales como una contratación digna que permitiera a los profesionales afectados la posibilidad de desempeñar sus funciones de modo correcto y adecuado; que se desarrollara y estableciera definitivamente una política de sustituciones que asegurara la continuidad asistencial; que se repusieran las plazas perdidas por las jubilaciones y que se asegurara un adecuado recambio generacional que garantizara la calidad del sistema sanitario a largo plazo. 

Con aquella declaración el Colegio de Médicos de Bizkaia  quiso manifestar que para que exista una atención sanitaria de excelencia, se precisa de una política de contratación digna, donde todos los profesionales de la medicina puedan desarrollar con todas las garantías de calidad tanto la asistencia como la investigación y la docencia, bien en el ámbito de la atención primaria como en el medio hospitalario. Y todo ello, con el objetivo de garantizar la calidad y el prestigio de nuestro servicio sanitario público en el presente y en el futuro. 

Año y medio después sigue manteniendo la misma postura,  ya que en el tiempo transcurrido desde la publicación de aquel documento de posicionamiento hasta la actualidad, la situación, lejos de mejorar, está llegando a cifras realmente preocupantes: de acuerdo con los datos ofrecidos por algunos sindicatos y creados a partir de los datos obtenidos en la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al último trimestre de 2015 y los tres primeros trimestres de 2016, la tasa de temporalidad  en la sanidad pública de la Comunidad Autónoma Vasca es del 36,3%. 

Por otro lado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) ya dictaminó el pasado mes de septiembre que “el Derecho de la UE se opone a la norma de personal estatutario de los servicios sanitarios que permite la renovación de nombramientos temporales para atender necesidades temporales en materia de personal, cuando estas necesidades son en realidad permanentes". También el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha declarado fraudulenta la práctica de contratación coyuntural y obliga a poner límites a la misma. 

Otra cuestión preocupante ha sido lo ocurrido durante las pasadas navidades, cuando Osakidetza ha tenido que hacer frente a una complicada situación en la atención en el ámbito de la Atención Primaria motivada por la falta de personal que pudiera sustituir y dar continuidad al trabajo de los profesionales sanitarios que disfrutaban de sus bien ganadas fechas de vacaciones, permisos o licencias. A pesar de las distintas propuestas organizativas, el déficit estructural en la plantilla del Servicio Vasco de Salud parece haberse hecho evidente. 

Afortunadamente, los responsables políticos de la sanidad vasca ya han manifestado su intención de “mantener el compromiso de los excelentes profesionales de Osakidetza” así como  de “estabilizar más el empleo” durante esta legislatura que acaba de comenzar, tal como manifestó el consejero de Salud y para lo que cuenta con todo nuestro apoyo. En el Colegio de Médicos de Bizkaia entendemos que para ofrecer una atención sanitaria de calidad son indispensables el fortalecimiento y la mejora de las condiciones laborales de los profesionales encargados de llevarla a cabo; sobre todo en un momento en el que la plantilla de médicos y médicas se va a ver mermada de forma importante debido al gran número de jubilaciones que se van a producir durante la próxima década. 

En el caso del CMB, tal y como ya explicó a través del artículo “¿Seremos suficientes?” publicado en su página web y en el nº 47 del boletín informativo Medikuaren Berria, el número de colegiados y colegiadas de Bizkaia que cumplieron 65 años entre 2005 y 2015 fue de 682 frente a los 2488 que llegarán a esa edad en los próximos diez años. Esta situación afectará principalmente al  ámbito de la Atención Primaria, incluida la Pediatría, que sufrirá la carencia de profesionales de modo especial. 

En su opinión, todo este cúmulo de circunstancias hace necesario que los responsables de la sanidad vasca y todos los agentes sociales involucrados se reúnan de forma urgente para diseñar una serie de soluciones a una situación que no está haciendo otra cosa que dañar la imagen del servicio público de  salud, al que los médicos y médicas vizcaínos siempre hemos defendido y apoyado. 

Asimismo, como organización profesional, el Colegio de Médicos de Bizkaia se pone a disposición de las autoridades sanitarias y ofrece su colaboración con el fin de poder valorar si el modelo de atención actual precisa de nuevos planteamientos que le permitan encarar el futuro en las condiciones de calidad de las que ha disfrutado tradicionalmente.