Sábado, 21 Septiembre 2019

Pide más tiempo para atender al paciente

Posicionamiento ético y deontológico del Consejo Gallego de Colegios Médicos sobre la limitación de pacientes

Los médicos gallegos, tanto de atención primaria como de hospitalaria, llevan tiempo demandando disponer del tiempo suficiente para atender de forma apropiada a los pacientes y desarrollar su práctica profesional con calidad y eficiencia. Esta demanda se concreta para muchos médicos de AP, en la necesidad, para hacerlo posible, de limitar el número de pacientes no urgentes que pueden ser atendidos en sus consultas en jornada ordinaria

Ourense 18/06/2019 medicosypacientes.com
Posicionamiento del Consejo Gallego de Colegios Médicos.

Ante dicha demanda, fuentes del SERGAS han sostenido públicamente que la aplicación de este tipo de medida, supondría una pérdida de derechos de la ciudadanía con la posible aparición de listas de espera en AP. Y responsabilizan directamente -incluso se plantean sanciones- a los médicos por esta eventual pérdida de derechos.

Se trata de un asunto que entra directamente en las competencias de los Colegios Médicos que, entre otras funciones, deben velar por el derecho de los ciudadanos a recibir una adecuada/correcta asistencia médica. Por ello, vieron necesario delimitar las responsabilidades de los médicos y de la Administración Sanitaria en la prestación de la asistencia a los pacientes. Y solicitaron un dictamen, sobre este asunto, a las cuatro Comisiones de Deontología Médica de los cuatro Colegios Médicos de Galicia, órganos consultores, completamente independientes y formados por profesionales de prestigio, con conocimiento y formación en cuestiones éticas y deontológicas.

Una vez recibido dicho Dictamen Deontológico, las conclusiones de este Consello Galego de Colexios Médicos son las siguientes:

1) El tiempo necesario para cada acto médico debe ser fijado por el criterio profesional del médico en base a las necesidades individuales de cada paciente, cumpliendo su obligación de procurar la mayor calidad y eficiencia en su prestación asistencial.

2) La administración sanitaria no puede obligar al médico a realizar su actividad profesional sin el tiempo necesario para que ésta se desarrolle en condiciones idóneas. Y ello puede implicar la limitación del número de pacientes no urgentes a asistir en la jornada laboral.

No es ético y supone una falta absoluta de planificación y gestión, que la administración ofrezca a los pacientes una accesibilidad ilimitada sin disponer, al tiempo, los recursos necesarios para que su atención sea de la calidad y la eficiencia imprescindibles en la asistencia sanitaria.

3) Es obligación de la administración, y no del médico, buscar soluciones para que todos los pacientes puedan ser atendidos en tiempo y forma, con los recursos humanos proporcionales a la demanda y con los cambios organizativos que sean necesarios para ello.

Desde el Consello Galego creen que las medidas adoptadas hasta este momento por el SERGAS son insuficientes para afrontar la situación actual y la de los próximos años, tanto en la atención primaria como en los hospitales.

4) Es obligación del médico denunciar las deficiencias que dificulten la correcta asistencia a los pacientes. Por ello creemos que los compañeros de AP (Jefes de Servicio del Área de Vigo, etc...) y de los hospitales gallegos que han alertado sobre estas deficiencias, sobre todo en los aspectos relacionados con los RRHH, han cumplido con su deber ético y deontológico.

5) También es obligación deontológica del médico en labores directivas, velar para que las prestaciones se adapten a las auténticas necesidades asistenciales de la población, evitando que se ofrezcan servicios sanitarios sin la debida dotación de medios humanos y materiales, y procurando las mejores condiciones para la adecuada relación médico-paciente, incluida la intimidad del paciente y la seguridad del médico.

Por ello consideran deontológicamente inaceptables las manifestaciones de fuentes del SERGAS que culpabilizan a los médicos por una eventual pérdida de derechos de los pacientes, en vez de asumir su responsabilidad para evitarlo, buscando soluciones en consenso con los profesionales, que siempre han demostrado -y demuestran cada día- su compromiso con los enfermos.