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Viernes, 12 Agosto 2022

Menos del 40% de los pacientes con Síndromes Mielodisplásicos de bajo riesgo recibe tratamiento para la sobrecarga férrica

21/07/2008

Los Síndromes Mielodisplásicos (SMD) constituyen una de las enfermedades hematológicas más comunes en adultos mayores de 60 años. Más del 90% de estos pacientes requieren transfusiones sanguíneas, las cuales pueden originar una sobrecarga de hierr con las consiguientes complicaciones

Madrid, 21 julio 2008 (Redacción)

Sólo un 36,8% de los pacientes con Síndrome Mielodiplásico (SMD) de bajo riesgo en España reciben tratamiento quelante para eliminar el exceso de hierro provocado por las continuas transfusiones que reciben debido a la anemia que padecen. Así lo ha puesto de manifiesto un estudio español, el Estudio IRON, cuyos resultados se han presentado en el 13 Congreso de la Sociedad Europea de Hematología (EHA). Según estos datos, sólo un 14,4% de los pacientes quelados siguió una pauta mínimamente eficaz y, en consecuencia, pudieron controlar la sobrecarga férrica.

De la comunidad de Madrid han participado en este Estudio los siguientes centros: Hospital de la Princesa, Hospital Clínico San Carlos, Hospital Ramón y Cajal, Hospital Universitario La Paz, Hospital Gregorio Marañón, Clínica Puerta de Hierro, Hospital Universitario 12 de Octubre, Hospital Príncipe de Asturias (Alcalá de Henares), Hospital Severo Ochoa, Fundación Jiménez Díaz, Complejo Universitario San Carlos.

Los síndromes mielodisplásicos son un grupo de enfermedades que se caracterizan por la incapacidad de la médula ósea de producir células sanas, lo que motiva una formación defectuosa de los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, así como de las plaquetas, y constituyen una de las enfermedades hematológicas más comunes en adultos mayores de 60 años. En los pacientes con Síndromes Mielodisplásicos (SMD) de bajo riesgo, es decir, aquellos que no evolucionarán de forma rápida a una leucemia mieloide aguda, el objetivo fundamental del tratamiento es controlar la sintomatología provocada por el descenso de hemoglobina (Hb).

La anemia es el síntoma más frecuente, de forma que en el 80% de los casos se presenta esta manifestación en el momento del diagnóstico, y más del 95% la desarrollarán durante su evolución. A este respecto, se estima que es necesario realizar transfusiones sanguíneas frecuentes en más del 90% de los casos en un momento u otro de su evolución.

Pautas para el manejo de la sobrecarga férrica

El único tratamiento farmacológico eficaz para eliminar el exceso de hierro en las anemias transfusionales es administrar un quelante del hierro. En él, un agente se une al hierro del organismo y de los tejidos, después lo elimina a través de la orina y/o de las heces. “El ser humano -explica el doctor Ángel F. Remacha, consultor del Servicio de Hematología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y uno de los investigadores del Estudio IRON- no dispone de un mecanismo fisiológico de pérdida de hierro, fuera de la hemorragia, con lo que cada molécula de hierro que penetra en el torrente sanguíneo se queda en el organismo. Por tanto, el tratamiento quelante del hierro debe iniciarse tan pronto como se detecte la existencia de sobrecarga de hierro moderada, y debe administrarse mientras persista este exceso de hierro y el paciente continúe precisando trasfusiones sanguíneas”.

Aunque hay pacientes con síndrome mielodisplásico que antes de iniciar las transfusiones ya presentan unos depósitos altos de hierro debido a anomalías genéticas u otras causas, es a partir de aproximadamente la décima transfusión cuando es evidente una concentración alta de hierro. “Por ello, es necesario controlar periódicamente en estos pacientes el nivel de sobrecarga férrica. Lo habitual es realizar cada tres meses un análisis en el que se determina la concentración de ferritina sérica en el organismo, un marcador que aumenta o disminuye de manera similar al almacenamiento de hierro. Así, en un pacientes con SMD que recibe transfusiones si la concentración de ferritina sérica es superior a 1.000 ng/ml y siempre que sus expectativas de vida superen los 6 meses-1 año se debería administrar un tratamiento quelante”, indica el doctor Remacha.