Domingo, 15 Diciembre 2019

Conferencia TTIP Lisboa (1)

Médicos y políticos coinciden en que el TTIP es para la sanidad el “caballo de Troya” de las grandes multinacionales

Las organizaciones médicas de España y Portugal OMC y Ordem dos Médicos coinciden con personalidades políticas de la talla del expresidente de la República de Portugal Jorge Sampaio y el expresidente del Congreso de los Diputados de España José Bono que el tratado de libre comercio TTIP entre EEUU y la UE es para la sanidad el “caballo de Troya” de las grandes multinacionales de la industria farmacéutica

Madrid 08/10/2016 medicosypacientes.com/T.A.
Representantes OMC y Ordem dos Médicos con Jorge Sampaio y José Bono.
Así lo pusieron de manifiesto en la Conferencia TTIP celebrada el viernes en Lisboa, una acción más de ambas organizaciones médicas, quienes llevan dos años advirtiendo de las consecuencias de los tratados de libre comercio entre EE.UU, Canadá y la UE, entre ellos, el TTIP –Transatlantic Trade and Investmen Partnership por sus siglas en inglés-. 
 
Con sus acciones pretenden contribuir a concienciar a ciudadanos y políticos de la necesidad de la máxima transparencia y defensa del interés público en las negociaciones de este tratado que se están llevando a cabo con el mayor secretismo y falta de información. 
 
En esta ocasión, la Conferencia TTIP de Lisboa, contó con dos personalidades políticas de excepción: el expresidente de la República de Portugal Jorge Sampaio y el expresidente del Congreso de los Diputados de España, José Bono, dos “ejemplos de conducta que se han sumado a la causa de los médicos porque creen que pueden hacer algo por los ciudadanos”, según manifestó el presidente de la OMC, Dr. Juan José Rodriguez Sendin.
 
Dr. Silva: “El TTIP puede tener graves implicaciones en la salud de los ciudadanos”
 
El anfitrión del encuentro, Dr. José Manuel Silva, presidente de la Ordem dos Médicos, centró la realidad del TTIP en el contexto político internacional, con un capitalismo desregulado y el que vive Europa, con “falta de liderazgo”, ausencia de un “genuino sentimiento europeo”, una “desindustrialización acelerada”, el “estancamiento económico” y un “elevado desempleo que acentúa las desigualdades y degrada el estado social”. 
 
Señaló que la economía americana también se enfrenta a los mismos graves problemas, a pesar de los permanentes estímulos de la Reserva Federal, que permiten “alarmantes fenómenos como el de Donald Trump” y, en esta situación compleja, dijo, "hay que situar el control y el poder del comercio internacional de las grandes corporaciones multinacionales que “continúan aumentando su lucro a toda costa y a una escala cada vez más global”.  
 
En este contexto, el TTIP que en su génesis tiene como objetivo el estímulo a la economía mundial, en lo referente a la Sanidad, conllevaría, según el Dr. Silva, el que las grandes empresas farmacéuticas podrían reforzar sus patentes de los principales medicamentos de referencia, disparando sus precios. Ante este panorama, afirmó que “los servicios públicos de salud no podrían soportar los costes, lo que supondría graves perjuicios para los pacientes”.
 
El Dr. Silva cuestionó el “tremendo secretismo” de las negociaciones en su comienzo y el hecho de que las llevaran a cabo personas que “sabrían mucho de comercio internacional, pero nada de servicios públicos”. Aludió a que algunas fugas de información han permitido percibir que EEUU ha estado presionando fuertemente en defensa de sus intereses, pero dijo que “la Comisión y el Parlamento Europeo tienen asumido con claridad que sin protección de la sanidad pública y de los servicios públicos de salud no habría acuerdo”. 
 
Por ello, expresó su confianza en que el TTIP, que “algunos lo llaman con propiedad el caballo de Troya de las grandes multinacionales” sea “expurgado de las amenazas al modelo social europeo y la independencia democrática de los países europeos” y que los partidos políticos y Gobiernos de España y Portugal promuevan amplios debates sobre un Tratado que puede tener “graves implicaciones en la salud de los ciudadanos, es decir, en nuestras vidas”. 
 
Sampaio apunta un “futuro más que incierto” para el TTIP ante elecciones en EEUU, Francia y Alemania
 
El expresidente de la República de Portugal inició su intervención explicando su sorpresa por la invitación para hablar de esta materia tan “compleja e incierta” y, desde la “ignorancia de los detalles del texto y de las negociaciones”, expuso lo que calificó de “modesta contribución” a esta causa llevada a cabo por los médicos.
 
Sin pronunciarse ni a favor ni en contra del Tratado, Jorge Samapio compartió con los participantes y asistentes a la conferencia una serie de interrogantes y de convicciones ante el contexto internacional, cuyo orden ha sufrido una reconfiguración desde la guerra fría al brexit, pasando por la crisis financiera de 2008 o el 11 de septiembre. 
 
Aludió a las nuevas fracturas y fricciones entre potencias internacionales que “hacen difícil el consenso” y denotan una “creciente incapacidad para encontrar soluciones a los desafíos y amenazas a la seguridad, a la paz y a la prosperidad en el mundo”, señalando como ejemplos la guerra en Siria, el combate con el terrorismo, la crisis de los refugiados, la lucha contra el ébola o el zika, el desempleo de los jóvenes o el aumento de las desigualdades. 
 
A escala europea, citó la pérdida de uno de los miembros y dijo que la UE se encuentra en un “peligroso retroceso” que podría desencadenar una “irreversible destrucción del acervo construido desde la segunda guerra mundial”.
 
Para Sampaio, Europa se enfrenta a varios desafíos: la reactivación de la economía y cómo hacerla más competitiva a nivel global;  los problemas del euro y cómo gestionar mejor las deudas soberanas y los balances bancarios; los problemas sociales, entre ellos, el desempleo; también  los problemas de seguridad, controlando las fronteras y las migraciones y dando una respuesta a la crisis de Schengen y de los refugiados, así como afrontar la crisis de confianza de “un modelo de gobierno que evidencia fallas y crecientes  insuficiencias”.
 
También hizo referencia a las alteraciones en el plano de la economía mundial, con las nuevas economías emergentes como China, Core del Sur o Taiwan que, junto con Japón, “dominan gran parte del comercio, el flujo de materias primas y de los recursos energéticos y de la producción industrial a escala global”. 
 
Citó  las relaciones comerciales entre los EEUU y China que abren un “vasto conjunto de propósitos estratégicos, geopolíticos y geoeconómicos”  y, en este contexto global, “no habría que perder de vista las consecuencias para el espacio europeo del circundante espacio euro-asiático en torno al Mar Negro, al Caucaso y a Asia Central, en el que está en juego la influencia global entre Alemania, Turquia y Rusia, con todo lo que de ello se derive para el propio proyecto europeo”.
 
Ante lo descrito, para Jorge Sampaio es una incógnita saber “si el TTIP concluirá alguna vez y de qué forma lo hará” y consideró que, a pesar de lo avanzado y del estado de las negociaciones, el calendario electoral que se avecina con elecciones dentro de un mes en EEUU y presidenciales en Francia y federales en Alemania dentro de un año, apuntan “un futuro más que incierto” en tanto que crecen las críticas a muchas de sus propuestas. 
 
Como punto de partida, se mostró a favor de los tratados internacionales como instrumentos de regulación de una globalización que, como sabemos, “no se autorregula” y que favorecerá a pequeños países como Portugal para defender mejor sus intereses, siempre que sea informado y tenga capacidad negociadora. En resumen, opinó que este tipo de tratados con “complejos” por abanico de bienes y servicios que incluye y exige un análisis “fino, detallado e inclusivo”
 
Finalmente, consideró que, en las negociaciones, habrá que sopesar los pros y los contras de lo referente a la salud pública –medicamentos, patentes, equipamientos médicos, fármaco-químicos y agro-alimentarios- pero también las normas medioambientales y del trabajo y “no disminuir la capacidad de los Estados en la defensa de los intereses nacionales y de dotar a los ciudadanos de una adecuada protección de sus derechos”.